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Sentencia judicial

Un vecino de Lleida paga 520 euros de multa por agredir a un hombre que manoseó a su hijo en una piscina

La Audiencia ha desestimado el recurso presentado por el progenitor condenado, que también deberá hacerse cargo de las costas

A juicio por lesiones tras enfrentarse a un desconocido que tocó a su hijo en la piscina en Lleida

Unos niños disfrutan de la piscina durante un día de campamento urbano, en Madrid.

Unos niños disfrutan de la piscina durante un día de campamento urbano, en Madrid. / José Luis Roca

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Guillem Sánchez

Guillem Sánchez

Barcelona
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El padre que agredió a un hombre que había manoseado a su hijo en una piscina de Lleida ya ha pagado la multa que le ha impuesto un juzgado de esta ciudad. El progenitor había presentado un recurso contra este fallo que finalmente ha sido desestimado por la Audiencia de Lleida. La sanción económica abonada es de 520 euros en total: 120 euros de multa y 400 euros de indemnización al agredido. El fallo, ratificado ahora por los magistrados de Lleida, considera probado que el padre propinó tres puñetazos al denunciante, una persona octogenaria que presentaba un moratón en la zona del ojo que no requirió de ingreso hospitalario y que sanó a las dos semanas.

El padre había recurrido la sentencia porque mantenía que no propinó esos tres puñetazos –aunque sí admitía haber mantenido un forcejeo con el anciano– y porque lamentaba que en el juicio, celebrado en octubre de 2024, no se hubiera tenido en cuenta el contexto: el enfrentamiento fue posterior a los tocamientos que su hijo de 11 años sufrió por parte de un desconocido mientras se disponía a entrar en la piscina.

"¿Una persona de 80 años puede tocar a un niño que no conoce de nada en una piscina sin ningún problema? Así nos va", lamentó entonces el padre en declaraciones a EL PERIÓDICO.

El contexto

Las cámaras de seguridad de este club deportivo de Lleida recogen que el hombre agredido se acercó al niño y le acarició la cabeza y el tronco superior mientras se duchaba justo antes de meterse en la piscina. Los Mossos d’Esquadra, tras examinar las imágenes, no apreciaron ninguna agresión sexual en la acción.

Por el contrario, los Mossos sí hallaron indicios de que el padre hirió de poca gravedad al supuesto abusador tras los tocamientos en un enfrentamiento que no fue captado por ninguna cámara. Estos hechos son los que la Audiencia de Lleida también considera probados y por eso ha ratificado la sentencia que considera al padre culpable de un delito leve de lesiones.

No es la primera vez que este anciano, agredido ahora en la piscina, se ve envuelto en un problema similar en Lleida. Según consta a los Mossos d’Esquadra, en 2008 fue denunciado por otra familia de Lleida por acosar a otro menor haciéndole gestos obscenos desde el interior de su coche durante meses e invitándole a subir. La familia de esta víctima, no obstante, retiró la denuncia después de que el denunciado se disculpara y prometiera no hacerlo más.

La versión del padre del menor

El padre relató antes del juicio a EL PERIÓDICO su versión de los hechos, que tuvieron lugar durante el verano de 2023. "Yo ese día solo quería pasar una mañana tranquila de piscina con mi hijo", lamentaba. "Llegué a la piscina y le pedí a mi hijo que se duchara mientras yo colocaba las toallas", explicaba el padre. "Cuando volvió me contó que le había pasado algo muy extraño, que un hombre mayor le había dicho que le iba a ayudar a enjabonarse y le había tocado el cabello, el pecho, la espalda y había bajado hacia la cintura", proseguía.

Los tocamientos no sucedieron en las duchas de un vestuario, donde los usuarios acostumbran a usar jabón. Ocurrieron en las duchas exteriores, ubicadas junto a la piscina y utilizadas brevemente por los bañistas justo antes de meterse en el agua. El hombre preguntó a su hijo si era verdad que le había puesto jabón y el menor respondió que no. Este hecho, para el padre, demuestra que el presunto abusador se valió de un "engaño" para tocarlo.

El octogenario denunciante, por su parte, negó en el juicio que tocara al menor para limpiar el jabón. Según su declaración, tocó al niño porque este "se había duchado mal".

Colaborador del caso Maristas

El padre del menor es una persona que ha colaborado con la investigación de EL PERIÓDICO en el 'caso Maristas', un trabajo sobre los abusos sexuales perpetrados en colegios religiosos de esta orden que el diario comenzó en febrero de 2016 y que ha hecho aflorar ya más de 50 denuncias policiales contra más de una veintena de docentes maristas por hechos acaecidos entre 1962 y 2018. Se trata, en consecuencia, de una persona sensible ante el daño que causa la pederastia.

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