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A FONDO

Probamos las RayNeo iO: las gafas inteligentes que permiten pasar dos días sin mirar el móvil

Notas, tareas y traducciones directamente en el campo de visión. Diseño ligero de 37 gramos apto para todo el día

RayNeo iO.

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Pilar Enériz

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¿A quién no le suena esto? La mirada se desvía hacia el móvil, vuelve a la persona con la que se está hablando y vuelve de nuevo al móvil… Así les pasa a muchos que, en su día a día, no paran de alternar entre la pantalla y la vida real. La serie iO, RayNeo quiere acabar precisamente con eso: unas gafas que parecen normales y corrientes, pero que pueden hacer más que muchos smartphones. Tras probarlas durante varios días, la conclusión es clara: las RayNeo iO funcionan. No son un reclamo publicitario, sino un compañero discreto que resuelve tareas cotidianas sin interrumpir la conversación ni robar protagonismo.

Parecen gafas normales, pero llevan una pantalla invisible

La primera impresión al coger las RayNeo iO es que, efectivamente, siguen siendo gafas. No hay pantallas gigantes ni colores estridentes. La micropantalla, de 0,6 milímetros de grosor, se mimetiza con la montura hasta el punto de resultar prácticamente invisible para quien está enfrente. Esta pantalla MicroLED monocular, con un diodo luminoso verde y una guía de onda por difracción, constituye la configuración de hardware adecuada para unas gafas inteligentes ligeras. El resultado es un texto nítido en el campo de visión del usuario, pero casi imperceptible para el resto, con un brillo exterior de 1.700 nits y un brillo intraocular de 1.200 nits que permite leer incluso con luz ambiental intensa.

Diseño y autonomía

A pesar de la electrónica integrada, las iO mantienen un peso de unos 37 gramos, lo que las hace aptas para el uso diario y fáciles de llevar durante horas sin notarlas. La batería de 240 mAh aguanta unos dos días completos de uso diario, unas 48 horas en condiciones normales. Además, cuentan con protección IP65 contra el polvo y la lluvia, pensada para quienes las usan en exteriores o en días húmedos sin preocuparse por salpicaduras. El manejo se realiza mediante una corona de control táctil, la Smart Crown, que permite navegar por menús, confirmar acciones o marcar momentos importantes sin necesidad de gestos exagerados ni tocar la patilla de forma visible.

No solo notifican: piensan en local

Las RayNeo iO no se limitan a mostrar notificaciones. Registran automáticamente conversaciones, reuniones e ideas espontáneas y, a partir de ellas, generan sugerencias proactivas y contextualizadas. Los usuarios eligen su modelo de IA preferido —entre los que se incluyen Gemini, Claude o Grok— y las gafas se adaptan con el tiempo al ritmo de la vida cotidiana. No se trata solo de recordar lo que se ha dicho, sino de proponer tareas, actualizar la agenda o resumir lo más relevante de una conversación.

Todo este procesamiento se realiza con anonimato local, cumpliendo con el RGPD. Las grabaciones y transcripciones no se suben tal cual a la nube sin control, sino que se tratan de forma que se preserve la privacidad del usuario. Esto resulta especialmente relevante en entornos profesionales, donde la confidencialidad de las conversaciones es clave.

Cuando las gafas lo hacen todo

Ya sea la lista de la compra, las tareas pendientes de la reunión o una traducción en tiempo real: las iO se encargan de esas pequeñas tareas para las que, de otro modo, habría que recurrir al móvil. Se traducen más de 40 idiomas en directo y con separación de voces, incluso en entornos ruidosos. Las notas se desplazan automáticamente en la pantalla y, con un clic en la Smart Crown, se marcan los momentos importantes. Gracias al anonimato local, todo cumple con el RGPD.

En la práctica, esto significa que se puede mantener una conversación con un cliente extranjero sin sacar el teléfono, añadir tareas detectadas en una reunión directamente al calendario o revisar la lista de la compra mientras se camina por el supermercado, todo sin desviar la mirada de forma evidente.

Nada de cine en las gafas: aquí manda la productividad

Con las iO, RayNeo se posiciona de manera opuesta a sus propias series Air y X, que apuestan por experiencias multimedia binoculares. Las iO prescinden de la pantalla a todo color y del enfoque en el entretenimiento en favor de un único objetivo: proporcionar información discreta y basada en texto, sin que los demás se den cuenta siquiera de que llevan una pantalla incorporada. No están pensadas para ver películas ni series, sino para mantener la mirada en las personas y en el entorno mientras se recibe información útil en el campo de visión.

Precio, colores y dónde comprarlas

RayNeo iO están disponibles en los colores Polar Night (gris) y Dune (dorado), y se pueden adquirir a través de rayneo.com y comercio electrónico. El precio oficial de venta al público es de 549 euros sin estuche de carga.

Estarán disponibles a partir del 4 de septiembre, por tiempo limitado, a un precio de lanzamiento reducido.

Las iO Standard Edition: Precio de lanzamiento: 499 €

iO Bundle Edition (incluye estuche de carga adicional): Precio habitual: 599 € y precio de lanzamiento: 549 €

Valoración

Las RayNeo iO son, posiblemente, el primer dispositivo de gafas inteligentes que prioriza claramente la productividad y la vida real frente al espectáculo multimedia. No buscan impresionar con pantallas gigantes ni colores vivos, sino pasar desapercibidas mientras resuelven tareas cotidianas: traducir conversaciones, tomar notas, recordar acciones y mantener la agenda al día sin mirar el móvil. Su diseño discreto, su autonomía de dos días y su integración con modelos de IA punteros las convierten en un compañero de trabajo más que en un juguete tecnológico.

Para usuarios y profesionales que pasan el día en reuniones, con clientes o en entornos donde sacar el móvil resulta incómodo, las iO ofrecen un valor tangible. No son las mejores gafas del mercado —la pantalla es monocroma y monocular, y el audio se transmite por conducción ósea—, pero cumplen con creces su propósito: devolver la mirada a las personas y dejar el móvil en el bolsillo.

A destacar, pueden ajustarse a la graduación de cada usuario.