tú y yo somos tres

Regeneración del monólogo

Ferran Monegal. / La Sexta

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Aunque la primera plataforma en emitirlo fue Canal +,El club de la comediaha pasado por todas la cadenas deltelehipódromoestatal. Fue una buena idea al principio. Luego, manoseada y exprimida por la codicia televisiva, se transformó en una birria de ejercicio. Degeneró muchísimo. Recuerdo que enEl club de Flo(La Sexta) hasta hacían salir a criaturas ajenas totalmente al arte del humor interpretativo, comoTerelu Campos,Urdaci,PaquirrínoManuel DíazEl Cordobés,en la creencia de que cualquiera, con tal de ser famosillo, servía para monologuista. El error fue tremebundo. En cierta ocasión, hablando con el genialGodoy,me advertía:«Se creen que esto consiste en lanzar al escenario cualquier cosa con un guión aprendido de memoria». Efectivamente, con este pesebrismo consiguieron que el monólogo alcanzase cotas ínfimas. Por eso ha sido una alegría el debut deEva Hacheal frente de una nueva edición de esteclub (La Sexta). Porque si todo continúa como hemos visto en la primera entrega, es posible que consigan regenerar el arte del monologuismo. Hemos disfrutado con los tres primeros espadas que han salido:Imanol Arias, Carmen MachiyBerto Romero.Un trío de lujo. En particularImanol,que ha demostrado saber que el monólogo es, sobre todo, contar una historia, y no lanzar una sucesión de gags o un conjunto de chistes inconexos. Una historia redonda, cerrada, al estilo de los grandes narradores, que acababan siempre volviendo al principio, cerrando el círculo. Resumiendo: esperanzador debut.

'OT' CONTRA RISTO.-No aporta ninguna novedad, ni cambia nada, la incorporación dePilar Rubiocomo sustituta deJesus VázquezenOperación Triunfo(T-5). Estamos ante la misma papilla, el mismo alpiste, que nos vienen colocando desde hace ocho temporadas. Lo único que cambia en esta jaula son los humildes pajaritos. Van pasando año tras año, sí, pero apenas han quedado tres nombres del centenar largo que han concursado. El único golpe resaltable han sido los espots promocionales que fueron intercalando, protagonizados por los propios aspirantes. Dirigiéndose a nosotros, les hacían decir:«Tal vez pienses que soy un producto, que soy uno más. ¡Pero soy único!»¡Ah! Ha sido una clara condena al estiloRisto,un estilo que curiosamente fue la propia dirección deOT la que lo impulsaba, incentivaba y exigía.