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Normativa

La nueva norma de la UE que cambia para siempre los portátiles: un solo cargador para todos

Los consumidores ahorrarán casi 250 millones de euros al año en dispositivos de carga

Cables, cargadores y caos en el enchufe: guía definitiva para no equivocarse

Un solo enchufe, todas las cargas

Un cargador USB C.

Un cargador USB C. / cronislaw@gmail.com

Oriol García Dot

Oriol García Dot

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A finales de este mes de abril, entra en vigor la última fase de la directiva sobre cargadores comunes de la UE. A partir de esta fecha, todos los portátiles que se vendan en la Unión Europea deberán tener un puerto USB C.

La directiva sobre cargadores comunes de la UE fue aprobada por el Consejo Europeo en octubre de 2022. Ese año se avisó a la población y se concedió a los fabricantes un periodo transitorio para adaptar sus diseños y garantizar el cumplimiento de la nueva normativa.

Desde el 28 de diciembre de 2024, la normativa se empezó a poner en práctica en teléfonos móviles, tabletas, cámaras digitales, auriculares, consolas de videojuegos, altavoces portátiles, lectores electrónicos, teclados, ratones, sistemas de navegación portátiles y auriculares. Y a partir de este 28 de abril, también se aplicará esta directiva a los ordenadores portátiles.

Unificación de los cargadores

Ese fue un gran paso hacia la unificación de los distintos tipos de cargadores en uno solo para simplificar y ahorrar compras de estos diferentes dispositivos de carga. Todo este proceso, que se ha seguido durante más de tres años, está estipulado en la Directiva 2022/2380 del Parlamento Europeo y del Consejo del 23 de noviembre de 2022 de armonización de las legislaciones de los Estados miembros sobre la comercialización de equipos radioeléctricos.

Según un artículo publicado en la página web de la Comisión Europea, los beneficios de esta unificación pueden ser una mayor comodidad para los consumidores, ya que pueden cargar su teléfono móvil y otros dispositivos electrónicos similares con un solo cargador (USB-C), independientemente de la marca o del tipo de dispositivo.

Reducción de residuos

También ayudaría para una reducción de residuos electrónicos. Los cargadores que se tiran a la basura y que no se usan representan aproximadamente 11.000 toneladas de residuos electrónicos al año. La nueva normativa, al fomentar la reutilización de cargadores, contribuye a reducir el impacto ambiental.

Otra ventaja es el ahorro de dinero, ya que ahora se pueden comprar dispositivos electrónicos nuevos sin cargador. Esto puede ayudar a los consumidores a ahorrar aproximadamente 250 millones de euros al año en compras innecesarias de cargadores.

Finalmente, puede ayudar con la armonización de la tecnología de carga rápida. Las nuevas normas ayudan a garantizar que la velocidad de carga sea la misma al utilizar cualquier cargador compatible con los dispositivos.

Fuentes: