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A FONDO

Razer BlackWidow V4 Low-Profile TKL, teclado gaming que también es una óptima herramienta en la oficina

Un modelo mecánico inalámbrico de perfil bajo y switches silenciosos que busca el equilibrio entre competitividad, comodidad y estilo para el escritorio

Teclado Razer, español

Teclado Razer, español

Pilar Enériz

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Barcelona
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La propuesta de Razer con el BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed es clara: poner en el mercado un teclado mecánico gaming de alto nivel, pero en un formato ultrafino, compacto y silencioso que tenga tanto sentido en una partida competitiva como en una jornada de trabajo. En la versión con distribución española, se perfila como una opción muy interesante para quienes buscan una herramienta seria, sin estridencias, pero avalada con toda la tecnología de la marca.

Diseño: ultrafino, tenkeyless

El teclado apuesta por un formato sinárea numérica que reduce el ancho del conjunto y libera espacio para el ratón, algo especialmente relevante si se juega con sensibilidades bajas o se cuenta con un escritorio ajustado. La altura frontal se queda en apenas 18,5 mm, lo que facilita una postura relajada de las muñecas y reduce la necesidad de un reposamuñecas voluminoso.

La construcción combina una carcasa superior en aleación de aluminio 5052 y una base de plástico ABS, con placa de acero montada en la parte superior, un conjunto que transmite sensación de producto premium y firme, sin crujidos ni flexiones apreciables. Las teclas son de PBT de doble inyección, con textura ligera, resistentes al desgaste y con un acabado que favorece tanto la precisión al escribir como la visibilidad de la iluminación RGB. En esta variante con layout español, contamos con la Ñ y resto de leyendas específicas.

En el borde superior encontramos un dial multifunción y tres botones de control secundarios que permiten gestionar volumen, reproducción o tareas personalizadas sin recurrir a combinaciones de teclas, algo que se agradece tanto en juego como en oficina. El diseño general es sobrio, con líneas rectas, perfil bajo y un protagonismo claro de la iluminación Chroma RGB por tecla, integrable en el ecosistema de Razer y configurable al detalle desde Synapse.

Experiencia de tecleo: switches táctiles y silenciosos

Este modelo puede montar tres tipos de switches mecánicos de perfil bajo de la casa (Green con clic sonoro, Orange táctil y silencioso, y Yellow lineal y silencioso), aunque la configuración que nos interesa aquí es la de interruptores Razer Orange de perfil bajo. Se trata de un switch mecánico táctil, con un punto de actuación definido pero sin el clic sonoro de los Green, pensado para ofrecer una respuesta clara bajo los dedos manteniendo un sonido contenido, ideal en entornos silenciosos.

Al ser de perfil bajo, la distancia total de recorrido se reduce frente a los switches mecánicos tradicionales de Razer, pasando de hasta 4 mm en los de altura completa a unos 2,8 mm en esta familia de bajo perfil. Esto se traduce en pulsaciones más rápidas, menos fatiga y una sensación de teclado más ágil, sin renunciar a la firmeza y el carácter de un mecánico real. Los estabilizadores vienen lubricados de fábrica y el teclado integra varias capas de espuma y placa metálica superior, lo que ayuda a controlar resonancias y a conseguir un sonido más apagado y limpio al escribir.

En juego, la combinación de recorrido corto, tactilidad suave y respuesta consistente favorece cambios de dirección rápidos y acciones repetidas sin la sensación de dureza típica de algunos mecánicos más altos. Para escritura prolongada, el perfil bajo y la altura frontal reducida permiten sesiones largas con menos carga sobre las muñecas, algo que se nota al encadenar horas de correo, texto y chat además de partidas.

