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Riesgo para la salud

'Globos de la risa' a 5 euros: el consumo de óxido nitroso entre los jóvenes se extiende en Barcelona

La Guardia Urbana requisa 1.100 bombonas de este tipo de gas en los último tres años

Su venta no está tipificada como tráfico de drogas, pese a los efectos nocivos que la sustancia entraña para la salud

La policía de Platja d'Aro detecta cada vez más chicos que consumen el 'gas de la risa' y ya ha comisado veinte botellas

Gas de la risa requisado por la Guardia Urbana de Barcelona

Gas de la risa requisado por la Guardia Urbana de Barcelona / Guardia Urbana Barcelona

Germán González

Germán González

Barcelona
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En los últimos tres años la Guardia Urbana de Barcelona ha requisado unas 1.100 bombonas de óxido nitroso en varias operaciones contra la venta ambulante. En algunas de ellas se han intervenido más de un centenar de unidades de golpe, pero no es lo habitual que encuentran las patrullas cuando recorren zonas de ocio y detectan a individuos que venden globos con esta sustancia, conocida como 'gas de la risa' por el efecto de euforia que produce inmediato y que dura unos minutos. Los agentes consideran que se trata de venta ambulante y por eso inician un procedimiento contra la persona que los comercializa, además de requisarles las bombonas y los globos.

El óxido nitroso se puede adquirir de forma legal para su uso en el sector sanitario como anestesia, en el alimenticio para la nata montada o en el automovilismo para aumentar la potencia del motor. Fuera de estos ámbitos, su venta no se puede considerar como tráfico de drogas, pese a que el consumo cada vez más extendido entre la población joven hace que las autoridades hayan alertado de los riesgos para la salud.

"Como si fuera un cigarro con forma de globo, se va aspirando el oxígeno y genera esos momentos de alucinación o de excitación", apunta el subinspector de la Guardia Urbana

Es habitual la presencia de vendedores en zonas de ocio que cargan con una bombona de este gas con el que se llenan globos a través de una boquilla. Cada uno de ellos cuesta 5 euros y habitualmente se venden a grupos de jóvenes, por lo que el vendedor suele recibir bastante dinero de golpe. "Como si fuera un cigarro con forma de globo, van aspirando y se generan esos momentos de alucinación o de excitación" explica a EL PERIÓDICO el subinspector de la comisaría de Ciutat Vella de la Guardia Urbana Javier Peláez, que añade que han intervenido a vendedores cantidades que van de los 800 a los 1.800 euros conseguidos en una sola noche.

Gráfico que muestra la prevalencia de consumo de nuevas sustancias psicoactivas alguna vez en la vida entre los adolescentes, como el óxido nitroso.

Gas perjudicial

La Guardia Urbana empezó a detectar a vendedores de gas de la risa con la pandemia y, poco después, en zonas de ocio nocturno como el Front Marítim. De ahí se pasó a encontrarlos a las puertas de discotecas de toda la ciudad, como las del Eixample. En los últimos años también se venden en fiestas mayores de barrio. "Está aumentando el consumo y sobre todo en gente joven", explica el subinspector, que enumera varios factores para este incremento. "Es muy económico adquirirlo, todavía no está muy penalizada su venta y el beneficio para los vendedores es alto, una bombona es barata y, si venden 100 globos, ganan 500 euros".

Gas de la risa requisado por la Guardia Urbana de Barcelona

Gas de la risa requisado por la Guardia Urbana de Barcelona / GUBBarcelona

El subinspector también ha lamentado que el consumo de este gas "se banaliza" pese a ser una sustancia "similar a una droga y con unos efectos muy nocivos para la salud". El precio bajo junto con el 'subidón' rápido y divertido que proporciona hace que muchos jóvenes lo consuman de forma despreocupada. Además, señala que la combinación del óxido nitroso con drogas o alcohol puede incrementar el perjuicio para el consumidor. También apunta a que no deja de ser un tipo de sustancia que puede ser de iniciación para luego llegar a otras, como la marihuana, el hachís o la cocaína, mucho más lesivas y adictivas.

Vía penal

Ante este problema, la Guardia Urbana dispone desde 2021 de un procedimiento operativo que regula las actuaciones policiales contra la distribución de esta sustancia nociva. El subinspector explica que la actuación más habitual es por vía administrativa: "Cuando puedes probar que alguien en la calle está vendiendo algo de forma ilegal, sin autorización, podemos sancionar al vendedor y también al comprador". Además de la multa, la policía les requisa el material.

Sin embargo, no es la única. Si los agentes pueden demostrar que una o varias personas acumulan muchas bombonas, con globos y boquillas, además de llevar encima dinero fraccionado, lo que demostraría una venta al detalle, se les puede investigar por un delito de venta de sustancia nociva perjudicial para la salud. Este delito está castigado con penas de cárcel de uno a cuatro años, además de una multa.

En los últimos años, la Guardia Urbana ha iniciado una docena de procedimientos penales por venta de 'globos de la risa', aunque todavía no se conoce ninguna sentencia sobre estos casos. En este sentido el subinspector remarca la complicación para poder acumular pruebas contra lo que ya se considera un traficante: "Debes sorprender al vendedor en la transacción con el comprador y que este te explique que es para consumo propio". Otro de los elementos que hacen sospechar a los agentes es que los vendedores escondan las bombonas en la ropa, vehículos o en la calle, y que únicamente las saquen para rellenar los globos al tener clientes.

Los agentes sospechan cuando un posible vendedor esconde las bombonas en la ropa, vehículos o en la calle

En España ya se han celebrado juicios por el tráfico de óxido nitroso. Hace unas semanas, la Audiencia Provincial de Baleares juzgó a un acusado de transportar en una furgoneta varias cajas con 69 botellas de gas de la risa, 167 globos de colores, diez dispositivos para rellenarlos y diversas dosis de MDMA. Fue sorprendido en Ibiza en 2022 y la Fiscalía pedía cuatro años y medio de prisión y multa de 3.000 euros.

Efectos sobre la conducción

El procedimiento operativo de la Guardia Urbana de Barcelona también describe cómo deben actuar los agentes si se encuentran a un conductor afectado por el gas de la risa. "Una persona que puede estar consumiendo con oxígeno nitroso y conduce no se podría sancionar salvo que haya tenido un accidente con un resultado de lesión o muerte. En ese caso sí que se investigaría o se detendría por un delito contra la seguridad del tráfico", explica el subinspector. En el resto de casos, los agentes rellenan un acta explicando la sintomatología que detectan en el conductor en ese momento, ya que la sustancia no queda reflejada en los test de drogas.

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