A FONDO
CMF Clip Pro: una apuesta abierta para una vida conectada
El diseño de tres puntos de sujeción y el Smart Dial del estuche definen una propuesta concebida para el uso cotidiano
CMF presenta unos auriculares abiertos que sustituyen el aislamiento por una relación más consciente con el entorno
El nuevo modelo incorpora un driver de 10,8 milímetros, compatibilidad con LDAC y una autonomía total de 32,5 horas

Nothing CMF Clip Pro

Los auriculares open-ear nacieron para resolver una contradicción muy contemporánea: queremos llevar música, pódcasts y llamadas encima, pero no necesariamente desaparecer del lugar en el que estamos. En una calle con tráfico, una oficina compartida o durante una carrera, el aislamiento puede resultar tan inconveniente como útil. El problema es que abrir el oído suele tener un precio acústico: menos graves, más sonido ambiental y, a menudo, una sensación de producto a medio camino entre la comodidad y la calidad.
CMF, la marca de Nothing orientada a un diseño más accesible y expresivo, entra en esa categoría con los Clip Pro, sus primeros auriculares de tipo open-ear. No son unos auriculares convencionales a los que se les haya retirado la almohadilla: su formato de clip determina tanto la experiencia de uso como las soluciones que proponen. La propuesta se apoya en tres ideas claras: que el auricular se pueda llevar durante horas, que la escucha conserve riqueza y que el usuario no pierda completamente la relación con su entorno.
El planteamiento es ambicioso. Clip Pro incorpora un driver dinámico de 10,8 milímetros, compatibilidad con LDAC, cuatro micrófonos, controles físicos, conexión simultánea a dos dispositivos y una autonomía total anunciada de 32,5 horas. También añade un Smart Dial en el estuche de carga, una decisión poco habitual que convierte la funda en algo más que un simple depósito de batería.
La cuestión, sin embargo, no es cuántas funciones reúne. Es si todas ellas tienen sentido en un formato cuyo principal objetivo consiste precisamente en no interponerse demasiado entre el usuario y el mundo. Tras varios días utilizándolos en desplazamientos, llamadas y sesiones prolongadas de escucha, la propuesta convence. Veamos por qué.
Un clip pensado para desaparecer
La arquitectura de los Clip Pro parte de un arco flexible en forma de C con núcleo de titanio. El sistema distribuye la presión mediante tres puntos de sujeción, en lugar de concentrarla en una sola zona de la oreja. Es una diferencia importante en una categoría donde la estabilidad suele depender de apretar más de la cuenta o de encontrar una posición muy concreta.
Cada auricular pesa 5,9 gramos. Es una cifra baja, aunque el peso por sí solo no determina la comodidad: también importan la rigidez del arco, el reparto de masas y la presión que se ejerce sobre el pabellón auditivo. CMF utiliza materiales suaves y una pieza compacta para orientar el sonido hacia el canal auditivo sin aumentar innecesariamente la superficie de contacto.
Al no apoyarse dentro del canal, el Clip Pro evita la sensación de oído taponado de muchos auriculares intraaurales. Tampoco obliga a elegir entre una almohadilla que sella demasiado y otra que se cae al caminar. En este punto, el formato open-ear tiene una ventaja estructural, especialmente para quienes no toleran bien los tapones o pasan muchas horas escuchando contenido hablado.
El sistema de tres puntos reparte mejor la presión y favorece un ajuste más estable y cómodo.
Escuchar sin cerrar la puerta
El atractivo esencial de estos auriculares está en escuchar sin bloquear el canal auditivo. Es posible oír música y, al mismo tiempo, mantener una percepción directa de conversaciones, avisos, tráfico o sonidos del entorno. No se trata de cancelación activa del ruido, sino de una filosofía opuesta: en vez de combatir el exterior, se convive con él.
Es una distinción que afecta a todo lo demás. En un tren ruidoso, una avenida con tráfico intenso o un gimnasio con música alta, el volumen ambiental competirá con el contenido. En una oficina, durante un paseo o en casa, la apertura puede ser precisamente la virtud principal. El Clip Pro no aspira a crear una burbuja acústica; pretende hacerla innecesaria.
CMF utiliza un driver dinámico de 10,8 milímetros con doble imán y añade la tecnología Ultra Bass, desarrollada para reforzar de forma inteligente las frecuencias bajas y conseguir un sonido con mayor presencia, manteniendo el equilibrio y reduciendo la distorsión en las frecuencias altas. Todo ello contribuye a una experiencia de escucha amplia, natural y detallada, especialmente adecuada para quienes quieren disfrutar de la música sin perder la conexión con el espacio que les rodea.
El problema de las fugas
Todo auricular open-ear tiene una contradicción inevitable: si deja entrar el sonido exterior, también puede dejar salir parte del que reproduce. CMF reduce ese efecto con Sound Seal, un sistema que gestiona las frecuencias medias y altas para limitar las fugas. La función puede configurarse desde Nothing X para las llamadas o para todo el audio.
El interés de esta tecnología es práctico. La privacidad no consiste únicamente en que otra persona no pueda entender una conversación; también implica no convertir el transporte público, la mesa de trabajo o la cola de una cafetería en una extensión de la propia lista de reproducción. Las frecuencias medias y altas son especialmente relevantes para la inteligibilidad de voces y parte del contenido musical.
Sound Seal contribuye a mejorar la privacidad sonora al gestionar las frecuencias medias y altas, y permite personalizar su funcionamiento desde la aplicación Nothing X.
