27 sep 2020

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DIBUJOS ANIMADOS

El secreto de las voces

Dar vida a un personaje animado requiere concentración, agilidad y capacidad de convertirse en cualquier cosa, incluso en una tabla de surf

MÓNICA TUDELA

"¿Te lo puedes creer, Sammy? Volamos a Los Ángeles. La tierra de Venice Beach, Hollywood de los peinados. ¿Verdad que es emocionante?", exclama Billy, una simpática tabla de surf, mientras vuela a un lugar lejano. Detrás de su entusiasta voz está la capacidad camaleónica de interpretar de Sergio Mesa, actor de doblaje de 29 años y aspecto jovial capaz de meterse en cualquier piel. En esta ocasión da vida a uno de los dibujos de Los chicos de Beachville, una serie animada de factura australiana que KidsCo TV estrenará en España el 6 de septiembre.

"Para hacer el personaje, lo vemos dos o tres veces y grabamos. La primera vez intento mirarlo como si lo viera en la tele, tranquilamente. Lo interesante es olvidarse de que tienes delante el guión y la hoja con las frases", comenta Mesa, que gesticula, pone caras y se mueve mientras interpreta a Billy.

Aunque la base de trabajo es la misma, el doblaje de animación no es exactamente igual al de los personajes de carne y hueso. "En general, trabajar con animación es más fácil que con imagen real", comenta Andrew M. Galletly, director de Audio Projects, el estudio de Barcelona donde se lleva a cabo el doblaje.

El personaje y la personalidad del actor

Antes, todos los personajes se grababan juntos, pero ahora no es imprescindible y las voces pueden grabarse por separado y montarse después. La elección del actor es clave, ya que la personalidad del intérprete se marca en el personaje.

"En animación siempre hay que exagerarlo todo y ser grandilocuente", añade Galletly. Efectivamente: "Alarga más esa ooooo de la palabra amigos", le pide a Sergio Mesa Ignacio de la Torre, director de doblaje de la serie y autor de alguna de las voces.

"Al trabajar hay dos cuestiones clave. Por un lado, la interpretación, escuchar el original y copiarlo en la versión castellana. Por otro, la sincronización. No es solo traducir. El texto debe adaptarse también al movimiento de los labios", dice Galletly.

"Con un personaje animado, más que con cualquier otro, hay que tratar de captar la energía que transmite la serie, lo que vas a doblar, y luego soltarte", comenta Lidia Camino, una actriz de doblaje de 28 años que da vida a Mini Malibú y que, desde pequeñita, "cambiaba las voces" cuando veía dibujos. "Me fijaba en los personajes de Disney, y creo que ahí ya me picó el gusanillo. Luego estudié doblaje", confiesa.

El código de cada canal

Como en este caso la serie se dobla desde el inglés (el original es The beach crew), los actores trabajan con una guía de pronunciación, para que todos digan igual los nombres extranjeros. "Es básica para nosotros. Es nuestra Biblia", comenta De la Torre.

Un último detalle a tener en cuenta en las series de animación es el código que impone cada canal. Esto es, las directrices que cada empresa quiere imprimir a sus dibujos. "En KidsCo, por ejemplo, insisten mucho en el hecho de que los dibujos tienen que ser como un hermano mayor. Trabajar para Cartoon Network no es lo mismo que hacerlo para TV-3 o Disney", cuenta Galletly.

La de actor de doblaje parece una profesión divertida. Especialmente para los que ven el resultado o para los que observan en el estudio el trabajo de los técnicos --personajes clave--, que coordinan si el movimiento de la boca del personaje coincide con la locución de los actores. "Es divertido --comenta Lidia--. En reuniones familiares siempre te piden que hagas voces... Y no te digo nada si nos juntamos grupos de intérpretes. Ahí se reúnen un montón de voces distintas", añade.