Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

A FONDO

Razer Joro: teclado gaming inalámbrico portátil de perfil bajo con Bluetooth, USB‑C y hasta 1.800 horas de autonomía

Teclado inalámbrico compacto de formato 75% con switches de tijera ultrafinos, conectividad multidispositivo y enfoque en la portabilidad

Razer Joro.

Razer Joro.

Pilar Enériz

Pilar Enériz

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Razer Joro nace con la idea de condensar las funciones de un teclado gaming en un cuerpo muy delgado y ligero, pensado para entrar sin esfuerzo en una mochila junto al portátil o la tableta. Su formato 75% elimina el bloque numérico, pero mantiene la fila de función, las teclas de navegación esenciales y el conjunto de flechas, lo que facilita dar el salto desde un teclado completo sin sensación de pérdida funcional.

El chasis se configura con una placa superior de aleación de aluminio 5052 con una base de plástico, una solución que equilibra rigidez estructural y peso contenido, reduciendo la flexión al mínimo en un uso normal. Visualmente, el Joro se sitúa a medio camino entre un teclado de portátil premium y un periférico gaming: perfil muy bajo, líneas limpias, y una retroiluminación discreta que aporta personalidad sin recurrir a un diseño agresivo. Es un teclado que encaja con naturalidad en un setup de sobremesa o al lado de un portátil.

Mecanismo de teclas: switches de tijera de perfil ultrabajo

En lugar de sus tradicionales switches mecánicos, Razer apuesta aquí por interruptores de tijera de perfil ultra bajo, más cercanos a lo que encontramos en portátiles de gama alta que en teclados gaming convencionales. La carrera de las teclas ronda los 1,6 mm, con un punto de actuación temprano y un retorno rápido, lo que favorece una escritura rápida y una entrada de comandos ágil en juego.

La pulsación es claramente más silenciosa que la de un teclado mecánico con switches táctiles o clicky, algo clave en entornos compartidos como oficinas, bibliotecas o transporte público. El tacto, ligero y controlado, permite sesiones largas de escritura con poca fatiga, y al mismo tiempo ofrece la respuesta necesaria para ejecutar combinaciones de teclas en juegos con buena precisión. Eso sí, quien busque la sensación densa y el sonido característico de un mecánico tradicional no la encontrará aquí; el Joro se posiciona como alternativa para quienes priorizan silencio, perfil contenido y comodidad.

Conectividad y compatibilidad: de portátil a sobremesa en segundos

La versatilidad de conexión es uno de los puntos fuertes del Joro. Ofrece Bluetooth 5.0 con emparejamiento para hasta tres dispositivos, entre los que se puede alternar de forma instantánea mediante combinaciones de teclas predefinidas, lo que facilita pasar de un portátil a una tableta o a un centro multimedia sin necesidad de reconectar cada vez. Además, incluye conexión por cable USB‑C extraíble, que sirve tanto para usar el teclado en modo cableado como para cargar su batería interna.

En modo cableado, el Joro puede alcanzar una tasa de sondeo de hasta 1000 Hz, reduciendo la latencia de entrada y acercándose al rendimiento de muchos teclados gaming de sobremesa. En Bluetooth, la frecuencia de sondeo es menor, como es habitual, pero a cambio se gana libertad de movimiento y se refuerza el carácter portátil del conjunto. Razer ha diseñado además el teclado para que funcione sin problemas tanto en Windows como en macOS, con la posibilidad de alternar distribución mediante una combinación rápida (FN + Tab) que ajusta las teclas modificadoras principales a cada sistema. Esta dualidad lo hace especialmente atractivo para usuarios que trabajan con varios equipos o que combinan un portátil Windows para jugar con un Mac para tareas creativas.

Iluminación y software: Razer Chroma RGB en modo portátil

En un cuerpo delgado, la iluminación tiene que ser, necesariamente, más contenida que en un teclado de sobremesa, y Razer opta por una implementación de zona única compatible con su ecosistema Chroma RGB. La retroiluminación cubre todo el plano de teclas y permite ajustar colores, efectos y brillo, ofreciendo desde modos estáticos hasta patrones dinámicos que se sincronizan con otros dispositivos de la marca compatibles con Chroma.

