24 oct 2020

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tú y yo somos tres

Arda España ¡y tu marido dentro!

Ferran Monegal

En una perfecta ceremonia de horneado y recalentamiento que ha durado más de una semana, la madrugada de ayer consiguieron en Sálvame Deluxe (T-5) una nueva gesta explosiva de Belén Esteban. Sumergida en la pamema del polígrafo respondió a 16 preguntas sobre su relación -de ella y de su hija- con Jesulín, y ha logrado lo que debe ser un récord Guinness en materia polígrafa: ¡ni un fallo, todas las respuestas verdaderas, bingo y línea, 16 aciertos! Portentoso. En realidad la sesión ha sido más de lo mismo, o sea, lo que nos tienen acostumbrados esta cadena y su princesa. Pero en esta ocasión había un plus: ha sido una jornada de resumen de todas las afrentas que ha recibido Belén por parte del torero, desde el año 2000 hasta hoy. ¡Ah! bien mirado resulta tremendo: llevan 10 años con la misma papilla, y lejos de cambiar la textura de ese caldo tan cocinado y recocinado durante tanto tiempo, van y celebran la efeméride por todo lo alto, en plan aniversario. De modo que todo hace suponer que seguirán otros 10 años por lo menos, y en el 2020 celebrarán otra noche como ésta, con un caldo que llevará ya 20 años apelmazado en la misma cazuela. Gastronómicamente hablando es un hito colosal. El milagro del pan y los peces, al lado de esto, es una broma. Tiene mucho mérito. La gloriosa noche se ha empedrado, además, con un repertorio de momentos Belén, muy digestivos, idóneos para que el engrudo pueda ser bien asimilado, entre los que cabe resaltar un golpe directo a la Campanario («¿Queréis guerra? Pues que arda España, pero con tu marido dentro») y varios detalles de buen gusto, de alta escuela gastronómica, dedicados al padre de su hija, o sea Jesulín, que ha quedado sazonado admirablemente. A saber: de aperitivo dos contundentes cortes de manga frente a la cámara, seguidos de un «¡Jódete!» y un sonoro «¡Paso de tí!»; de plato fuerte, muy reconstituyente, con mucho nutriente: «Un día entré en la habitación y me lo encontré en la cama con una amiga de su hermana. Y no estaban rezando el rosario precisamente». Y de postre frutos secos, o sea: «¡Y ahora eso te lo comes!».

La noche Deluxe se remató con una nueva sesión de La caja. Esta vez fue Lidia Lozano la introducida en el torturador ingenio. Vistos los traumas que tiene, y con el recuerdo todavía fresco de los de Karmele, cabe comenzar a preocuparse seriamente por la salud de las criaturas que este programa tiene en nómina.