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Ola de calor

Tarragona recurre a pulseras inteligentes para prevenir golpes de calor en los trabajos al aire libre

Dos empresas públicas del sector del agua refuerzan la prevención con tecnología, cambios de horario y otras medidas para proteger a los trabajadores

Barcelona reparte casi 1.400 pulseras térmicas entre sus trabajadores y reorganiza horarios ante el riesgo de golpes de calor

Pulseras inteligentes para evitar golpes de calor a los operarios que trabajan en la calle

Pulseras inteligentes para evitar golpes de calor a los operarios que trabajan en la calle

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EFE

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Barcelona
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Con los termómetros disparados, trabajar a pleno sol puede convertirse en una actividad mortal. Para minimizar riesgos, ya hay empresas que reparten pulseras inteligentes al personal que opera al aire libre o en espacios interiores sin climatización para medir su temperatura corporal en tiempo real y evitar golpes de calor.

Es el caso de la Empresa Municipal Mixta d'Aigües de Tarragona (Ematsa) y del Consorci d'Aigües de Tarragona (CAT), que han dotado este verano a sus trabajadores de estos dispositivos inteligentes, que emiten señales de alerta cuando detectan que la salud del trabajador puede estar en peligro. "Esta pulsera es un sistema de seguridad. Va haciendo mediciones constantes y, si detecta una subida de temperatura, pita para que paremos, bebamos agua o nos pongamos a la sombra para volver a la normalidad", explica Pedro Serrano, operario de Ematsa.

Serrano y otros dos compañeros trabajan esta semana en una nueva acometida en la Rambla Vella de Tarragona. Antes de abrir el agujero en la calzada para acceder a una tubería, vallaron el perímetro y colocaron un toldo similar a una sombrilla para tener sombra. Los termómetros marcan 31 grados en esta céntrica avenida por donde no paran de circular coches y personas.

Protección solar y mochilas térmicas

Ematsa ha repartido 75 pulseras entre su personal de las áreas de abastecimiento y alcantarillado, inspección y telelectura, depuración y técnicos de campo del laboratorio. Es el cuarto verano que lleva a cabo esta iniciativa. Además, pone a disposición de sus trabajadores mochilas térmicas para mantener la bebida fresca, toldos o protección solar como medidas de precaución cuando desarrollan su actividad en la calle.

Respecto al horario laboral, entre el 15 de junio y el 30 de septiembre es de 7:00 a 14:00 horas y no de 8:00 a 15:00, como es habitual. "Entran una hora antes para evitar que haga tanto calor", apuntan desde Ematsa.

Alarma sonora ante picos de calor

El CAT también ha distribuido pulseras inteligentes, por segundo verano, entre sus muestreadores, operadores y personal de mantenimiento como parte de su protocolo de seguridad frente a las altas temperaturas. Mediante un sensor que detecta la radiación térmica emitida por el cuerpo, la pulsera calcula la temperatura corporal interna y, si detecta que se superan los 37,8 grados corporales o los 42 °C ambientales, activa una alarma sonora, luminosa y vibratoria para que la persona interrumpa la actividad, se proteja del sol, se hidrate y realice el descanso necesario.

"La experiencia del año pasado demostró que la tecnología puede ser una gran aliada para anticipar situaciones de riesgo y ayudarnos a tomar decisiones antes de que se produzca una incidencia", asegura el presidente del CAT, Marc Brunet. La responsable del departamento de Seguridad del consorcio, Mireia Campos, valora de forma "muy positiva" el uso de estas pulseras por primera vez el año pasado, lo que ha llevado a la compañía a repetir la experiencia. "Nos ha permitido reforzar la prevención frente a un riesgo que cada verano está más presente y hemos decidido consolidarla dentro de nuestras medidas habituales de seguridad laboral", sostiene.

Otras medidas complementarias

Las pulseras inteligentes complementan otras acciones que el CAT aplica desde hace años para minimizar los efectos del calor entre el personal expuesto, como la adaptación de los horarios de trabajo en función de los avisos meteorológicos, el suministro de ropa transpirable, gorras, gafas con protección UV, crema solar, ventiladores portátiles, agua, carpas, sombrillas y formación específica en primeros auxilios.

El consorcio recuerda que nunca ha registrado un incidente laboral relacionado con un golpe de calor y destaca que las pulseras inteligentes "contribuyen a garantizar unas condiciones de trabajo más seguras durante los meses en los que las temperaturas suponen un riesgo para los profesionales".