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Narcotráfico

Condenado a 15 años de cárcel por matar a un hombre en Sant Andreu de la Barca en un ajuste de cuentas

Ni el cadáver ni el vehículo de la víctima han aparecido

Asesinato sin cadáver en Sant Andreu de la Barca: la fiscal reclama 15 años de prisión

Imagen del juicio con el ahora condenado

Imagen del juicio con el ahora condenado / tsjc

Barcelona
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El Tribunal del Jurado de la Audiencia de Barcelona ha condenado a 15 años de prisión a L.B.V. por matar a otro hombre con el que tenía una deuda relacionada con el tráfico de marihuana el 11 de mayo de 2020. Ni el cadáver de la víctima así como su coche o su teléfono móvil no han sido localizados. Sin embargo, el tribunal, siguiendo lo dictado en el veredicto, condenó a L.B.V. por un delito de homicidio y le impone los 15 años que pedía la fiscal Teresa Yoldí así como una indemnización de más de 700.000 euros para los familiares de la víctima.

La sentencia establece que condenado y víctima se conocían desde 2017, ya que tenían negocios conjuntos relacionados con el tráfico de marihuana. Dos años después L.B.V contrajo una deuda con la víctima que había provocado "desavenencias" entre los dos.

El 11 de mayo de 2020, en pleno confinamiento por la pandemia del coronavirus, la víctima, muy enojada, llamó al condenado, que está en prisión provisional desde 2022, para reclamarle el pago de la deuda. Quedaron en verse en una nave de Sant Andreu de la Barca y allí se pierde el rastro de la víctima, tal como consta en la actividad de su teléfono móvil que se quedó sin batería al día siguiente.

El tribunal considera que dentro de la nave el condenado mató "intencionadamente" a la víctima, de una forma que no se ha podido determinar, sin que hasta el momento se haya podido localizar su cadáver, como tampoco su móvil ni el coche con el que se desplazó hasta Sant Andreu de la Barca. El jurado consideró que la víctima no había desaparecido "voluntariamente", por la relación que mantenía con su familia y porque "carecía de medios económicos suficientes de vida para empezar en otra parte".

Por eso, la sentencia cree que el condenado es responsable de su muerte, ya que fue la última persona que vio a la víctima con vida y a los testigos que aseguran que guardaba armas de fuego en la nave en la que quedaron los dos solos. Además, remarca que la deuda se generó por el robo en la plantación de marihuana que los dos tenían en una nave de Viladecavalls.

La desaparición de la víctima conmocionó su población de origen, Gavà. Días después de su desaparición, alrededor de 200 personas se congregaron en la plaza del ayuntamiento para tratar de dar con alguna pista que llevase a su paradero. Se repartieron carteles con su foto pero no se localizó ningún indicio que llevara hasta él.

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