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Energía

La línea MAT entre Aragón y Tarragona reabre el conflicto territorial y la reprobación del modelo energético

Instituciones, campesinos y entidades rechazan una "nueva cicatriz de hierro" mientras Red Eléctrica promete "consenso"

Red Eléctrica proyecta una nueva línea de muy alta tensión entre Aragón y Tarragona que alarma a vecinos y agricultores

Presentadas más de 14.000 alegaciones en contra de la nueva línea de Muy Alta Tensión entre Aragón y Tarragona

Paneque califica de "indispensable" la línea MAT entre Aragón y Tarragona y asegura que las alegaciones pueden "mejorar el proyecto"

Manifestaciones en Reus en contra de la MAT entre Aragón y Tarragona.

Manifestaciones en Reus en contra de la MAT entre Aragón y Tarragona. / ACN

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Gandesa / Reus / Girona
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La futura línea de muy alta tensión (MAT) entre Aragón y Tarragona ha reabierto el conflicto y el debate sobre un modelo energético que, según sus detractores, alejará la producción de las zonas de consumo, penalizará a las zonas más rurales y afectará a la soberanía energética. Instituciones locales, campesinos y entidades se oponen a una infraestructura que será "una nueva cicatriz de hierro" que creen que "hipotecará" el paisaje y el desarrollo socioeconómico del territorio.

De hecho, temen que la MAT sea la puerta de entrada de nuevos parques eólicos y solares. Red Eléctrica, empresa que proyecta la línea, defiende que "consensuará" el trazado de la MAT y desde la Selva se recuerda que "una consulta y mucha pedagogía social" permitió soterrar un tramo de la MAT en el Alt Empordà.

Ayuntamientos, entidades ambientalistas y campesinos se han volcado en la oposición a la nueva MAT entre Aragón y Tarragona. El proyecto ha recibido 14.421 alegaciones, más de 17.000 sumando las recogidas en Terol, y Red Eléctrica defiende que esta línea de muy alta tensión se hará con el "consenso" del territorio y abriendo un "proceso de diálogo", "una predisposición" a negociar que el territorio celebra, pero del cual recelan. Unió de Pagesos (UP) se reunió recientemente, pero a pesar de "escucharlos", el sindicato agrario continúa pidiendo que se retire el proyecto.

La línea se extenderá a lo largo de 180 kilómetros, desde la localidad zaragozana de Escatrón hasta la Secuita, afectando 28 municipios de la Terra Alta, la Ribera d'Ebre, el Priorat, el Baix Camp y el Tarragonès. Actualmente, Red Eléctrica está tramitando los permisos para desmantelar la infraestructura actual y construir una de nueva con el triple de potencia y las torres más altas. La empresa defiende que se trata de un proyecto contemplado en la planificación del gobierno español y que será un "eje transversal y estratégico" para Tarragona, especialmente para la "descarbonización" y "electrificación" de la industria química.

Los opositores, pero, afirman que las grandes compañías energéticas aspiran únicamente a sacar beneficios de unos territorios rurales, despoblados y envejecidos donde los propietarios de los terrenos son campesinos con una renta agraria "en crisis permanente" y sin relevo generacional. Salomó Torres, representando de Pagesia Gran de la Unió de Pagesos, califica de "chantaje emocional" que estas empresas ofrezcan alquileres por una parte de las fincas que los campesinos ven "como su plan de pensiones". "Esto no pasa allá donde la agricultura es activa, donde hay una renta agraria que todavía se aguanta y donde el valor patrimonial todavía tiene sentido", afirma.

Una cicatriz de hierro

Desde Unió de Pagesos consideran que este es el principal motivo por el cual la MAT pasará por Ribera d'Ebre, las Garrigues, la Conca de Barberà, el Urgell, la Anoia, la Segarra, o la Terra Alta. En esta comarca ebrense la oposición a la MAT es casi unánime. El Consejo Comarcal lidera este rechazo a una nueva macro instalación energética. Como explica el presidente comarcal, Joan Aubanell, "excepto dos ayuntamientos, el resto ha presentado alegaciones" al proyecto porque consideran que tendrá "afectación paisajística, medioambiental y económica".

