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Protección de datos

Qué es el Proyecto Clover, la fórmula de TikTok para evitar su prohibición en la Unión Europea

La popular plataforma de vídeo construye tres centros de datos en Europa para almacenar los datos de sus ciudadanos, reforzar la ciberseguridad y convencer a Bruselas de que cumple con las leyes de protección de la privacidad

Un hombre mira su teléfono móvil mientras pasea frente el logo de TikTok

Un hombre mira su teléfono móvil mientras pasea frente el logo de TikTok / Reuters

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Dublín
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En abril de 2024, Ursula von der Leyen insinuó que la Unión Europea (UE) podría prohibir TikTok. "No se descarta", afirmó durante un debate televisado en el que ensalzó con orgullo que la Comisión Europea fue "la primera institución del mundo en vetarlo en los teléfonos corporativos". Tres meses después, la alemana volvía a ser reelegida presidenta del Ejecutivo comunitario. Sin embargo, desde entonces no ha vuelto a sugerir tal amenaza.

La popular plataforma de vídeo propiedad del gigante chino ByteDance está sufriendo un via crucis en Estados Unidos. Si la Administración de Joe Biden impulsó una ley para bloquear TikTok en su principal mercado, la Casa Blanca presidida por Donald Trump ha rechazado aplicarla para facilitar un insólito acuerdo que fuerza la venta del negocio estadounidense de la aplicación a un grupo de inversores del país. Para el republicano la victoria es triple: venderse a los votantes jóvenes como el salvador de TikTok, lograr que China acceda a desprenderse de un activo estratégico y colocarlo en manos de aliados como el magnate tecnológico Larry Ellison o los Murdoch, dueños del imperio mediático conservador más influyente del mundo.

Migración de los datos a Europa

Bruselas parece descartar un rumbo tan drástico. Esa decisión se debe, en parte, al llamado Proyecto Clover, una iniciativa con la que TikTok quiere ganarse la confianza de las autoridades y ciudadanos europeos. Los datos personales de los 200 millones de usuarios de la Unión Europea se han almacenado en los últimos años en bases ubicadas en Singapur, Malasia y EEUU. En ese último país, la información se gestiona en la nube de la compañía estadounidense Oracle, propiedad de Ellison, y ni TikTok ni ByteDance tendrían acceso a ella.

Sin embargo, en un escenario marcado por la erosión de la privacidad, el temor al espionaje y la necesidad de una mayor soberanía tecnológica, eso no era suficiente. Los datos europeos deben estar en Europa. Por eso, el Proyecto Clover movilizará 12.000 millones de euros en la próxima década para migrarlos hacia centros de datos de nueva construcción repartidos por el territorio comunitario. En 2023, la compañía desplegó en Irlanda su primera infraestructura de almacenamiento y gestión de datos. El pasado abril se puso en marcha su segundo data center en el continente, ubicado en Noruega, y en septiembre empezó a edificar el tercero en Finlandia. Según ha podido saber EL PERIÓDICO, la primera fase de ese último centro estará finalizada a finales de 2026.

El centro de datos de TikTok en Hamar, Noruega, desarrollado por la compañía Green Mountain.

El centro de datos de TikTok en Hamar, Noruega, desarrollado por la compañía Green Mountain. / TikTok

Migración incompleta

El esfuerzo cuenta, además, con una alianza "sin precedentes en el sector" con la firma de ciberseguridad NCC Group, que se encarga de realizar auditorías externas independientes, monitorizar los flujos de datos de TikTok, garantizar que estos se anonimizan para proteger privacidad de los usuarios y que la compañía cumple con normativas digitales como la de protección de datos.

La migración está lejos de terminar. Parte de los datos de los usuarios europeos siguen almacenándose en EEUU —dónde, a pesar de los acuerdos entre Bruselas y Washington, existen dudas razonables sobre su protección— y el proceso aún no tiene fecha de finalización. También se desconoce si la fractura del negocio de TikTok al otro lado del Atlántico afectará de alguna manera a todo ello. Lukasz Lindell, responsable de comunicación de políticas públicas para la región nórdica de TikTok, asegura que "nada cambiará para los usuarios".

Dudas sobre el proceso

Con estas medidas de seguridad, TikTok busca calmar a los reguladores. Sin embargo, en mayo, la Comisión Irlandesa de Protección de Datos la multó con 530 millones de euros al dictaminar que había transferido ilegalmente datos de los usuarios europeos a China. "TikTok no evaluó el posible acceso de las autoridades chinas a datos personales de los ciudadanos en virtud de leyes chinas sustancialmente divergentes de los estándares de la UE", reza el fallo, lo que "le impidió verificar y garantizar un nivel de protección equivalente". La compañía informó a posteriori que los datos compartidos con Pekín habían sido eliminados.

El logo de la aplicación de TikTok.

El logo de la aplicación de TikTok. / EFE

Este tipo de revelaciones podrían llevar a Bruselas a cambiar de opinión. Ya en 2023, el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo de la UE, los tres órganos principales de la UE, prohibieron a sus empleados usar la aplicación. Francia, Bélgica, Estonia, Dinamarca o Países Bajos han seguido el mismo camino.

Que se descarte la prohibición de TikTok, por ahora, no significa que no se obligue a la plataforma a acatar la regulación digital europea. "No nos importa de dónde sea la empresa ni quién la dirija", aseguró Von der Leyen en abril. El pasado mes, la Comisión acusó a TikTok de incumplir la Ley de Servicios Digitales (DSA) al no "garantizar a los investigadores un acceso adecuado a los datos públicos". Si se confirma su dictamen, la plataforma china podría ser sancionada con una multa de hasta el 6% de su facturación anual mundial, un volumen milmillonario. Este tipo de golpes legislativos, como remarcó la alemana, también se están aplicando contra gigantes estadounidenses como Apple, X o Meta, matriz de Instagram y Facebook.

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