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Superordenador

El Barcelona Supercomputing Center cumple 20 años como referente en innovación y soberanía tecnológica

El Centro Nacional de Supercomputación celebra sus dos décadas de investigaciones científicas con el superordenador MareNostrum como punta de lanza de su misión de convertir la capital catalana en epicentro europeo en el diseño de chips, cruciales para la tecnología

Mateo Valero, el pionero que ha impulsado el superordenador de Barcelona: "Sin supercomputación la ciencia está ciega"

Mateo Valero, director del Barcelona Supercomputing Center, durante la conmemoración de su 20 aniversario.

Mateo Valero, director del Barcelona Supercomputing Center, durante la conmemoración de su 20 aniversario. / David Zorrakino / Europa Press

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona
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El 1 de abril de 2005, Barcelona se convirtió en hogar del MareNostrum, entonces uno de los superordenadores más potentes del mundo. El Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) nacía tras más de dos décadas de trabajo silencioso entre investigadores y administraciones públicas. Aunque fue un esfuerzo colectivo, la capital catalana abrazó las promesas de las ciencias computacionales gracias a la visión del ingeniero de telecomunicaciones Mateo Valero, que vio en la supercomputación una oportunidad para alumbrar la investigación y dar respuesta grandes preguntas de la humanidad, desde anticipar el cambio climático a curar enfermedades como el cáncer.

Dos décadas después, el BSC-CNS celebró por todo lo alto este miércoles una trayectoria que lo ha convertido en un referente internacional en innovación y soberanía tecnológica y que ha hecho de Barcelona un hub para la ciencia. "Nuestro objetivo es hacer ciencia para un mundo mejor", recalcó Valero, director del centro nacional de supercomputación.

Imagen del superordenador MareNostrum, receptor de ayudas de los fondos Next Generation.

Imagen del superordenador MareNostrum, receptor de ayudas de los fondos Next Generation. / FERRAN NADEU

"El gran cerebro digital de España"

El acto celebrado este miércoles en un rebosante auditorio de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) sirvió para conmemorar la historia de este centro de vanguardia. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, destacó que el BSC es un pequeño gran milagro que tiene "impacto sobre la vida de la gente", mientras que la 'consellera' de Investigación y Universidades de la Generalitat, Núria Montserrat, ensalzó que el conocimiento generado desde sus laboratorios ha "situado a Catalunya y España en el mapa de la investigación y el rendimiento".

El BSC-CNS no habría sido posible sin el apoyo de las administraciones públicas. Y es que, en los últimos cinco años, el Gobierno ha invertido unos 552 millones de euros en impulsar un consorcio científico que demuestra una exitosa fórmula de colaboración entre las instituciones de Barcelona y Madrid. "El BSC hoy es el gran cerebro digital de España", alabó el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz.

El superordenador Marenostrum 4, del Supercomputing Center de Barcelona (SCB), implicado en la medicina genómica.

El superordenador Marenostrum 4, del Supercomputing Center de Barcelona (SCB), implicado en la medicina genómica. / BSC-CNS.

Soberanía científica y tecnológica

El BSC-CNS cuenta ahora con el MareNostrum 5, un "prodigio tecnológico" —en palabras del presidente español Pedro Sánchez— que puede realizar hasta 314.000 billones de cálculos por segundo. En una hora procesa lo que a un ordenador portátil de gama media-alta le llevaría hasta 46 años. Esa potencia puede ser crucial para predecir los efectos del calentamiento global, comprender mejor la biología humana y desarrollar sistemas avanzados de inteligencia artificial que ayuden a alumbrar nuevos fármacos contra enfermedades genéticas como el alzhéimer.

Con el MareNostrum 5 como punta de lanza, el BSC-CNS pretende ahora erigir Barcelona como referente en el diseño de chips para IA, una infraestructura microscópica, pero crucial para los próximos años. "Quien controle la IA, la computación y los datos, controlará el futuro", apuntó Valero. Lo hará a través de las iniciativas asociadas al ambicioso proyecto europeo BSC AI Factory y al proyecto DARE.

La Unión Europea confía en el puntero centro catalán para el desarrollo de unos semiconductores de vanguardia que doten al bloque comunitario de una mayor autonomía y soberanía tecnológica frente a la actual dependencia de Estados Unidos y China. "El BSC-CNS va a ser "seguro una pieza estratégica en esta partida de ajedrez", anticipó su director asociado, Cristian Canton.

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