"Al final es la queja que tenemos siempre en esta comarca, que nos pasan las infraestructuras, nos trinchan el territorio y no nos dejan o no nos dan la oportunidad de obtener un provecho", lamenta Aubanell. Para el ente comarcal, ahora la prioridad es minimizar el impacto del trazado de la MAT y conseguir medidas compensatorias. Por un lado, Aubanell critica que la Terra Alta tenga problemas de abastecimiento de energía cuando es una comarca líder en producción de energía renovable, y de la otra, que no pueda ofrecer precios competitivos en energía para atraer y fijar empresas en la comarca y revertir el despoblamiento y envejecimiento. De hecho, en la Terra Alta, como en otros territorios afectados, creen que la MAT de Aragón puede acabar actuando también como "excusa" para implantar todavía más centrales renovables.

Justamente, la MAT hace que se vuelva a cuestionar un modelo de producción en el cual "las energías renovables se tienen que transportar de un lugar al otro", como critica Torres, de UP, y como también se rechazó en la Selva. "No queremos un modelo de grandes centrales y grandes redes de distribución que es el que representa la MAT, que es el gran negocio de las grandes empresas y la gran dependencia de los consumidores y de los países", defiende Lluís Ginestà, portavoz de la plataforma No a la MAT de la Selva. "Perderemos soberanía energética porque esta línea se está haciendo con muchos argumentos y con muchas excusas, pero básicamente es para colocar en el Camp de Tarragona la energía que no saben qué hacer en Aragón, y alimentar las supuestas necesidades de incremento de energía que del territorio", apunta el representante de Pagesia Gran.

Líneas sepultadas

"No decimos no a todo, pero queremos que se haga bien", recuerda Salomó Torres. UP reclama que la MAT se haga sepultada y aprovechando la vía pública, sin expropiar ni afectar más terrenos agrícolas y espacios naturales. Sería más costosa, reconocen, pero no perjudicaría el sector productivo agrario ni los territorios rurales.

Esto es el que consiguió plataforma No a la MAT de la Selva con el tramo previsto entre Santa Coloma de Farners y Riudarenes, vinculado a la interconexión eléctrica con Francia y a la alimentación de la red ferroviaria de alta velocidad, un proyecto impulsado también por Red Eléctrica Española. La entidad quiso hacer un giro al "modelo de protesta". Su portavoz, Lluís Ginestà, explica que se dieron cuenta de que si optaban por hacer acciones como se habían hecho en el Alt Empordà o en Sant Hilari Sacalm, que acababan en enfrentamientos con la policía, no conseguirían ni pararlo ni el apoyo ciudadano.

Apostaron por hacer una consulta y generar el contexto para hacer difusión y "mucha pedagogía" de los motivos por los cuales estaban en contra de la línea y, fruto de esto se consiguió modificaciones en el proyecto inicial. La más significativa fue el soterramiento de la línea en el Alt Empordà para salvar el macizo del Albera.

Ginestà destaca especialmente el trabajo que hicieron los ayuntamientos de la Catalunya del Nord que presionaron porque el estado francés se posicionara a favor del soterramiento. Pero la consulta también sirvió para tener un "cambio de paradigma" de la Generalitat, a favor de hacer líneas de 110 o 220 MW con torres "más compactadas" y no tan altas como las de la MAT que también permite, como dice Ginestà, la Generalitat tenga competencia, puesto que una MAT "es monopolio de Red Eléctrica".

Moción parlamentaria

Al impacto paisajístico y de identidad que sufrirán comarcas como el Priorat o la Terra Alta, Torres añade que la MAT "hipotecará" la actividad agraria por la pérdida de valor de las propiedades y las limitaciones que implicará en su entorno. "No se podrán hacer ni balsas, ni invernaderos, ni granjas, ni aquello que el campesino crea que necesita para desarrollar su actividad", apunta el representante de UP.

También avisan del riesgo de sustituir soberanía alimentaria por soberanía energética. En este sentido, cuestionan que terrenos agrícolas acaben destinados masivamente a la producción eléctrica en lugar de continuar produciendo alimentos. "¿Por qué priorizamos transformar el sol en electricidad y no en alimentos?", se pregunta Torres.

Unió de Pagesos anuncia que impulsará una moción en el Parlament para que todos los partidos se posicionen públicamente sobre la MAT. También denuncia "contradicciones" dentro del mismo Govern, que simultáneamente impulsa nuevos espacios naturales protegidos y prevé áreas aptas para renovables dentro o alrededor de estos territorios. La entidad agraria propone alternativas basadas en comunidades energéticas locales y en más participación ciudadana, con una transición energética gradual, descentralizada y con menos dependencia de las grandes empresas del sector.