Vivienda
La población de la demarcación de Tarragona crece quince veces más rápido que la construcción de viviendas
La presión residencial se ha disparado especialmente en ciudades como Amposta, Valls, el Vendrell o Tortosa
Alquileres desde 427 euros: cómo conseguir uno de los 192 nuevos pisos públicos en Les Oliveres de Tarragona

Construcción de viviendas en una imagen de archivo. / Francisco Calabuig

La Cámara de la Propiedad Urbana de Tarragona advierte que el volumen de viviendas construidas los últimos cinco años en las comarcas del Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre "es insuficiente" para absorber el crecimiento de población que se registra en buena parte de los municipios del territorio. Según los datos recopilados entre 2020 y 2024, el crecimiento de la población "supera notablemente" el número de nuevas viviendas acabadas.
La media entre las principales ciudades es de 15,5 personas por vivienda principal. Esta presión residencial se dispara en ciudades como Amposta (52,8), Valls (49,1), el Vendrell (24,9) o Tortosa (24). La Cámara reclama a las administraciones mides para facilitar la promoción de nueva construcción e incentivar la rehabilitación.
La Cámara de la Propiedad Urbana de Tarragona y el Ebre señala que la gran diferencia entre el número de viviendas construidas y el crecimiento de la población es uno de los "factores estructurales" que está tensando el mercado residencial en el territorio y que explica "el encarecimiento progresivo de los precios y la reducción de la oferta tanto de compra como de alquiler". La Cámara ha puesto cifras al desequilibrio creciente entre oferta y demanda residencial, durante los últimos cinco años.
Las cifras de Tarragona
En Tarragona ciudad, en este periodo se han acabado 976 viviendas, pero la población ha crecido en 6.636 personas. Esto significa que por cada vivienda construida ha habido una incorporación de 6,8 nuevos residentes. Esta cifra es "muy superior" a la ratio habitual de ocupación residencial de la ciudad, que está situada en 2,5 personas por vivienda principal.
Las cifras se disparan más en el resto de grandes ciudades. En el Camp de Tarragona, Valls es la ciudad con más presión residencial con 49,1 personas por vivienda. La siguen el Vendrell (24,9), Torredembarra (16,5), Salou (15,1), Reus (14,1), Tarragona (6,8) y Cambrils (5,1). En cuanto a las Terres de l'Ebre, Amposta registra el desequilibrio más grande con 52,8 personas por vivienda. Después hay Tortosa (24), la Ràpita (17,1) y Alcanar (16,4).
Según estos datos, la mayoría de municipios de las comarcas tarraconenses y ebrenses mantienen una ocupación media de entre 2,4 y 2,6 personas por vivienda principal y la Cámara alerta que "el ritmo de edificación actual se encuentra muy lejos de poder cubrir las necesidades reales derivadas del crecimiento demográfico".
Desde el organismo, se reclama a las administraciones mides para facilitar la promoción de nueva construcción, agilizar trámites urbanísticos e incentivar también la rehabilitación e incorporación de nuevos inmuebles al mercado.
- Lo dice la Organización Mundial de la Meteorología (OMM): entre los meses de mayo y junio puede aparecer el 'Superniño
- Lola Valiente, 19 años, tras intentar dos veces acceder a Medicina: 'Tengo un 9,4 de Bachillerato, pero en la sele la presión por la nota puede conmigo
- Manuela del Caño, neurocientífica: “El reguetón y la música electrónica activan más zonas del cerebro que una sonata de Bach”
- Una fiesta con 11 muertos en Patagonia reveló que hay supercontagiadores del hantavirus: 'Fue un hito que probó la transmisión interhumana
- Última hora del hantavirus en el crucero MV Hondius, en directo: contagios, cuarentena y posible llegada a Canarias
- Competencia plantea limitar la cantidad de autoconsumo que se vierte a la red para prevenir 'desequilibrios' como el del 28A
- La Seguridad Social permite en 2026 cobrar el ingreso mínimo vital y el paro aunque el beneficiario viva con sus padres
- Aurelio Rojas, cardiólogo, sobre los beneficios del magnesio: 'Puede ayudar a perder peso y mejorar el estrés y el descanso