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A FONDO

Moto Sound Flow de Motorola: así es el altavoz con Sound by Bose, 30 W y 12 horas de batería

Con un diseño firmado por Pantone, el nuevo Moto Sound Flow plantea una idea clara: convertir el audio doméstico en un objeto tan funcional como decorativo

Aporta Wi‑Fi, Bluetooth y conectividad inteligente

moto sound flow.

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Pilar Enériz

Pilar Enériz

Ciutadella
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Motorola entra en el terreno del sonido con una propuesta que no se conforma con ser un simple altavoz. Moto Sound Flow nace con una doble idea: ofrecer una escucha cuidada, equilibrada y potente, y al mismo tiempo integrarse con naturalidad en cualquier espacio del hogar gracias a un diseño sobrio, minimalista y bien resuelto.

Sonido con firma propia

El primer argumento del Moto Sound Flow está en el sonido. Estamos ante una experiencia afinada por expertos con Sound by Bose, con un conjunto pensado para reproducir agudos nítidos, graves profundos y una salida equilibrada incluso a volúmenes altos. A esto se suma una potencia de 30 W que apunta a un audio envolvente y con cuerpo.

No es un planteamiento menor: Motorola ha conseguido que se escuche “cada nota, cada letra y cada beat” con claridad, algo que refuerza la idea de un altavoz orientado tanto a música como a pódcast, películas o escucha cotidiana. En esa dirección también juegan sus 20 W de woofer, 10 W de tweeter y dos radiadores pasivos, una configuración que busca dar presencia sin perder equilibrio.

Diseño para quedarse a la vista

Si algo define a Moto Sound Flow es que necesita esconderse. La propia presentación del producto lo resume con una idea muy gráfica: está “diseñado para ser visto y afinado para ser escuchado”. El acabado en tejido con textura de sarga, los colores Pantone Carbon y Warm Taupe y la estética minimalista apuntan a un dispositivo capaz de convivir con la decoración del salón, del despacho o de cualquier rincón doméstico.

Aquí Motorola acierta en el enfoque con una apuesta orinal y un tanto alejada de altavoces que priorizan el rendimiento o la portabilidad, Moto Sound Flow suma una capa aspiracional. No se presenta como un accesorio técnico más, sino como una pieza que puede formar parte del entorno con naturalidad, sin estridencias visuales y con una identidad reconocible.

Conectividad amplia

Otro de los puntos fuertes del modelo está en su versatilidad de conexión. Moto Sound Flow ofrece streaming por Wi‑Fi, Bluetooth 5.0 y plataformas integradas como AirPlay, Google Cast y Spotify Connect, lo que amplía bastante sus posibilidades de uso según el ecosistema del usuario.

La marca añade una capa de conectividad más inteligente con UWB, una tecnología que permite conectar o transferir música al instante con solo acercarse al altavoz. A ello se suman funciones como Quick Switch, Room Shift y Dynamic Stereo, pensadas para mover el audio con más fluidez entre dispositivos, habitaciones o incluso desde moto buds al altavoz. En la práctica, el objetivo es claro: reducir pasos y hacer que la música siga al usuario con la menor fricción posible.

Pensado para acompañar

Aunque su aspecto es claramente doméstico, Moto Sound Flow no renuncia a una cierta vocación de movilidad. Su batería ofrece hasta 12 horas de autonomía y el altavoz incorpora base de carga, una solución cómoda que evita cables y refuerza esa idea de uso sencillo y continuo.

A esto se añade una certificación IP67, que lo protege frente al polvo, las salpicaduras y la inmersión temporal en agua dulce bajo condiciones controladas. No convierte al dispositivo en un altavoz “todoterreno” en sentido estricto, pero sí le da margen para salir del salón y acompañar momentos más informales, ya sea en interiores o al aire libre.

Llamadas y control

La parte funcional también está bien resuelta. Integra cuatro micrófonos para priorizar la voz en las llamadas, con el objetivo de ofrecer conversaciones más nítidas incluso en entornos ruidosos. Es un detalle que amplía su utilidad más allá del entretenimiento y lo acerca a un uso más cotidiano y doméstico.

El control se completa con botones capacitivos y con la aplicación Moto Sound Flow, desde la que se puede gestionar la configuración Wi‑Fi, el ecualizador personalizable y las funciones avanzadas de UWB. En conjunto, el sistema parece orientado a ofrecer una experiencia sencilla, actual y bastante cuidada para un perfil de usuario que quiere control sin complicaciones.

Propuesta coherente

El altavoz, a tenor de las pruebas realizadas, no pretende inventar nada nuevo, pero sí ordenar bien varias ideas que hoy pesan mucho en el audio doméstico: buen sonido, diseño atractivo, conectividad amplia y uso sencillo. Su combinación de Sound by Bose, 30 W, compatibilidad con los grandes sistemas de streaming y un diseño con personalidad lo convierten en una propuesta coherente y bien alineada con lo que muchos usuarios buscan en un altavoz premium de salón.

También es interesante que Motorola haya apostado por un producto con tanta atención al detalle estético y a la integración en el hogar. No es solo una cuestión de potencia o especificaciones: aquí hay intención de producto, de estilo y de experiencia de uso. Y eso, en un segmento cada vez más saturado, puede marcar la diferencia.

Valoración y precio

Moto Sound Flow deja una impresión muy positiva. Es un altavoz que combina con acierto sonido potente y equilibrado, un diseño elegante, buena autonomía y una conectividad muy completa, con una clara vocación de integrarse en la vida diaria sin renunciar a una imagen premium.

Si la idea es tener un altavoz que suene bien, se vea bien y funcione con comodidad en casa, este equipo parte con argumentos más que sólidos para destacar.

Se comercializa por unos 199 euros.