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Movilidad

Las líneas de autobús urbano de Tarragona se reorganizarán para ganar eficiencia y mejorar la cobertura de los barrios

La modificación prevé mejorar la conectividad entre barrios y puntos estratégicos de la ciudad de aquí a medio año

Un autobús urbano de Tarragona en la plaza de la Imperial Tarraco.

Un autobús urbano de Tarragona en la plaza de la Imperial Tarraco. / FERRAN NADEU / EPC

Tarragona
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La Empresa Municipal de Transportes de Tarragona (EMT) plantea reorganizar las líneas de autobuses urbanos con el objetivo de ganar eficiencia y extender la cobertura en el territorio. La iniciativa busca ofrecer un servicio más fácil de entender para los usuarios, acortar y simplificar los trayectos, y reforzar las conexiones entre los barrios y equipamientos clave como centros sanitarios.

Entre las acciones previstas, se incorporan tres nuevos autobuses a la red, se ajustan los intervalos de paso y se incrementa el número de expediciones en algunas líneas, como la L-43. La previsión es que el nuevo sistema entre en funcionamiento en aproximadamente medio año, entre octubre y noviembre, una vez finalicen las fiestas de Santa Tecla y haya comenzado el curso escolar. Además, el Ayuntamiento pondrá en marcha una campaña informativa para dar a conocer los cambios a la ciudadanía.

La propuesta se someterá a debate en el pleno municipal previsto para el mes de mayo. El documento final es fruto del trabajo de un equipo multidisciplinar y de un proceso de escucha activa con la población. Cabe recordar que el diseño actual de la red de autobuses urbanos de Tarragona se remonta a los años 80.

Tal como ha explicado este jueves la concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Tarragona, Sonia Orts, el plan permite optimizar los recursos disponibles y ofrecer un servicio "eficiente, accesible y adaptado a los nuevos hábitos de movilidad de la ciudadanía". Asimismo, ha precisado que la reorganización no implicará cambios en la plantilla de conductores, ya que la normativa vigente no prevé ampliar el número de trabajadores.

Mejor conexión entre barrios

Uno de los principales propósitos es reforzar la conexión entre distintos barrios y puntos estratégicos de la ciudad, como el Hospital Joan XXIII. Por ejemplo, la línea L-85, que da servicio al barrio de Sant Salvador, mejorará tanto su recorrido como la frecuencia en ambos sentidos gracias a la incorporación de un nuevo vehículo. También se habilitarán conexiones directas con el CAP de Sant Ramon y el Institut Pont del Diable. En el caso de la L-5, en este mismo barrio, se reducirá el tiempo de espera entre autobuses a 30 minutos.

Cambios similares se aplicarán en los barrios de Ponent, donde se incrementará la frecuencia de paso, se mejorará la conexión entre zonas y con el centro y se introducirán nuevos recorridos más eficientes. La línea L-43, que presta servicio al Complejo Educativo, añadirá dos expediciones adicionales por la tarde para facilitar la movilidad del alumnado. En Sant Pere i Sant Pau, la L-55 ampliará su cobertura hasta el entorno de la calle Reial y la estación de tren. En esta zona también se prolongará la línea L-13, que sumará nuevas salidas a primera hora de la mañana para mejorar el acceso a los institutos. Por su parte, en el centro y los barrios marítimos se creará una nueva línea, la L-20, que integrará dos líneas anteriores para funcionar como un recorrido circular con mayor frecuencia.

Orts ha asegurado que "todos los barrios ganan" con esta reorganización, cuya puesta en marcha se prevé para el último trimestre de 2026. Aunque aún no hay una fecha exacta, fuentes municipales apuntan a que será entre octubre y noviembre, tras las fiestas de Santa Tecla y el inicio del curso escolar. Para facilitar la adaptación, se desarrollará una campaña informativa dirigida a la ciudadanía que explicará los cambios en la red. Por ahora, los detalles pueden consultarse en la página web de la EMT.

Más autobuses

De forma paralela, se está ejecutando un plan de inversión de 12 millones de euros destinado a la compra de 33 autobuses hasta el próximo año. En la actualidad, ya hay trece vehículos en circulación, diez más se incorporarán en junio y el resto llegará el año que viene, con el objetivo de renovar la flota municipal. En estos momentos, Tarragona dispone de 1.163 expediciones diarias de autobús de lunes a viernes. Con la nueva reorganización, esta cifra aumentará hasta las 1.180. Además, el plan permitirá que nueve de cada diez ciudadanos tengan una parada a menos de 200 metros de su domicilio.