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Los smartwatches infantiles 4G se consolidan como alternativa al primer móvil entre los menores

El nuevo dispositivo SPC Smartee 4G Junior incorpora geolocalización, llamadas y control parental sin acceso abierto a internet

Reloj infantil SPC.

Reloj infantil SPC.

Pilar Enériz

Pilar Enériz

ÁMSTERDAM
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El acceso de los menores a su primer dispositivo tecnológico no pasa necesariamente por el smartphone. Recientemente, los relojes inteligentes con conectividad 4G orientados a público infantil ganan presencia como una opción intermedia que permite mantener la comunicación y el control sin exposición directa a internet.

Estos dispositivos integran funciones básicas como llamadas, mensajería de voz o videollamadas mediante tarjeta SIM, al tiempo que limitan el uso a entornos controlados. A ello se suma la geolocalización GPS, que facilita el seguimiento de los desplazamientos cotidianos, como el trayecto al colegio o las actividades extraescolares.

Aportación SPC

En este contexto se sitúan modelos como el SPC Smartee 4G Junior que, por unos 100 euros, incorpora un conjunto de herramientas orientadas a la supervisión parental. A través de una aplicación específica, los adultos pueden gestionar la agenda de contactos autorizados, establecer zonas seguras con alertas o definir franjas de uso, como un modo que restringe las funciones durante el horario escolar.

Capacidades

Además de la conectividad, este tipo de dispositivos aportan resistencia y la autonomía, dos aspectos clave en el uso diario por parte de menores. En este caso, el reloj ofrece varios días de funcionamiento y protección frente a agua y polvo, junto a un diseño desmontable que permite utilizar el módulo principal como rastreador independiente.

Contexto de mercado

La proliferación de estos wearables muestra una tendencia hacia soluciones tecnológicas de seguridad y acompañamiento en las primeras etapas de contacto digital, en un momento en el que el debate sobre el uso de smartphones en edades tempranas sigue abierto.