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El pasado enero

Reabierto el caso del ahogamiento de una chica de 26 años en la piscina de la UAB por indicios de imprudencia grave

Campus de la UAB

Campus de la UAB / Zowy Voeten

ACN

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La plaza 1 civil y de instrucción del tribunal de Cerdanyola del Vallès ha reabierto, a instancia de la familia de la víctima y con el apoyo de la fiscalía, la investigación por el ahogamiento mortal de una chica de 26 años en la piscina de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) el 28 de enero pasado. Después de que el caso se archivara, la jueza considera que la instrucción practicada, lejos de estar "agotada", presenta "lagunas fácticas y causales que impiden descartar la relevancia penal de los hechos" y ordena practicar nuevas diligencias. En el recurso de la familia, se apunta al hecho de que el socorrista abandonara la vigilancia unos 15 minutos, a pesar de sospechar que la poca pericia de la chica en el agua "pudo ser determinante en el fatal desenlace".

El accidente se produjo el 28 de enero de 2026 en la piscina del Servicio de Actividad Física (SAF) de la UAB, en Cerdanyola del Vallès, pero la joven murió dos días después en el hospital. Según el informe hospitalario, la causa de la muerte fue un ahogamiento con parada cardiorespiratoria secundaria. 

Para la familia, que el socorrista dejara la piscina sin vigilancia durante unos 15 minutos no es solo una "irregularidad", sino "el núcleo de una posible imputación". "La función de un socorrista se define por la vigilancia activa, permanente e ininterrumpida de la zona de baño. Una piscina cuyo vigilante se ausenta durante un tiempo prolongado equivale, a efectos de seguridad, a una piscina sin vigilancia", se incluye en el texto.

En el recurso de la familia, se considera "imperativo" esclarecer cuestiones omitidas durante la instrucción como por ejemplo determinar si el abandono del lugar de vigilancia fue una decisión unilateral del socorrista o, si por el contrario, obedecía instrucciones organizativas del SAF que le imponían tareas incompatibles con la vigilancia. También quiere saber la identidad del responsable jerárquico directo y los protocolos de cobertura del lugar durante las ausencias del vigilante.

Sobre las causas de la muerte, la familia quiere aclarar si la joven murió ahogada o si, como se apunta al informe forense, podía haber un problema cardíaco previo. Aquí, recuerdan que la chica no tenía patologías previas y solicitan un informe forense completo para "aclarar" la cuestión. Sea como fuere, en el escrito se recuerda que la dilación al sacar a la chica del agua por la ausencia del socorrista pudo ser un factor decisivo en su muerte.

Por todo esto, se considera "imprescindible" practicar nuevas diligencias para aclarar los hechos. Así, se pide que el socorrista vuelva a declarar, que el SAF de la UAB aporte los protocolos internos de seguridad y la identificación y declaración en calidad de investigados o testigos de sus responsables. También se requieren, si existen, imágenes de cámaras de seguridad y un informe forense complementario que determine si el hecho que la chica estuviera bajo el agua durante una franja de entre 10 y 15 minutos fue un factor causal determinante de su muerte. También se pide el testigo de tres personas más que presenciaron los hechos.

La jueza de Cerdanyola ha citado los testigos y el investigado por finales de abril y principios de mayo.