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'50 sombras azules'

Una cincuentena de policías rompen el silencio sobre el desgaste emocional de su oficio: "Un agente no puede con todo"

El libro '50 sombras azules' visibiliza la realidad cotidiana de estos profesionales y su impacto en su salud mental

Más de 200 policías se han suicidado en España en los últimos siete años, cinco este 2026

Un coche de policía de Mossos

Un coche de policía de Mossos / Mossos

Germán González

Germán González

Barcelona
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Olga Maeso, agente de los Mossos d'Esquadra en excedencia y directora de DFR Formación, utiliza un ejemplo muy gráfico, el de una mochila, para explicar las dificultades del trabajo policial: "Cada intervención difícil, cada escena dura, cada momento en el que sufrimos o nos jugamos la vida se va guardando ahí. Y si no la vamos vaciando poco a poco, acaba pesando demasiado, hasta rebosar. Hablar de ello es precisamente una manera de ir soltando ese peso y no cargar en silencio con todo".

Una forma de dejar ir ese lastre es mediante la escritura. Por eso, 50 agentes de diferentes cuerpos policiales de varios países, entre ellos España, han explicado en relatos en primera persona sus experiencias marcadas por el trauma, la presión psicológica, la pérdida, la violencia o el desgaste emocional. Estos escritos forman parte del libro '50 sombras azules' que tiene como finalidad ayudar a quienes puedan estar atravesando momentos difíciles, fomentar una mayor conciencia sobre la salud mental en el ámbito policial y promover una cultura de apoyo entre compañeros.

"El libro busca romper con la idea de que un policía debe poder con todo en silencio y que verse afectado por su trabajo es una señal de debilidad"

Olga Maeso

— Coeditora de '50 sombras azules'

"El lector va a encontrar una visión real y directa de lo que supone ser policía, a través de testimonios de compañeros de distintos países. Son historias que abordan situaciones muy duras —como el contacto con la muerte, el sufrimiento humano o el desgaste emocional— pero, sobre todo, muestran cómo se afrontan y se superan", explica a EL PERIÓDICO Olga Maeso quien, junto al policía británico David B. Lewis, coordina la edición de la obra.

Para los editores, que también ofrecen sus experiencias como policías, el libro ofrece una muestra de que "detrás del uniforme hay personas que sostienen situaciones extremas y que también necesitan comprensión, herramientas y acompañamiento".

Romper el silencio

Maeso remarca que a veces los agentes "necesitan tiempo para poder hacerlo" y que "detrás de cada historia hay un proceso personal complejo: primero hay que enfrentarse a lo que uno siente, comprenderlo y aceptarlo, antes de poder ponerlo en palabras".

"La cultura de seguir adelante pase lo que pase que impera en los cuerpos policiales tiene un coste muy alto"

Yolanda Trancho, agente de Policía Nacional que siguió el caso de un depredador en serie en Barcelona

Por eso recuerda que "el principal estigma que se quiere romper con esta obra es el de la idea de que un policía debe poder con todo en silencio y que verse afectado por su trabajo es una señal de debilidad". En este sentido remarca que "una cultura de fortaleza en la que mostrar emociones podía interpretarse como debilidad ha hecho que muchos profesionales optemos por guardar silencio, incluso cuando estamos sosteniendo experiencias muy duras".

Portada del libro 50 sombras azules

Portada del libro 50 sombras azules / El Periódico

La autora remarca que el trabajo diario de los cuerpos de seguridad les "expone a escenas de un enorme impacto emocional: accidentes mortales, asesinatos, suicidios o fallecimientos de niños, además de actuaciones en las que se juegan la vida y en las que incluso hay compañeros que caen en acto de servicio. Cuando se entiende esta realidad, resulta mucho más fácil comprender por qué también nosotros podemos necesitar apoyo para asimilar lo que vivimos".

