Buses inteligentes y limpios

Varias aplicaciones móviles informan al viajero sobre tiempos de viaje, esperas o incidencias

Centro de control de TMB.

Centro de control de TMB. / © Silvia T. Colmenero

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EL PERIÓDICO / Barcelona

Las posibilidades de la tecnología para mejorar la seguridad, la eficiencia y generar ahorros de tiempo y combustible han hecho que las flotas de transporte de viajeros se sitúen en el punto de mira de las políticas públicas y de la revolución digital, cara a perfilar las promesas de las que son capaces las ciudades inteligentes.

En este sentido, cabe mencionar la renovada red de autobuses públicos de Barcelona. Han adoptado la tecnología de localización por satélite que permiten que, cada coche, se comunique en tiempo real con el centro de control, lo que permite actuar rápidamente en caso necesario. Paralelamente, el conductor dispone de pantallas táctiles (en el salpicadero del bus), donde recibe mensajes de apoyo o sugerencias de rutas alternativas (en caso de producirse algún incidente o atasco).

Por otro lado, en el interior de los vehículos se están instalando sistemas de información mediante pantallas que ofrecen información relativa a los tiempos de viaje y posibles incidencias (este servicio se suma a la pantalla delantera de los vehículos, que anuncia la próxima estación, el recorrido y los enlaces con otras paradas de bus y metro). Estos datos son los mismos que se visualizan en las paradas con pantalla de información al usuario (PIU), donde se indica la hora prevista de llegada de las diferentes líneas.

Por otro lado, los barceloneses tienen a su disposición diversas herramientas tecnológicas relacionadas con los servicios de transporte público. Entre ellas destaca, por ejemplo, la aplicación móvil TMB Virtual, que ayuda a los viajeros a moverse por la ciudad en bus, metro, tren y tranvía. Otra aplicación –TMB Maps– sitúa sobre el territorio las paradas, con detalles de cada una, como las líneas que pasan por ellas.

MENOS EMISIONES

Además de inteligente, la flota de autobuses de Barcelona también se puede considerar de las más eficientes de Europa, gracias a sus 100 vehículos híbridos de última generación y los 411 que son propulsados por gas natural comprimido. También se han añadido filtros de alto rendimiento a aquellos que aún funcionan con motores diésel, lo que supone una notable reducción en la emisión de gases contaminantes. Sin embargo, la gran novedad de esta temporada ha sido la incorporación de K9, el primer autobús completamente eléctrico. Su secreto son las baterías eléctricas de nueva generación que utiliza, capaces de acumular en un espacio reducido toda la energía necesaria para una jornada de funcionamiento. Según el fabricante –la empresa china BYD–, el vehículo se carga en cinco horas y tiene una autonomía de 250 kilómetros, gracias a sus dos motores eléctricos de 90 kW, alimentados por una batería de ión-litio con núcleo de hierro de 324 kWh.

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Además del K9, también hay que destacar la incorporación a la flota de tres autobuses híbridos biarticulados, de 24 metros de longitud y con una capacidad para 164 personas.