Aunque no hay iluminación por tecla individual como en gamas más altas, la uniformidad del brillo y la claridad de las leyendas son buenas, ayudadas por keycaps de plástico ABS grabados con láser y tratados con recubrimiento UV para mejorar la resistencia al desgaste. La integración con el software de Razer facilita la creación y almacenamiento de perfiles, incluyendo ajustes de iluminación, macros y remapeo de funciones, que luego pueden guardarse en la memoria híbrida integrada del teclado y utilizarse incluso cuando no se está ejecutando el software en segundo plano.

Funciones para juego y productividad

Aunque es un teclado muy orientado a la portabilidad, el Joro no renuncia a características clave para el juego. Integra N‑key rollover y anti‑ghosting, lo que permite pulsar varias teclas simultáneamente sin perder entradas, algo fundamental en títulos que requieren combinaciones rápidas o movimientos complejos. La respuesta de los switches de tijera, combinada con la estabilidad de las teclas y la baja latencia del modo cableado, se traduce en una experiencia de juego sorprendentemente capaz para un teclado tan delgado.

En el terreno de la productividad, la fila superior y las teclas de función dan acceso a controles multimedia, volumen, brillo y atajos de sistema, sin necesidad de recurrir constantemente al ratón. En entornos Windows, el teclado incorpora además una tecla dedicada para Microsoft Copilot, que permite invocar la asistencia basada en IA con una presión rápida, algo útil para quienes integran estas herramientas en su flujo de trabajo diario. El diseño de la distribución, con accesos directos bien pensados, facilita también el uso con pantallas externas, docks y configuraciones híbridas donde el teclado debe adaptarse rápidamente a diferentes contextos.

Autonomía y uso diario

Uno de los datos que más llaman la atención de la ficha técnica del Joro es la cifra de autonomía: hasta 1.800 horas de uso en modo inalámbrico con los ajustes de ahorro de energía activados. Este máximo se consigue con la iluminación desactivada o muy limitada, pero ilustra bien la prioridad de Razer: reducir al mínimo la dependencia del cable en un teclado pensado para viajar. Con la retroiluminación activa a niveles medios, la duración baja, pero en la práctica sigue ofreciendo un margen suficiente para semanas de uso habitual antes de necesitar una recarga, dependiendo de la intensidad de uso y de los efectos de luz seleccionados.

En el día a día, el Joro destaca por su comodidad de transporte y su discreción en entornos compartidos. Su peso alrededor de los 374 gramos lo hace muy llevadero, y el perfil ultrabajo facilita guardarlo en la misma funda del portátil. La combinación de buena estabilidad en la mesa, ruido contenido y conectividad flexible hace que sea una herramienta convincente tanto para teletrabajo en espacios variados como para jugadores que quieran mantener cierta calidad de control cuando se alejan de su equipo principal.

Valoración, un buen compañero

El Razer Joro es un teclado que entiende perfectamente a qué tipo de usuario se dirige: alguien que alterna constantemente entre trabajo y ocio digital, que se mueve con frecuencia y que no quiere renunciar a un buen tacto de escritura ni a una experiencia de juego digna cuando está fuera de casa. Su formato 75%, el perfil ultrabajo, la conectividad dual (Bluetooth 5.0 para tres dispositivos y USB‑C con sondeo de hasta 1000 Hz), la compatibilidad real con Windows y macOS y una autonomía que puede llegar a cifras muy elevadas lo convierten en una propuesta sólida dentro del segmento de teclados portátiles de gama alta.

No es el modelo ideal para puristas del teclado mecánico ni para quienes buscan el máximo espectáculo RGB y personalización extrema, pero sí brilla como opción híbrida para escribir rápido, jugar con solvencia y llevar el teclado a todas partes sin esfuerzo. La calidad de construcción, el silencio al teclear y la coherencia global del producto —no intenta ser algo que no es, sino un teclado de viaje muy bien resuelto— hacen que el Joro se posicione como una compra especialmente recomendable para profesionales en movilidad, estudiantes y jugadores que valoran la portabilidad tanto como el rendimiento.

Más características y precio.