Ir a contenido

y cierre

Tomas falsas (pero verdaderas)

Juan Fernández

La Navidad, y más hoy, día de los Santos Inocentes, es proclive a revivir los descuidos más sonados del año televisivo que ahora acaba. En noticiarios y magacines de todo tipo se suceden las listas de ataques de risa en directo, grandes pilladas de la temporada y cantosas meteduras de pata captadas de rondón por una cámara.

Consideradas caras b devaluadas de la versión oficial, durante el resto del año las tomas falsas están abocadas al tráfico marginal o los instantes de prórroga de los programas. En YouTube no es difícil encontrar vídeos de presentadores cazados a traición con la guardia bajada. Algunos espacios gustan de incluir estas tomas en su minutaje. Muchachada nui (La 2) remataba sus episodios con la sección Gaticos y monetes, compendio de las carcajadas que los actores habían soltado mientras grababan los números. En Sálvame (T-5) acostumbran a decorar los títulos de crédito de la despedida con flases de su cómo se hizo. En El hormiguero y Fama ¡a bailar! (Cuatro) colocan durante la publicidad una ventana en pantalla que va contando lo que sucede en el plató en ese tiempo muerto, astuta ocurrencia para mantener atento al espectador mientras la cadena hace caja.

Las tomas falsas tienen el atractivo de poner el foco en la trastienda y no en el escaparate. Muestran lo que el ojo habitualmente no ve, porque no conviene que se vea. Son el wikileaks del medio televisivo, pedazos de realidad. Este año el vídeo de pilladas más sonado fue el de Alto y claro (Telemadrid), que situaba el nivelazo intelectual que mantienen los contertulios del programa cuando creen que los micros están cerrados. Sin esa cámara traidora habríamos acabado el año ignorando lo puesto que está Salvador Sostres en materia de olores de vaginas púberes.

El espectador agradece las revelaciones que aportan esos planos robados. A pesar de llamarse tomas falsas, son lo más verdadero que ofrece la tele. Sería curioso comprobar la aceptación que tendría una emisora dedicada a servir este tipo de documentos clandestinos. Un canal que nos cuente de qué hablan Ana Blanco y su compañero de deportes (TVE-1) cuando no los vemos o qué ambientillo se respira en DEC (Antena 3) en los camerinos. ¿Entrenará María Patiño lo de su vena en privado para que le salga tan bien en directo? ¿Imaginan una grabación con cámara oculta de la negociación de los contratos de los invitados de La noria (T-5)? Assange, échanos un cable.

0 Comentarios
cargando