Testimonios de autores

Tres agentes que participan en el libro han contado a EL PERIÓDICO su experiencia. Yolanda Trancho, de Policía Nacional, explica el impacto que sufrió al perseguir a un depredador sexual en serie en Barcelona hace años. "Mi relato nace, inevitablemente, de lo vivido. No de una experiencia concreta aislada, sino de años viendo de cerca cómo el sufrimiento en las fuerzas de seguridad se normaliza, se oculta o, simplemente, se silencia. En el grupo donde trabajé, dos personas se jubilaron por depresión y una se suicidó", cuenta Trancho, que subraya que la cultura de "seguir adelante pase lo que pase" que impera en los cuerpos policiales es "necesaria en muchos momentos, pero también tiene un coste muy alto cuando no deja espacio para reconocer el desgaste emocional".

"No somos robots, sino seres humanos que estamos expuestos constantemente al dolor ajeno, a la violencia, a la pérdida y a situaciones límite que dejan huella"

Ariadna Tuxell, agente de los Mossos d'Esquadra

"He visto a compañeros sostener situaciones límite en su trabajo y, al terminar el servicio, quedarse solos con todo eso. Sin herramientas, sin espacios reales para expresarlo, y muchas veces con la sensación de que hacerlo sería una debilidad. Por desgracia, también he visto a muchos ocultar sus problemas con el alcohol", revela Trancho. Por eso considera "urgente dar visibilidad a estas realidades" pero "desde la honestidad. Porque solo cuando se nombra el problema, se empieza a romper el silencio. Decir que has cogido el arma, es muy duro, pero también muy real".

"Uno de los momentos más duros es comunicar la muerte de una persona a un familiar. Lo sigo pasando muy mal"

Miquel Bort, agente de Mossos que vivió la tragedia de Freginals en que murieron 13 estudiantes

Otro relato es el de la agente de los Mossos d'Esquadra Ariadna Tuxell explica que "en una sociedad que avanza a un ritmo vertiginoso y convive a diario con el caos, es fundamental recordar que quienes vestimos un uniforme no somos robots, sino seres humanos con corazón, historia, heridas y emociones. Los policías estamos expuestos constantemente al dolor ajeno, a la violencia, a la pérdida y a situaciones límite que dejan huella en el alma".

Recuerda que "cuidar la salud mental no es un lujo, sino una necesidad urgente y un acto de responsabilidad. Tenemos todo el derecho del mundo a sentirnos vulnerables, a atravesar un duelo tras la muerte de un ser querido, a experimentar estrés o ansiedad sin que ello se interprete como debilidad. Reconocer nuestras emociones y pedir ayuda cuando lo necesitamos no nos hace menos profesionales, sino más humanos".

También el agente de Tráfico de Mossos Miquel Bort narra en el libro el trágico accidente de Freginals, ocurrido en la AP7 en 2016 y que acabó con la vida de 13 estudiantes de Erasmus italianas que volvían a Barcelona tras una visita a València para ver las Fallas. Bort rememora cómo vivió aquel siniestro, el más grave gestionado por los Mossos hasta la fecha, y "el gran aprendizaje que surgió de aquella tragedia", que fue "la importancia de sumar entre todos".

Bort considera necesario explicar las situaciones complejas de la labor policial como las que se sienten al comunicar la defunción de una persona en accidente de tráfico a su familia: "Le aseguro que es, sin duda, uno de los momentos más duros y angustiosos de nuestro trabajo. En esos momentos, a pesar de la experiencia, lo sigo pasando muy mal". También detalla que semanas después de la tragedia vuelve a visitar a esa familia, fuera de servicio, como alguien que también perdió a un ser querido en circunstancias parecidas, y lo hace como "una forma de empatizar, de mirarles a los ojos sin tener que apartar la mirada, de abrazarlos, de hacerles sentir que no están solos, que estás allí para ayudar y acompañar".

Donar los beneficios

Los beneficios del libro se destinan íntegramente a organizaciones centradas en el bienestar mental policial del Reino Unido y de España, como la Asociación de Prevención del Suicidio Policial que trabaja en el apoyo psicológico de los agentes. Y es que, como concluye Maeso, "cuidar a quienes cuidan no es opcional, es necesario. Porque un profesional que se siente apoyado y comprendido está en mejores condiciones de seguir protegiendo y ayudando a los demás".

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