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Tres trabajadores detenidos

Cae una banda que enviaba cocaína por avión de Brasil a Barcelona y la sacaban empleados del aeropuerto

La Policía Nacional requisó 162 kilos de cocaína ocultos en tres maletas

Detenidos dos trabajadores del aeropuerto de Barcelona por introducir ilegalmente a migrantes

Desarticulada una organización dedicada al envío de droga por vía aérea entre Brasil y España

EFE/POLICÍA NACIONAL

Germán González

Germán González

Barcelona
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La Policía Nacional junto a la Fiscalía brasileña y la Policía Federal de Sao Paulo, han desarticulado una red de narcotraficantes transnacional que presuntamente enviaba cocaína por vía aérea entre los aeropuertos internacionales de Sao Paulo-Guarulhos de Brasil y Josep Tarradellas, en Barcelona. La droga iría oculta en maletas y saldría de la terminal catalana gracias a la complicidad de trabajadores del aeropuerto. Hay cuatro detenidos en España y otro en Brasil acusados de pertenencia a organización criminal, tráfico de estupefacientes y tenencia ilícita de armas.

La investigación se inició a finales de noviembre de 2025, con la detención de tres trabajadores del aeropuerto de Barcelona por su presunta implicación en la extracción de grandes cantidades de cocaína a través de la terminal aérea. Los detenidos pretendían sacar tres maletas de grandes dimensiones que contenían un total de 162 kilogramos de cocaína, evitando los controles que se realizan en el recorrido habitual de equipajes. Venían de un vuelo de Sao Paulo.

Una vez se efectuaron las tres detenciones se analizó la procedencia y destino de las tres maletas, que eran exactamente iguales, y se alertó a las autoridades brasileñas para saber su origen. A partir del trabajo conjunto entre policías hubo una detención en Brasil tras constatar que un empleado aeroportuario de Sao Paulo usó un tractor de servicio para desplazar un remolque vacío hasta la zona perimetral, en un área de monte adyacente a la valla de seguridad del aeropuerto.

Allí unos individuos colocaron las maletas con droga y el sospechoso la transportó hasta la aeronave con destino a Barcelona, introduciéndolos en la bodega de carga inferior. Tras finalizar el transbordo, el vehículo fue abandonado en un aparcamiento de equipos, y el sospechoso huyó a pie por la terminal. Los agentes brasileños descubrieron la secuencia mirando las cámaras de videovigilancia.

El trabajador brasileño fue detenido y se le requisó una pistola con número de serie limado en su posesión. En Barcelona, la Policía había arrestado a los trabajadores aeroportuarios cuando intentaban sacar las tres maletas eludiendo el control habitual en el circuito de equipajes, trabajaban en el servicio de handling (asistencia en tierra de aeronaves). Todos ellos contaban con una antigüedad superior a diez años en sus puestos y algunos ocupaban cargos de responsabilidad dentro de la empresa, lo que facilitaba que la actividad criminal se ejecutara de forma más discreta y eficiente, según la Policía.

En este sentido, los investigadores remarcan que la organización criminal operaba aprovechando la posición privilegiada de los empleados en la zona restringida del aeropuerto. Para ello utilizaban un modus operandi en el que el primer paso era la recepción de la sustancia, en vuelos procedentes de países productores o exportadores de estupefacientes, que posteriormente era extraída por los empleados, quienes estaban perfectamente coordinados para desviar las maletas de interés de su recorrido habitual de equipajes, evitando levantar sospechas entre el resto de los compañeros.

Después se producía la entrega de la droga desviada a un segundo trabajador, encargado de sacarla físicamente del aeropuerto para, finalmente, ser recogida por un tercer miembro, que estaba fuera de servicio, quien hacía entrega a la rama de la organización criminal en España.

MDMA y marihuana

A partir de las detenciones en el aeropuerto, los investigadores identificaron a un empresario del Baix Llobregat como el principal responsable de toda la trama, desde contactar con los suministradores en el país de origen hasta transportar la droga por vía aérea contando con la complicidad de empleados de un aeropuerto y otro.

En el registro de su vivienda el 15 de abril se le intervino más de 39.000 euros en efectivo, cuatro armas de guerra simuladas, un vehículo de gran cilindrada, una maleta de similares características que las intervenidas en la primera fase, 268 gramos de MDMA y una plantación de marihuana en fase de crecimiento con 302 plantas.

La Policía Nacional remarca que la operación ha permitido "la total erradicación" de "un importante canal de entrada de estupefacientes en nuestro país" y desarticular esta red criminal internacional. La investigación que lleva un juzgado de El Prat de Llobregat sigue secreta y no se descartan más detenciones.

El año pasado la Policía Nacional detuvo a 20 personas por tráfico de drogas en el aeropuerto de Barcelona y se incautaron 208 kilos de cocaína, 183 kilos de marihuana, 9 kilos de heroína y otras sustancias estupefacientes como MDMA (éxtasis)

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