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Servicios sociales

El encarecimiento de la vida y la vivienda disparan el déficit familiar en Terres de l’Ebre hasta los 296 euros

La vivienda es la partida con más peso a la demarcación de Tarragona por encima de la media catalana

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Acto en Tarragona, este miércoles, en el que se han presentado las cifras territoriales del informe Social de Catalunya 2025.

Acto en Tarragona, este miércoles, en el que se han presentado las cifras territoriales del informe Social de Catalunya 2025. / ACN

Tarragona
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Las familias de las Terres de l’Ebre registran la tasa de sobreesfuerzo más elevada de toda Catalunya, destinando de media más recursos de los que ingresan para cubrir los gastos básicos. Esta situación se traduce en un déficit mensual medio de 296 euros por hogar, según el Informe Social de Catalunya 2025, presentado este miércoles en Tarragona por la consellera de Drets Socials de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo.

El documento señala que el encarecimiento del coste de la vida, el envejecimiento demográfico y la problemática de la vivienda constituyen los tres grandes retos de la demarcación de Tarragona. En este contexto, el gasto en vivienda se consolida como la principal partida del presupuesto familiar: representa el 37,3% de la renta en las Terres de l’Ebre y el 33,6% en el Camp de Tarragona, ambas cifras por encima de la media catalana (32,5%).

El informe, que ya se había presentado previamente en Barcelona y Girona, analiza los factores sociales, económicos, laborales y tecnológicos que inciden en el bienestar de la ciudadanía catalana. Durante el acto, su coordinador, Guillem Vidal, también director de la Oficina del Plan Piloto para la Implementación de la Renta Básica Universal, expuso las principales conclusiones y datos específicos del territorio.

El coste de vida

Uno de los aspectos más relevantes es el desequilibrio estructural en las economías domésticas de las Terres de l’Ebre. Este déficit recurrente impide a muchas familias cubrir todos los gastos esenciales antes de finalizar el mes y refleja una brecha entre ingresos y coste de vida especialmente “severa”. “Las Terres de l'Ebre tienen uno de los costes de vida más bajos de Catalunya, a finales de mes acumulan un déficit de unos 300 euros”, indicó Vidal. En concreto, el coste de vida en esta zona se sitúa en 2.977 euros mensuales, el más bajo de Catalunya.

Por su parte, la consellera Martínez Bravo, subrayó la necesidad de actuar sobre el encarecimiento de la vida, especialmente en materia de vivienda: “Debemos continuar avanzando para revertir y reducir este coste de la vida, este está aumentando mucho por la situación que tenemos en la vivienda, y por eso el Govern ha fijado como prioridad abordar el reto de la vivienda, construyendo más viviendas con este Plan 50.000, pero también con otras muchas herramientas”.

En el Camp de Tarragona, la situación es “menos extrema, pero igualmente significativa”. Ambos territorios comparten una paradoja: vivir en zonas con un coste relativamente moderado no garantiza poder asumir los gastos asociados.

La vivienda, principal factor de presión

El peso de la vivienda en la economía familiar supera la media catalana en ambas zonas. En las Terres de l’Ebre, el gasto alcanza el 37,3% de la renta —casi cinco puntos por encima de la media—, mientras que en el Camp de Tarragona se sitúa en el 33,6%. Todo ello pese a que los precios de compra y alquiler siguen siendo inferiores a los del conjunto de Catalunya: el alquiler medio es de 592 euros mensuales, el precio de vivienda nueva asciende a 1.933 euros por metro cuadrado y el de segunda mano a 1.704 euros.

Además, en el Camp de Tarragona la presión turística agrava la situación. Según Vidal, "La presión turística es un factor añadido en el Camp de Tarragona, es una dinámica que también atraviesa el conjunto del país". Este territorio concentra el 25,8% de las plazas turísticas de Catalunya y el 30% de las viviendas de uso turístico, especialmente en las comarcas del Tarragonès y el Baix Camp. Esta realidad reduce la oferta disponible para residentes, incrementa los precios y dificulta el acceso a la vivienda.

Un envejecimiento demográfico desigual

El informe también alerta sobre el envejecimiento progresivo de la población, un fenómeno que los servicios públicos y el mercado laboral deberán absorber en los próximos años. En el Camp de Tarragona, los índices se sitúan en torno a la media catalana del 19,5%, aunque destacan casos como la Conca de Barberà, donde el 23% de la población supera los 65 años.

En las Terres de l’Ebre, el envejecimiento es aún más acusado, en gran parte debido a la marcha de población joven hacia otros territorios. Solo el 41,7% de los municipios de la Terra Alta ganarán habitantes en los próximos años. La llegada de población extranjera, vinculada principalmente al sector primario y superior a la media catalana, no será suficiente para compensar esta tendencia a medio plazo.

Ante este escenario, Martínez Bravo insistió en la necesidad de impulsar la actividad económica para garantizar el equilibrio territorial: “Por eso, es importante continuar avanzando para generar actividad económica que haga que haya una equidad territorial, que atraerá las personas, las familias más jóvenes y hará que este envejecimiento pueda estar compensado con una llegada de población menor”. Asimismo, defendió la importancia de una prosperidad compartida: “Es necesario que se genere prosperidad, es necesario que se genere actividad económica, lo que también necesitemos es que esto vaya acompañado de un estado del bienestar fuerte”.