Conectividad inalámbrica, autonomía y funciones avanzadas

El apellido HyperSpeed no está ahí por casualidad. Este BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed ofrece triple conectividad: modo inalámbrico Razer HyperSpeed a 2,4 GHz, Bluetooth multipunto y conexión USB-C para uso con cable. En el modo HyperSpeed, el teclado trabaja con una tasa de sondeo de 1000 Hz, con N-Key rollover y anti-ghosting, con una latencia comparable a la de un teclado con cable, por lo que no hay penalización apreciable en entornos competitivos.

El Bluetooth permite alternar rápidamente entre hasta tres dispositivos, lo que encaja bien con escenarios de productividad en los que se mueve el mismo teclado entre un PC de sobremesa, un portátil y una tablet. A través de Razer Synapse es posible sincronizar un ratón compatible para utilizar un único dongle HyperSpeed, reduciendo ocupación de puertos USB y manteniendo un escritorio más limpio.

Uno de los puntos fuertes del modelo es la autonomía: hasta 980 horas de batería, apoyadas en modos de ahorro de energía y en una gestión inteligente de la iluminación. El teclado integra un indicador específico del nivel de batería que utiliza la hilera numérica para mostrar el porcentaje estimado, un detalle práctico que evita estar entrando en software para comprobar cuánta carga queda. Además, se puede utilizar tanto por cable mientras carga como en modo inalámbrico con el cable conectado, de manera que nunca te quedas sin teclado a mitad de partida.

En el apartado de funciones avanzadas, destaca la compatibilidad con Razer Hyperpolling Wireless (mediante actualización) para tasas de sondeo superiores si se desea, así como Razer Snap Tap, una función enfocada a juegos de acción que prioriza la última entrada entre dos teclas seleccionadas para cambios de dirección casi instantáneos. Todo ello se apoya en un almacenamiento híbrido con memoria integrada para hasta cinco perfiles.

Iluminación, software y perfil híbrido

Integra iluminación Razer Chroma RGB por tecla, configurable desde Synapse, con acceso a efectos dinámicos, integración con juegos y sincronización con otros periféricos Razer. Las teclas de PBT de doble inyección permiten un paso de luz limpio y homogéneo, sin desvanecimientos excesivos, y la propia construcción interna con espumas ayuda a evitar fugas de luz indeseadas por los laterales.

El software de Razer sigue siendo una pieza central del ecosistema, y permite remapear teclas, crear macros, gestionar perfiles y activar funciones como Snap Tap o la sincronización multidispositivo. En un contexto de trabajo, esa misma capacidad se traduce en atajos para edición, productividad o control multimedia, algo que encaja bien con el enfoque híbrido del dispositivo: un teclado que puede brillar en un setup gaming pero que no desentona en un entorno profesional.

El perfil bajo, el formato tenkeyless y el comportamiento silencioso de los switches ayudan a que el teclado sea más discreto que otros modelos gaming tradicionales, tanto visualmente como en sonido. Es, en definitiva, un periférico que no obliga a elegir entre rendimiento en juego o comodidad en uso diario, sino que intenta equilibrar ambos mundos.

Precio y valoración

Razer sitúa este BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed en la franja alta del mercado de teclados mecánicos compactos inalámbricos. El precio oficial se ha establecido en unos 190 euros. Es una cifra que lo coloca por encima de muchas alternativas convencionales, pero alineada con otros productos premium de Razer y con la competencia directa en el segmento de teclados gaming inalámbricos de bajo perfil.

Como producto, con switches Razer Orange y layout español, es un teclado muy convincente para quien busca una solución única para jugar, trabajar y escribir. Ofrece un diseño compacto y ultrafino, una construcción sólida con materiales de calidad, una experiencia mecánica silenciosa y rápida y una conectividad inalámbrica de buen nivel, todo ello aderezado con una autonomía sobresaliente y un ecosistema de software maduro. No es un teclado para quien solo quiera “algo básico”, pero sí una apuesta sólida para el usuario que valora la comodidad de un perfil bajo, el tacto de un mecánico y la versatilidad de un periférico capaz de moverse con la misma soltura entre la hoja de cálculo y el battle royale.