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"Personal y mezquino"

Elon Musk contra Sam Altman: arranca el juicio entre magnates que puede cambiar la industria de la IA

La demanda presentada por el hombre más rico del mundo busca una indemnización millonaria y destituir al director ejecutivo de OpenAI, al que acusa de mentir al convertir el laboratorio de IA que ayudó a fundar en una empresa con ánimo de lucro

De izquierda a derecha, Elon Musk, propietario de X, y Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI

De izquierda a derecha, Elon Musk, propietario de X, y Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI / Nacho García

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona
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El 25 de mayo de 2015, Sam Altman mandó un correo electrónico a Elon Musk con una propuesta para cambiar el mundo: construir el sistema de inteligencia artificial más poderoso para así compartir sus beneficios con la sociedad. A finales de ese año, ambos cofundaron OpenAI, el laboratorio sin ánimo de lucro que en 2022 alumbró ChatGPT. Sin embargo, cuatro años antes de alcanzar su mayor hito, el hombre más rico del planeta abandonó el proyecto tras fracasar en su intento por tomar el control total.

Más de una década después de su alianza, ambos magnates tecnológicos se enfrentan a partir de este lunes en una batalla legal que puede alterar la industria. La derrota de Musk —poco acostumbrado a ellas— mutó en un resentimiento personal hacia Altman y otros directivos de la start-up como su presidente, Greg Brockman, hasta desembocar en una demanda. Presentada en 2024, la querella acusa a los mandamases de OpenAI de aprovecharse de los recursos económicos de Musk y de incumplir el acuerdo fundacional —que establecía una IA "para el bien público" que debía anteponerse a los intereses comerciales— al convertirse en una empresa con ánimo de lucro.

El juicio que arranca hoy en California (Estados Unidos) deberá determinar si Altman engañó a Musk al convencerlo para que financiara OpenAI como una iniciativa sin ánimo de lucro, solo para negar ese propósito una vez logró una multimillonaria inversión de Microsoft, principal apoyo económico de la empresa. Musk invirtió unos 38 millones de dólares en una firma ahora valorada en 852.000 millones.

Elon Musk hace un gesto comparado con el saludo nazi durante uno de los actos de la toma de posesión de Trump, el pasado 20 de enero.

Elon Musk hace un gesto comparado con el saludo nazi durante uno de los actos de la toma de posesión de Trump, el pasado 20 de enero. / ANGELA WEISS / AFP

Acusaciones cruzadas

El dueño de Tesla, SpaceX y la red social X considera que así fue. Es por eso que exige una indemnización que podría superar los 180.000 millones de dólares, así como la destitución de Altman y de Brockman y alterar de nuevo la estructura empresarial de OpenAI. Musk parte con desventaja, según han valorado expertos jurídicos consultados por The Wall Street Journal.

Por su parte, OpenAI asegura que Musk conocía y respaldaba la conversión del proyecto en una compañía con ánimo de lucro, algo que se evidencia en correos electrónicos presentados como prueba antes del juicio. La compañía también señala que el magnate la abandonó tras ver cómo Altman consolidaba su poder y que su denuncia —tildada de "emboscada legal"— responde a un interés puramente comercial. En julio de 2023, menos de medio año después de pedir una moratoria global en el desarrollo de la IA generativa, Musk lanzó xAI, su propia empresa dedicada a explotar esa emergente tecnología.

07/02/2025 07 February 2025, Berlin: Sam Altman, co-founder and CEO of OpenAI, speaks during a panel discussion on the future of artificial intelligence at Technical University Berlin (TU Berlin). Photo: Sebastian Christoph Gollnow/dpa ECONOMIA INTERNACIONAL Sebastian Christoph Gollnow/dpa

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI. / Sebastian Christoph Gollnow/dpa / Europa Press

Impacto en la carrera global

El juicio puede tener implicaciones significativas en la carrera acelerada desde Silicon Valley, meca tecnológica de EEUU. Si la demanda prospera, Musk lograría poner palos en las ruedas de OpenAI y dificultar su salida a bolsa, que se espera para finales de 2026. Su victoria sería también la de otros competidores como Google, Anthropic o la china DeepSeek. Sin embargo, si el caso fracasa, Altman consolidaría su poder al frente de una de las empresas más influyentes del mundo. Además, también podría debilitar las aspiraciones de salir a bolsa de SpaceX, también prevista para este año y que podría convertir a Musk en el primer billonario de la historia.

Por el tribunal federal de Oakland desfilarán Musk y Altman, pero también otras figuras clave del sector de la IA como el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella; el jefe de tecnología de OpenAI, Kevin Scott; y antiguos empleados de la firma como su cofundador, Ilya Sutskever; la ingeniera Mira Murati, conocida como una de las ideólogas de ChatGPT; o la exdirectiva Shivon Zilis, madre de cuatro de los hijos de Musk. Además de Sutskever, también participarán Helen Toner y Tasha McCauley, tres de los miembros de la junta directiva de OpenAI que a finales de 2023 despidieron temporalmente a Altman al acusarle de no ser "consistentemente sincero".

El director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, junto al de OpenAI, Sam Altman

El director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, junto al de OpenAI, Sam Altman / @sama

Cotilleos jugosos

El juicio entre Musk y Altman también ha despertado interés por la multitud de cotilleos que ha revelado sobre el sector y alguno de sus principales protagonistas. Entre los documentos del caso que han visto la luz hay de especialmente llamativos como el correo en el que Musk tilda al fundador de Amazon, Jeff Bezos, de ser "un poco idiota", el que señala su consumo recreacional de ketamina y anfetaminas o el mensaje en el que Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, le aseguraba que iba a "eliminar contenido que revelara datos personales o amenazara a las personas" del equipo con el que, bendecido por Donald Trump, purgó la administración pública estadounidense (DOGE).

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