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Apuesta municipal

Tarragona se postula para acoger un Parador Nacional de Turismo los próximos años

El Estado estudía varios espacios singulares que puedan acoger un hotel de grandes dimensiones

PATRIMONIO | Tarragona se fija en Mérida para relanzar su patrimonio histórico y cumplir su promesa a la Unesco

ESTADO | El Gobierno reafirma su compromiso de un parador turístico nacional en Tarragona

GENERALITAT | El Govern apoyará a Tarragona para que la ciudad cuente con un parador turístico nacional

Turistas visitando el Balcó del Mediterrani de Tarragona. La ciudad recibo más de 2 millones de visitantes anuales.

Turistas visitando el Balcó del Mediterrani de Tarragona. La ciudad recibo más de 2 millones de visitantes anuales. / ZOWY VOETEN

Jan Magarolas

Jan Magarolas

Tarragona
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El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales (PSC), quiere asegurarse la llegada de un Parador Nacional de Turismo en la ciudad antes de las próximas elecciones municipales. La intención del máximo representante municipal es finalizar este mandato con la firma del Gobierno español estampada en un acuerdo que dé respuesta a una demanda de la ciudad que ya acumula años de recorrido. Mientras tanto, las opciones que tiene Tarragona sobre la mesa para acoger un hotel de grandes dimensiones son múltiples pero limitadas a las necesidades de un equipamiento de este calibre, por lo que la ubicación del Parador sigue siendo una incógnita a resolver.

Tarragona, que este pasado 2025 celebraba los 25 años desde que su conjunto romano fue declarado Patrimonio de la Humanidad, es una de las pocas ciudades con el sello de la Unesco que todavía no cuenta con un Parador Nacional: solo Baeza (Jaén) y San Cristóbal de la Laguna (Santa Cruz de Tenerife) completan esta corta lista. Por contra, varias ciudades catalanas como Tortosa, Cardona, Vielha, Vic y la Seu d'Urgell tienen establecimientos que forman parte de la red hotelera gestionada por el Gobierno.

Así lo recuerda Viñuales en una entrevista concedida a Diari Més, en la que califica el hecho de "sinsentido" y apunta a la finalización de su primer mandato como alcalde para tener un convenio firmado para atraer un Parador Nacional a Tarragona. La demanda de un emplazamiento de estas características en la ciudad es larga y se basa en la relevancia de la historia de Tarragona, especialmente en el período romano, y en la gran atracción de turistas, unos 2 millones al año, que genera. Hace un año, el alcalde llegó a pedir por carta al ministro de Turismo, Jordi Hereu, que estudiara la idea.

Primero: escoger ubicación

Uno de los rompecabezas que enfrenta ahora la ciudad para el futuro Parador Nacional, algo que ya cuenta con el apoyo del Govern de la Generalitat y el compromiso de la secretaría de Estado de Turismo, el área responsable de la empresa pública, es el emplazamiento del Parador. Los ojos en la plaça de la Font de Tarragona miran a Madrid, pendientes de saber la opción preferida del Gobierno, y los de Madrid están puestos en algunos inmuebles singulares de Tarragona. Por su parte, Viñuales siempre ha declarado que tenía "opciones A, B, C y D" para el establecimiento hotelero. Inicialmente, la opción preferida fue Ca l'Ardiaca, un edificio medieval abandonado del Pla de la Seu, con una inmejorable posición ante la Catedral de Tarragona.

Esta opción, sin embargo, ya ha sido públicamente descartada debido a las dificultades para obtener y rehabilitar el inmueble, que se sostiene con un gran andamio desde más de una década. Casi un millón de euros en multas y actuaciones de emergencia separan el antiguo palacio, de propiedad privada, de ser una opción perfecta, mientras que la expropiación de Ca l'Ardiaca cada vez pierde más números.

Una opción planteada en la carta a Hereu fue la Casa Montoliu, en la calle Cavallers, en el corazón de la Part Alta de Tarragona. Este inmueble es actualmente la sede de la Escola i Conservatori de Música hasta que la Diputació, propietaria del edificio y del equipamiento, traslade la escuela a la Tabacalera, previsto para 2031. Y otra ubicación que ha cogido opciones últimamente resulta el edificio del Banc d'Espanya, según ha revelado el mismo rotativo local, situado en la Rambla Nova, 101, y abandonado desde hace más de dos décadas. El edificio cuenta con una superficie aproximada de 3.000 metros cuadrados, ampliables gracias a los jardines traseros.

Desde el Estado buscan un espacio singular por su valor histórico, arquitectónico o artístico y que tenga posibilidad de acoger un gran número de habitaciones, algo con lo que cumplen estas tres opciones, sin confirmar si son las únicas. La red pública de hoteles gestiona cerca de un centenar de establecimientos, muchos de los cuales son catalogados como bienes de interés cultural: es el caso del Castell de la Suda de Tortosa, la única ubicación de Paradores de Turismo en la provincia de Tarragona.

Apoyo de la Generalitat y el Estado

En junio del año pasado, dos visitas sucesivas de la Generalitat, primero, y del Estado, después, manifestaron la intención de estas administraciones de colaborar para explorar la idea. El Govern, por boca del conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper, reconocía "no entender" por qué Tarragona no contaba todavía con un Parador Nacional teniendo en cuenta su "capacidad turística", mientras que anunciaba que ayudarían "en todo lo posible.

Al día siguiente, la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez Grau, visitó la ciudad y aseguró ser consciente del interés que genera el Parador Nacional en Tarragona y expresó "la voluntad muy favorable para encontrar una ubicación adecuada entre todos". Sin embargo, Sánchez no desveló plazos ni objetivos claros y reconoció que el proceso se encontraba al principio.

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