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y cierre

Guerra del humor en la sobremesa

Juan Fernández

Una de las herencias que nos deja este verano es la guerra sin cuartel que hay montada entre La Sexta y Cuatro por el trono del humor en la sobremesa. Con mucha mala uva y grandes dosis de retranca, Sé lo que hicisteis había logrado atraer en temporadas pasadas a un modesto pero relevante sector del público que aceptaba dormitar la siesta con un ojo cerrado, mientras con el otro se divertía viendo cómo las teles dejaban a un lado aquel dogma de la profesión que dice que «perro no come carne de perro». Pero la orden impuesta por Tele 5 y Antena 3 -por vía judicial- para que dejaran de usar sus imágenes había hecho languidecer al programa, dando alas a quienes opinan que su única gracia reside en su habilidad para fagocitar lo ajeno.

En éstas, la pasada primavera Cuatro decidió adaptar el formato de El hormiguero -mucha animalada sacada de Youtube, mucho movimiento de cámara, mucha fanfarria y agitación de cuerpos en el plató- para animar sus tardes y fió a la bis cómica de Florentino Fernández el difícil reto de sacar adelante Tonterías las justas. Lo que empezó con pinta de durar dos Telediarios logró hacerse un hueco entre los gustos del público y este verano saltaba la noticia: el programa de Cuatro superaba en audiencia al de La Sexta. La tensión que hay entre ambas cadenas lo prueba la puja que se vivía ayer. Sé lo que hicisteis traía a Buenafuente y Wyoming para apadrinar la nueva temporada. A esa misma hora, Tonterías sometía a Xavier Sardà y Mariano Mariano a ese frenesí de aula de Segundo de ESO a la hora del recreo que suele respirarse en el plató.

En el caso del espacio de La Sexta, el masaje era evidente, aunque hubo ocasión para el pellizco. «Vuestro programa tiene mucho futuro, creo que os dejan poner imágenes de la tele de Extremadura», soltó Buenafuente. Más forzado quedó lo de Sardà en Tonterías. No se encontraba el hombre cimbreándose sobre la cortina verde del croma. «¿Queréis que haga de Flo?», preguntaba, y se ponía a agitarse como la niña de El exorcista. Llegado un momento, el de Crónicas marcianas avisó: «Oye, mira, que si corro, pillo el próximo puente aéreo, así que me marcho». Y se largó.

Al cierre de esta crónica desconocemos los índices de audiencia de ambos programas. También de la audiencia que los vio con un ojo cerrado. Y con los dos. Pero esperemos que, en el futuro, mayor competencia sea sinónimo de mayor ingenio.

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