Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fundadoras de Lestonnac

Tarragona despide un convento de seis monjas después de más de 300 años en la ciudad

Las Religioses de la Companyia de Maria dejan la ciudad y el colegio que fundaron hace tres siglos en la Part Alta

Maria del Mar Cugat, una mujer en la curia catalana: "La Iglesia debe afrontar el camino hacia la feminidad"

El Arzobispado de Tarragona aparta a un sacerdote acusado de abusos sexuales a un menor en los años 90 en Reus

Iglesia de L'Ensenyança, en la Part Alta de Tarragona y junto al colegio religioso que ha acogido, hasta este pasado octubre, las últimas monjas de la Companyia de Maria en la ciudad.

Iglesia de L'Ensenyança, en la Part Alta de Tarragona y junto al colegio religioso que ha acogido, hasta este pasado octubre, las últimas monjas de la Companyia de Maria en la ciudad. / Jan Magarolas

Jan Magarolas

Jan Magarolas

TARRAGONA
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

"Estoy triste por tener que dejar Tarragona pero también estoy contenta por haber empezado esta nueva etapa de mi vida, el destino te lleva por su camino y no le puedes decir que no". Son las palabras de la hermana Montserrat, superiora de las Religioses de la Companyia de Maria, a EL PERIÓDICO tras dejar el convento que tenían desde hacía más de tres siglos en Tarragona. Los alumnos y profesores del colegio de Lestonnac-l'Ensenyança han compartido espacio, hasta este pasado mes de octubre, con las últimas monjas de la hermandad en la ciudad, antes de que decidieran irse a otros conventos de Catalunya y Madrid y terminar la presencia centenaria de la congregación en la Part Alta.

Las Religioses de la Companyia de Maria Nostra Senyora o de L'Ensenyança estaban establecidas y compartían edificio con el centro escolar de la calle Arc de Sant Llorenç, donde tenían el convento con las estancias habituales: la cocina en el sótano, el comedor, las celdas y los espacios comunes. La hermandad llegó a Tarragona en 1698, procedente de Barcelona, y creó el colegio de Lestonnac que se ha mantenido hasta nuestros días, en un proceso que se repitió en otras ciudades catalanas, como Badalona, Lleida y Mollet del Vallès, además de la capital.

Justo al lado del centro escolar en Tarragona, en la plaza que lleva su nombre, hay la Iglesia de la Companyia de Maria Nostra Senyora. Orden y colegio habían estado unidos en todos los sentidos: compartiendo espacio y también las aulas, ya que hasta hace pocos años las monjas habían impartido clases a los alumnos.

En los últimos tiempos quedaban sólo 6 monjas en la comunidad, todas de edad avanzada, hasta que decidieron poner fin a su presencia en Tarragona y trasladarse a otros conventos de la hermandad. El día 21 de octubre fue el último día de presencia de las religiosas en la ciudad: Montserrat Marimon, superiora de la congregación, volvió al convento de Mollet junto con otra hermana, mientras que dos se dirigieron a los conventos de Barcelona y Vallecas (Madrid). Otras dos ya se encuentran en la residencia que la compañía tiene en Cardedeu (Vallès Oriental).

Falta de relevo y edad avanzada

"Hemos hecho el paso que en algún momento teníamos que hacer, nuestra presencia religiosa y como comunidad en Tarragona llegaba a su fin y hemos decidido mejorar la presencia de la hermandad en otros conventos", explicaba la hermana Montserrat a este diario ya desde el convento de Mollet, pocos días después de su marcha. Los motivos de su retirada han sido, sobre todo, la edad avanzada de las últimas monjas y la falta de relevo en el convento. Aseguran que, ahora, la escuela que sus hermanas contribuyeron a fundar hace 327 años está "en muy buenas manos".

La última hermana superiora de la orden en Tarragona se muestra "contenta y triste" a la vez por su marcha, y reconoce la nostalgia y haberse sentido "muy bien acogida" durante sus años en la ciudad. Los primeros pasos de Montserrat Marimon en Tarragona fueron como alumna y después pasó a ser maestra de la escuela. Ella llegaba procedente de Mollet del Vallès, donde estuvo entre 1964 y 1968. También estuvo en Bélgica preparando su presencia en el continente africano. Ahora está "esperanzada" de poder iniciar una nueva etapa de su vida: "Siempre he intentado hacer el bien, y esto se puede hacer en cualquier sitio; es como Dios, que está en todas partes".

A modo de despedida, este próximo miércoles, 12 de noviembre, la Catedral de Tarragona acogerá una misa y un acto de homenaje a las Religioses de la Companyia de Maria en la ciudad. La celebración será a las 17:30 horas y estará presidida por el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas Barnosell, y en él están invitadas las últimas seis monjas que convivieron en el convento pero también aquellas que estuvieron los últimos años en Tarragona. Será, quizá, la última vez que coincidirán todas a la vez.

Suscríbete para seguir leyendo