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NUEVAS IDEAS PARA CASA

IKEA y Xbox crean una colección para integrar los videojuegos en el hogar

La primera colección conjunta de ambas compañías combina muebles móviles, soluciones de almacenaje y accesorios inspirados en el mando de Xbox.

La línea YXSTABY, formada por nueve piezas y pensada para que el gaming comparta espacio con la vida doméstica, llegará a las tiendas y a la web de IKEA el 1 de octubre

IKEA YXSTABY

IKEA YXSTABY

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Pilar Enériz

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Köln
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Los videojuegos ya no tienen por qué estar confinados a una habitación específica. Se juega en el salón, en la mesa del comedor, junto al sofá o en espacios compartidos con los deberes, la cena y otras actividades cotidianas. IKEA y Xbox han diseñado su nueva colección conjunta, YXSTABY, a partir de esa realidad doméstica.

La propuesta reúne nueve muebles y accesorios inspirados en el universo Xbox, pero concebidos para integrarse en la vivienda incluso cuando la consola está apagada. La colección estará disponible en las tiendas IKEA y online a partir del 1 de octubre de 2026, según el dosier de prensa español. La compañía ha anunciado además su presentación en Gamescom, la feria internacional de videojuegos que se celebra este agosto en Colonia (Alemania).

Más que crear una habitación gaming completa, IKEA y Xbox han centrado el proyecto en resolver algunos de los problemas habituales de jugar en casa: dónde colocar la pantalla, cómo ordenar los cables, qué hacer con los mandos y cómo guardar el hardware cuando la mesa o el salón deben recuperar su función habitual.

Dos sectores ante un mismo dilema

YXSTABY nace de la colaboración entre dos empresas con especialidades diferentes. Xbox aporta su experiencia en el diseño de dispositivos y en la forma en que juegan las personas, mientras que IKEA contribuye con su conocimiento de los espacios domésticos y de las actividades que se desarrollan en ellos.

Xbox suma 25 años de experiencia e IKEA cuenta con más de 80 años de trabajo relacionado con la vida en el hogar. Durante el desarrollo de la colección, ambas compañías realizaron visitas a viviendas donde los videojuegos forman parte de la rutina para observar cómo se utilizan los espacios y qué necesidades tienen tanto los jugadores como quienes conviven con ellos.

El proyecto se inició hace aproximadamente dos años en un taller colaborativo celebrado en Älmhult, Suecia. Una de sus condiciones principales fue que cada pieza se desarrollara con la participación de un diseñador de IKEA y otro de Xbox.

“Cómo se juega en casa ha cambiado, y jugar tiene tanto que ver con relajarse y conectar con los demás como con rendir, lo que modifica las necesidades del espacio”, explica Philip Dilé, desarrollador de productos de IKEA of Sweden. “Xbox sabe qué necesitan los jugadores en su configuración de juego y nosotros sabemos cómo resolver los pequeños problemas que surgen al adaptarla a la vida cotidiana. Juntos nos propusimos crear muebles que la gente realmente quisiera tener en casa, no muebles que aceptara porque los necesita para jugar”.

La declaración resume el enfoque de la colección: no se trata de añadir muebles específicos a una vivienda, sino de diseñar piezas que puedan convivir con los que ya existen.

Mover la pantalla y ordenar el equipo

El producto que representa claramente esa idea es el mueble de televisión con ruedas. Permite acercar la pantalla al lugar donde se desarrolla la partida y desplazarla después. En la parte posterior incorpora espacio para guardar consolas, mandos y otros elementos, además de soluciones para organizar los cables.

La pieza mide 137 centímetros de ancho, 44 de fondo y 113 de alto. Está disponible en blanco y negro y tiene un precio indicado de 99 euros.

La idea surgió a partir de una situación concreta. El diseñador de IKEA Lukas Bazle se dio cuenta, mientras jugaba desde el sofá, de que no veía la pantalla con la comodidad que quería. La respuesta fue crear un mueble que pudiera desplazarse en lugar de obligar a modificar de forma permanente la distribución del salón.

Carl Ledbetter, responsable de diseño de Xbox, considera que el espacio que rodea al hardware también influye en la experiencia. “En Xbox pensamos mucho en qué ayuda a los jugadores a sentirse inmersos en un juego. El hardware es importante, pero también lo es el mundo que se crea alrededor. Trabajar con IKEA nos permitió diseñar para toda la experiencia de juego en casa, desde la pantalla hasta el espacio que la rodea”.

La colección aplica la misma lógica a otros elementos. El soporte para monitor eleva una o dos pantallas, ofrece espacio de almacenaje debajo y cuenta con soportes para colocar el teléfono, los auriculares y el mando. También ayuda a ocultar los cables. Mide 98 por 27 centímetros y tiene una altura de 16 centímetros. Se presenta en blanco y su precio indicado es de 29,99 euros.