Llamadas en el mundo real
La calidad de las llamadas es uno de los terrenos donde los open-ear pueden tener una ventaja conceptual. Al no cerrar completamente el oído, el usuario escucha su propia voz de manera más natural y puede mantener una conversación sin quedar aislado del entorno.
Los Clip Pro incorporan cuatro micrófonos HD y la tecnología Clear Voice, impulsada por una unidad de procesamiento de voz —VPU— que separa en tiempo real la voz del ruido ambiental. CMF menciona escenarios como calles concurridas, cafeterías, oficinas y espacios exteriores con viento. La configuración de cuatro micrófonos refuerza esa finalidad y ayuda a distinguir la voz del ruido ambiente.
CMF no trata las llamadas como una función secundaria. El Clip Pro no se presenta únicamente como un dispositivo para reproducir música mientras se camina, sino como una herramienta de comunicación para jornadas en las que se alternan ordenador, teléfono y desplazamientos.
Un estuche con criterio propio
El elemento más llamativo de los Clip Pro es probablemente el Smart Dial. El mando giratorio está integrado en el estuche de carga y permite ajustar el volumen, controlar la reproducción, responder llamadas y vincular dispositivos sin desbloquear el teléfono.
La idea resuelve una pequeña pero frecuente fricción: los controles táctiles pueden ser difíciles de localizar, activar por accidente o manejar cuando el usuario está corriendo, lleva guantes o no quiere sacar el móvil. Un dial físico introduce una referencia mecánica clara. Girar para modificar el volumen es una acción más legible que tocar varias veces una superficie diminuta.
También hay un punto de coherencia formal. CMF suele hacer del control visible una parte del diseño, no un elemento escondido. El dial convierte el estuche en una pieza funcional con personalidad propia, en vez de limitarlo a una caja de carga genérica.
Los auriculares incorporan además controles físicos. Estos pueden responder mejor que los táctiles durante el ejercicio o cuando se llevan guantes, aunque siempre existe el riesgo de que presionar el auricular modifique ligeramente su posición. La aplicación Nothing X permite personalizar los controles, actualizar el firmware y localizar los auriculares en caso de pérdida.
La conectividad completa la propuesta: Bluetooth 5.4, conexión simultánea a dos dispositivos, Google Fast Pair, Microsoft Swift Pair y un modo de baja latencia para juegos. La conexión dual resulta especialmente útil para quienes trabajan con ordenador y teléfono, aunque su utilidad real dependerá de la estabilidad del cambio entre fuentes y de las funciones que el usuario asigne a los controles.
Autonomía para una jornada larga
Ofrecen hasta 10 horas de reproducción continua con una sola carga y hasta 32,5 horas utilizando el estuche. Una carga rápida de 10 minutos proporciona hasta cuatro horas de reproducción. Son cifras competitivas para el formato y suficientes para cubrir un día de trabajo, varios desplazamientos o sesiones prolongadas de escucha.
La combinación resulta bien planteada. Diez horas por carga reducen la dependencia del estuche, mientras que la recarga rápida cubre una situación habitual: descubrir que los auriculares están casi vacíos justo antes de salir de casa.
La certificación IP54 refuerza su carácter práctico y su orientación al uso cotidiano, desde los desplazamientos hasta la actividad física.
Una estética que no pide permiso
Están disponibles en Dark Grey, Light Grey y Coral. La elección de colores continúa el lenguaje industrial y desenfadado de CMF, una estética menos neutral que la dominante en el mercado de los auriculares inalámbricos.
El formato de clip ya hace que el producto sea visible. A diferencia de un auricular intraaural escondido en el oído, aquí el diseño forma parte de la presencia del usuario. En ese contexto, ofrecer un color coral no es un detalle accesorio: es reconocer que estos dispositivos también funcionan como pequeños objetos de uso muy personal.
Así, los Clip Pro llegan a una categoría que está definiendo su propio lenguaje y que encuentra en la comodidad, la libertad de movimiento y la conexión con el entorno sus principales argumentos.
La propuesta resulta coherente. CMF no intenta negar que el mundo existe al otro lado de la música: construye el producto alrededor de esa realidad. Estamos ante una propuesta técnicamente ambiciosa y bien enfocada para quienes priorizan comodidad, consciencia del entorno y controles prácticos.
Precio y disponibilidad
En Europa, los CMF Clip Pro estarán disponibles por 79,95 euros, en Dark Grey, Light Grey y Coral. Las reservas comenzarán el 1 de septiembre de 2026 a través de Nothing y distribuidores seleccionados, y los envíos empezarán el 7 de septiembre.
- Paula (23 años): 'He durado un día en el trabajo por voluntad propia. No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta
- El juez Peinado se abre a retrasar la audiencia con Begoña Gómez tras reconocer que mañana se va de vacaciones
- La Séptima irrumpe con nueve grandes fichajes y una ambiciosa declaración de intenciones: 'Queremos ser útiles
- Marc (25 años) lleva 70 días viviendo en una tienda de campaña en el bosque: 'Cuando vives en un entorno natural ni siquiera te das cuenta pero empiezas a encontrarte mucho mejor
- Emotiva despedida de Roberto Arce tras 12 años en Noticias Cuatro junto a Marta Reyero: 'Estuvimos incluso cuando la marca desapareció
- Noruega limita la delegación española y deja a Bolaños fuera del funeral de Harald V por falta de espacio
- El juez considera una contradicción que Zapatero ponga pegas a investigar sus cuentas tras dar una 'autorización universal' para examinarlas
- Juan José Ebenezer, mecánico: 'Una cosa que todos hacéis mal es montar en el coche, poner el aire acondicionado y cerrar las puertas