Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

Un juzgado de Barcelona concede una incapacidad a una limpiadora con fibromialgia e infección respiratoria crónica

Un juzgado de Barcelona concede una incapacidad laboral a una educadora infantil que orinaba cada media hora

Un juzgado concede una incapacidad absoluta a un conserje con una enfermedad degenerativa en la columna vertebral

Fachada de la Ciutat de la Justícia de Barcelona

Fachada de la Ciutat de la Justícia de Barcelona / David Zorrakino

Germán González

Germán González

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La plaza 17 de la sección Social del Tribunal de Instancia de Barcelona ha estimado el recurso presentado por una limpiadora de 62 años y le ha concedido la incapacidad permanente en grado de absoluta para todo tipo de trabajo por una enfermedad común. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) rechazó la petición de la mujer para obtener esta pensión por incapacidad pese a que tiene reconocidas numerosas patologías, principalmente fibromialgia, artrosis, hipoacusia o una enfermedad respiratoria crónica e irreversible que afecta a los bronquios, entre otras.

Por eso, la limpiadora, representada por el centro jurídico Tribunal Médico, recurrió ante el juzgado la decisión del INSS. La sentencia, a la que ha tenido acceso este medio, remarca que "las enfermedades y secuelas" que padece la mujer son "graves y limitantes" y que le impiden "desarrollar una actividad laboral con los mínimos que le son exigibles de dedicación, diligencia y atención que son indispensables en el más simple de los oficios".

Además, la magistrada señala que a consecuencia de las infecciones respiratorias dolor intenso que sufre junto con las complicaciones para estar de pie y una pérdida de la visión le impide ejercer sus tareas profesionales. La sentencia indica que la recurrente no puede "desarrollar un trabajo por cuenta ajena, rentable y mínimamente eficiente o productivo" por las patologías "crónicas e irreversibles" que sufre. Por eso estima el recurso y le concede una pensión por incapacidad absoluta, además de los atrasos desde que presentó la reclamación en 2023.

Para Alejandro Rusiñol, director de Tribunal Médico, centro que está especializado en exclusiva en la obtención de pensiones de incapacidad permanente, esta sentencia “pone de manifiesto algo que vemos a diario: existe una clara discrepancia entre lo que reconoce inicialmente la Administración y lo que posteriormente dictan los tribunales tras valorar los informes clínicos y acreditar la limitación funcional en sede judicial”.

“En este caso concreto, la paciente presentaba una pluripatología crónica con afectación respiratoria, osteoarticular y neuropsíquica que, valorada en su conjunto, impedía realizar cualquier tipo de trabajo con mínimos de eficacia”, ha remarcado Alejandro Rusiñol en declaraciones a este medio.

Suscríbete para seguir leyendo