Un espacio que cambia según el momento

La movilidad también define el sillón gaming VISSLE y la mesa auxiliar. El sillón está pensado para acercarse al televisor durante la partida y apartarse después. Su respaldo permite una posición más relajada y la curvatura del asiento facilita inclinarse hacia delante. Bajo la estructura incorpora un bolsillo para guardar el mando.

Mide 61 centímetros de ancho y 114 de alto, y su precio indicado es de 99 euros. La tela es de poliéster, con un mínimo del 90% de material reciclado, según las especificaciones del dosier.

La mesa auxiliar gaming se desplaza sobre ruedas y puede utilizarse para guardar accesorios, organizar cables y cargar dispositivos pequeños. Sus puertas correderas de fieltro permiten ocultar el contenido y hacen posible que funcione como mesa auxiliar cuando no se está jugando.

Mide 50 por 50 centímetros y 55 de alto, y se presenta en un acabado de roble y gris. El precio indicado es de 129 euros.

Para quienes juegan en un portátil y no disponen de una zona fija, el soporte portátil con almacenaje funciona como una caja para reunir mandos, cables y hardware. La tapa se cierra sobre el contenido y puede utilizarse como soporte para el ordenador. De ese modo, una mesa compartida puede convertirse en un lugar de juego y volver después a ser una mesa de comedor o de trabajo.

Mide 27 por 43 centímetros y tiene una altura de 18 centímetros. Se ofrecerá en blanco, con un precio indicado de 24,99 euros.

El mando como lenguaje de diseño

La colección no oculta su vínculo con Xbox. El mando sirve como fuente de inspiración para varias piezas, aunque sus elementos se trasladan a productos con funciones diferentes.

El taburete con forma de palanca direccional parte de los archivos 3D originales del mando. David Wahl, diseñador de IKEA, y Elliot Hsu, de Xbox Devices, tuvieron que adaptar sus proporciones para convertir una pieza pensada para moverse con el pulgar en un asiento estable.

El resultado conserva la textura de diamantes del joystick y los anillos de goma de la base. Tiene una superficie redondeada y una parte inferior curvada que permite cierta movilidad. Mide 44,2 centímetros de alto y 37,5 de diámetro, y se ofrecerá en negro y verde, con un precio indicado de 39,99 euros.

La cruceta del mando aparece en dos accesorios. El cojín YXSTABY adopta una forma de X, mide 40 por 40 centímetros y tiene un precio indicado de 14,99 euros. La bandeja, fabricada en acero inoxidable y con un diámetro de 33 centímetros, tiene el mismo precio.

Antes de elegir el acero inoxidable, los diseñadores probaron prototipos de madera, fieltro y cristal. El material permite que la luz se refleje en las distintas facetas de la bandeja, que puede utilizarse tanto para colocar objetos como para incorporarlos a la decoración.

Guardar o mostrar los mandos

La minivitrina para mandos gaming plantea la opción contraria a esconder el equipo. Está diseñada para colocar un mando en la pared o sobre un escritorio, en posición horizontal o vertical. Su interior espejado permite verlo desde distintos ángulos y su gancho extraíble permite utilizarla también para mostrar otros objetos.

Mide 22 por 12 centímetros y tiene una altura de 16 centímetros. Se ofrecerá en blanco y negro, con un precio indicado de 19,99

En este caso, el mando se trata como un objeto personal o de colección que puede formar parte del espacio doméstico. La pieza también puede utilizarse de forma individual o combinar varias unidades para crear una composición.

Una colaboración más allá de la estética

La principal singularidad de YXSTABY está en el método de trabajo. Cada uno de los nueve productos fue desarrollado por un diseñador de IKEA y otro de Xbox. La colaboración afectó a la forma, pero también a la comodidad, la movilidad, los materiales y la capacidad de almacenaje.

Los diseñadores analizaron cómo se juega en viviendas sin una habitación específica, cómo se comparte el salón y qué ocurre con el equipo cuando termina la partida. De ahí proceden soluciones como el mueble de televisión con ruedas, el soporte portátil que se cierra sobre el hardware o la mesa auxiliar que incorpora espacio para cargar mandos.

La colección utiliza líneas rectas y formas redondeadas, con una paleta de blanco apagado, negro y beige. El verde se reserva para destacar bolsillos, compartimentos y otros elementos destinados a guardar el equipo. De este modo, las referencias a Xbox conviven con una estética doméstica que no depende de que haya una consola a la vista.

YXSTABY es la primera colección conjunta de IKEA y Xbox y plantea una colaboración entre el diseño del hogar y la cultura del videojuego. Su interés está menos en crear un mobiliario especializado que en adaptar el juego a viviendas donde el espacio se comparte, las actividades se mezclan y la habitación debe poder recuperar su función cuando la partida termina.