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Sin veto a los vehículos más contaminantes

El núcleo turístico de la Costa Daurada se ‘salva’ de ZBE este 2026: “Trabajamos por la calidad de nuestro aire”

Los alcaldes de Salou, Cambrils y Vila-seca explican a EL PERIÓDICO sus medidas medioambientales tras liberarse de la regulación

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El paseo marítimo Jaume I de Salou, una importante vía de comunicación del municipio turístico.

El paseo marítimo Jaume I de Salou, una importante vía de comunicación del municipio turístico. / Jan Magarolas

Jan Magarolas

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Tarragona
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Los puntales del núcleo turístico de la Costa Daurada, Salou, Cambrils y Vila-seca, están entre las ciudades de más de 20.000 habitantes que la Generalitat ha liberado, con la justificación de indicadores medioambientales positivos, de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) para este 2026. Consultados por EL PERIÓDICO, los alcaldes de las tres poblaciones aseguran respirar aliviados y diseccionan las razones en torno a la calidad de su aire que les ha permitido 'salvarse', por el momento, de la controvertida regulación en las ciudades. Los máximos representantes valoran positivamente haberse quedado al margen de la obligación y en los tres casos apuntan a planes de movilidad sostenible como origen de los buenos indicadores de la calidad del aire, resistentes incluso en la temporada alta del turismo, cuando estos municipios del Camp de Tarragona reciben millones de visitantes en pocos meses.

"Que Salou tenga una buena calidad del aire no es casualidad, es el resultado de haber trabajado una regeneración vegetal de los parques y las playas y de unas políticas de reducción de la presencia de los vehículos en las calles", apunta el alcalde de Salou, Pere Granados (Sumem-PSC). En una dirección similar se expresa Oliver Klein (NMC), alcalde de Cambrils: "La exención no es un regalo ni una excepción arbitraria; es la consecuencia directa de años de trabajo por conseguir una ciudad más equilibrada, con una movilidad más racional y una ordenación urbana". Para Pere Segura (Junts), Vila-seca está "lejos" de la obligación de ZBE y esta liberación es "una decisión razonable y esperable" que les debe "espolear para seguir las políticas de pacificación y de reducción de las emisiones".

El transporte público urbano, activo en Cambrils y Vila-seca, es uno de los grandes argumentos de los municipios: en la población del Baix Camp se facilita la intermodalidad y la coordinación con la ATM del Camp para reforzar la conexión con las zonas turísticas, mientras que en la del Tarragonès es muy útil para acercar los diferentes núcleos de población, como La Pineda y La Plana. "El transporte es gratuito, no somos una ciudad muy densamente poblada y tenemos un núcleo pacificado", señala Segura.

La conexión constante con varias líneas interurbanas que les unen con las ciudades del entorno, el paso de las líneas R16 y R17 de Rodalies, y la llegada de la primera fase del TramCamp, el tranvía del Camp de Tarragona, que se iniciará precisamente en estas tres ciudades, se vislumbran como apoyos necesarios a estas estrategias.

"Tener una buena calidad del aire es un éxito brutal"

Por otra parte, la regulación de las zonas de aparcamiento en los centros y la aparición de numerosas zonas de párking disuasorio en las periferias de las ciudades también son acciones en este sentido, como el caso de Salou, que ha inaugurado tres en pocos años. El objetivo: desincentivar la entrada al centro con el coche privado en las horas punta y favorecer la rotación de los vehículos. Y en tercer lugar, la pacificación de las calles más concurridas, que son espacios que los peatones ganan a los coches: destacan el proceso de peatonalización de la avenida Carles Buigas, uno de los centros comerciales de Salou, o la renaturalización del paseo marítimo de La Pineda (Vila-seca), más recientemente.

Estas acciones son la receta de las ciudades de la Costa Daurada para evitar las respectivas ZBE, teniendo en cuenta que el listado de ciudades se revisará anualmente para controlar los indicadores. "El espacio público tiene que ser para las personas, tener un municipio protegido y con buena calidad del aire es un éxito brutal y algo muy importante para el gobierno municipal, trabajamos para ello", apunta Granados. "El objetivo tiene que ser una ciudad más resiliente, con refugios climáticos y que, de paso, aborde la emisión de los contaminantes; debemos continuar por aquí", señala Segura. Por su parte, Klein reivindica "el sentido común y el consenso" pero "sin renunciar a la actividad económica ni a la calidad de vida".

La "tensión" del turismo

Las tres poblaciones suman más de 90.000 habitantes en una unidad territorial que es muy cercana a Reus y Tarragona, ciudades para las que actuan de segundo cinturón. Los alcaldes reconocen que estas medidas 'antídoto' contra la ZBE pueden verse "tensionadas" durante los meses de verano debido a la gran presencia de turistas, pero apuntan a una mayor vigilancia y más recursos para adaptar los servicios a la demanda estacional.

En el caso de Cambrils impulsarán una revisión de los indicadores (de tráfico, congestión, ocupación de los aparcamientos, etc) durante los meses de la temporada alta, entre junio y septiembre, y los compararán con el resto del año. El consistorio también prevé la señalización de itinerarios de acceso "para evitar tráfico de búsqueda de aparcamientos", así como el refuerzo de las frecuencias del bus urbano en días de máxima afluencia. "No se trata solo de contar coches, sino de reducir la congestión y la búsqueda de aparcamiento [por parte de los turistas], que es lo que más dispara las emisiones locales", señalan desde el Ayuntamiento de Cambrils.

Pero ante la posibilidad de tener que aplicar la zona de exclusión en un futuro no muy lejano, los tres alcaldes se muestran confiados. Cambrils revela su hoja de ruta: la preparación técnica prevé la delimitación de la ZBE teniendo en cuenta "áreas del municipio con una mayor densidad de población y de tráfico", como el centro urbano, los ejes comerciales, el frente marítimo y entornos sensibles como escuelas, residencias y centros médicos. El consistorio ya trabaja con el borrador de una eventual ordenanza "alineada con los requisitos mínimos estatales" y con la previsión de activarla, si hiciera falta, con el margen de un año y diferentes etapas de aplicación. "Si alguna vez Cambrils tiene la obligación por superaciones, esto permite que la respuesta sea rápida, ordenada y defendible técnicamente", apuntan.

Desde Salou y Vila-seca también aseguran tener los deberes hechos: "Siempre nos podemos beneficiar de las experiencias previas en las ZBE de Tarragona y Reus, que hemos podido observar y analizar; tenemos la oportunidad de no caer en los mismos errores", explica Segura, que afianza: "Vila-seca está totalmente preparada para cuando haga falta activar la ZBE". La ciudad ya ha analizado los entornos donde se podría aplicar la exclusión y la tecnología necesaria, y se podría implementar "en un año", concluye el alcalde.

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