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Caso histórico

Mark Zuckerberg, jefe de Meta, declara en un juicio sobre la adicción de los menores a las redes sociales que amenaza el negocio de los gigantes tecnológicos

Un tribunal de Los Ángeles determinará si las plataformas pueden ser castigadas por un diseño que estimula las conductas compulsivas de los usuarios, especialmente de los menores de edad, en un batalla legal que podría alterar el funcionamiento de Internet

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparece en un juicio que amenaza el negocio de las redes sociales.

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparece en un juicio que amenaza el negocio de las redes sociales. / Kyle Grillot / Bloomberg

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona
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España no es el único país que se plantea responsabilizar a las redes sociales por el impacto nocivo que sus contenidos tienen en la salud mental de los menores de edad.

En Estados Unidos, meca de las grandes empresas tecnológicas que dominan Internet, colosos corporativos como Meta, TikTok, YouTube y Snap llevan tres semanas enfrascados en un juicio histórico en el que se los acusa de diseñar sus plataformas digitales para hackear el cerebro de los usuarios y generarles adicción, una estrategia que se ha comparado con la que adoptó la industria del tabaco el siglo pasado. Un resultado en su contra amenazaría el boyante negocio de esas compañías.

La sesión de este miércoles ha sido especial. Y es que, a pesar de los esfuerzos de sus abogados por evitarlo, el magnate tecnológico Mark Zuckerberg ha sido obligado a comparecer ante el Tribunal Superior de Los Ángeles para responder ante el caso de la denunciante, una mujer de 20 años identificada con las siglas K.G.M. que alega que su uso compulsivo de redes sociales como Facebook o Instagram cuando era tan solo una niña agravaron tanto su depresión como sus pensamientos suicidas.

Amy Neville, cuyo hijo de 14 años murió de una sobredosis de fentanilo que le vendieron a través de redes sociales.

Amy Neville, cuyo hijo de 14 años murió de una sobredosis de fentanilo que le vendieron a través de redes sociales. / Jill Connelly / AFP

Los argumentos de Meta

Meta rechaza esa versión y asegura que sus plataformas no fueron un "factor sustancial" en los problemas de salud mental de la demandante. "Nuestra filosofía siempre ha sido coherente: intentar crear servicios útiles con los que la gente se sienta identificada. Si lo hacemos bien, la gente pasará más tiempo con nuestros servicios que con otras cosas, es una dinámica empresarial bastante normal", ha explicado el mandamás de Meta. "Deberías intentar crear algo útil... y si lo haces, la gente querrá utilizarlo de forma natural".

Deberías intentar crear algo útil... y si lo haces, la gente querrá utilizarlo de forma natural

Mark Zuckerberg

— Cofundador y director ejecutivo de Meta

Documentos de la compañía estiman que, en 2025, alrededor de 4 millones de niños menores de 13 años utilizaban Instagram a pesar de que las normas no lo permiten. Un antiguo correo electrónico interno de Meta filtrado y presentado como prueba por parte de la acusación reza: "Mark ha decidido que la máxima prioridad de la empresa en 2017 son los adolescentes". Preguntado por ello, el milmillonario ha asegurado que "no recuerda el contexto" de ese mensaje.

Durante la declaración de 'Zuck', la jueza se ha visto obligada a ordenar a varios de los asistentes —entre ellos, los guardaespaldas del empresario— la retirada de las gafas Ray-Ban de Meta, equipadas con cámaras y sistemas de IA, y a amenazar con acusar de desacato a cualquiera que grabe el juicio. "Esto es muy grave", ha asegurado.

Aplicación de Instagram en un móvil

Aplicación de Instagram en un móvil / El Periódico

Su comparecencia llega dos años después de que el quinto hombre más rico del mundo, cuya fortuna asciende hasta los 226.000 millones de dólares, declarase ante el Capitolio de EEUU para pedir perdón a unos padres que atribuían la muerte de sus hijos a los espacios digitales que creó. Ahora, sin embargo, es la primera vez que Zuckerberg responde a preguntas similares ante un jurado.

La semana pasada, el director de Instagram, Adam Mosseri, declaró ante el tribunal que la plataforma se esfuerza por proteger a los usuarios jóvenes y que rechaza la idea de que las personas puedan ser clínicamente adictas a esos espacios digitales, incluso si utilizan la aplicación durante 16 horas al día.

Caso histórico

El juicio busca determinar si las empresas tecnológicas pueden ser consideradas responsables por los efectos que causan el diseño de sus redes sociales. Las demandantes alegan que características como el desplazamiento o scroll infinito y la reproducción automática de contenidos causan daños a los usuarios.

La sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de EEUU ofrece inmunidad a esas compañías, pues considera que no son responsables de lo que ahí se publique. Ese texto legal ha sido crucial para que Meta, YouTube o TikTok puedan pasar de ser pequeños proyectos a imperios digitales.

El resultado del juicio podría alterar Internet al responsabilizar a las empresas tecnológicas del diseño adictivo de sus redes sociales

El resultado del juicio podría alterar Internet tal y como lo conocemos actualmente. Aunque no las responsabilizaría de todo el contenido generado por terceros, una sentencia favorable a los demandantes podría castigar esa estrategia de diseño adictivo. Así, debilitaría la sección 230 y, por ende, la protección legal que ampara a esos gigantes.

Además, de las aproximadamente 1.600 demandas presentadas en EEUU, la que da lugar a este caso ha sido seleccionada como juicio indicativo. Eso significa que su veredicto sentaría un precedente que podría inclinar todos los demás.

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, en el Congreso de EEUU.

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, en el Congreso de EEUU. / Bloomberg

En línea con la UE

El juicio va en línea con las posiciones adoptadas por el Gobierno español, que ha propuesto sancionar penalmente a los dueños de las redes sociales por el contenido que se comparte en ellas. También con el rumbo de la Unión Europea, que ya cuenta con una ley que permite prohibir aquellos elementos del diseño de las plataformas que sean considerados como potencialmente adictivos. El pasado 6 de febrero, Bruselas estableció que TikTok recurre a ese mecanismo para que los usuarios estén enganchados a la pantalla y le exigió modificar su interficie.

La china ByteDance y Snap, desarrolladora de Snapchat, llegaron a un acuerdo con la demandante poco antes de que arrancara el juicio. De esta manera, solo afectará a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, así como a Google, dueña de YouTube.

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