Tradición
Los tarraconenses llenan la Rambla Nova en un Sant Jordi luminoso y ventoso
Las librerías apuestan por las firmas de autores locales, cada vez más demandados

Gente por las paradas de Sant Jordi en la Rambla Nova de Tarragona, este jueves. / ACN

La Rambla Nova de Tarragona se ha llenado desde primera hora de la mañana de gente paseando, mirando y comprando libros y rosas por la Diada de Sant Jordi de este jueves, 23 de abril. La jornada se ha levantado nublada pero rápidamente el sol ha empezado a lucir, acompañado de bastante viento que está haciendo que los vendedores tengan que estar atentos por si hay que falcar las paradas. Las librerías apuestan mayoritariamente por tener escritores locales firmando los títulos que han publicado recientemente y que cada vez tienen más demanda entre los tarraconenses. Los floristas también son protagonistas de un día donde la rosa roja predomina a pesar de la gama cromática cada vez se amplía más. La 'diada castellera' de la tarde con las cuatro 'colles' de la ciudad pondrá el punto y final de la actividad.
El epicentro del Sant Jordi tarraconense se concentra en la Rambla Nova, que reúne 150 paradas de las 178 que hay en el conjunto de la ciudad. Librerías, floristerías y entidades de todo tipo están representadas y organizadas en tramos. "Hemos empezado a montar a las seis de la mañana y a las siete ya había bastante gente que nos preguntaba libros", ha explicado Oriol Picas, director de la librería La Capona, que ha llevado a la parada "1.139 títulos diferentes". El ir y venir de gente ha sido constando durante toda la mañana, con algunos momentos de afluencia muy alta. Aun así, generalmente el pico se concentra por la tarde, cuando las escuelas acaban.
Algunas librerías organizan actividades paralelas. En La Capona han apostado este año por diferentes acciones de dinamización con actores de calle o un taller de pintura de caras, además de la tradicional programación de firmas de libros de autores locales. Uno de ellos es Enric Garcia Jardí, periodista de la ciudad que ha publicado 'El maquis que todavía lucha', un relato sobre la historia del último maquis vivo. "La parte más bonita de Sant Jordi es el contacto directo con el lector. Sobre todo por la mañana que todavía se puede ramblejar, poder dedicar al lector el rato que se merece es interesante. Son momentos próximos que agradezco mucho", ha valorado.
Andreu Piñol, socio de la librería El Soterrani, ha comentado que "Tarragona siempre responde cuando publican los autores locales". "Quizás por Sant Jordi algo más", ha reconocido. Con todo, más allá de géneros, lo que ha percibido es que lo que más se incrementa son las ventas de libros en catalán. Picas, por su parte, ha concretado que la novela histórica y las novedades locales acostumbran a ser las que tienen más salida.
Los otros grandes protagonistas son los floristas. Una de las clásicas de la ciudad es la floristería Romeu. "Entre las diversas paradas, tenemos entre 2.000 y 3.000 rosas. El rojo tira mucho, pero hay gente que también compra rosas negras o amarillas, pero la tradicional es la que funciona más", ha indicado Joan González Mohedano, trabajador. Últimamente, también están teniendo muy buena acogida los pequeños rosales. "Para la gente que no tiene jardín, un rosal es práctico y aguanta bien", ha manifestado.
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