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En el Turó de la Peira

Acepta 25 años de prisión por asesinar a su pareja en Barcelona clavándole 9 veces un cuchillo mientras dormía

El tribunal también le impone el pago de 400.000 euros a la familia de la víctima

Un hombre mata a su pareja en Barcelona con un arma blanca

Número 66 de la calle Sant Iscle

Número 66 de la calle Sant Iscle / ZOWY VOETEN

Germán González

Germán González

Barcelona
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La Audiencia de Barcelona ha condenado a un hombre a 25 años de prisión por asesinar a su pareja el 30 de julio de 2023 en la vivienda que compartían en la calle Sant Iscle, en el barrio de Turó de la Peira de Barcelona. El procesado, O.C., de 38 años y nacido en Mauritania, ha aceptado la pena solicitada por la fiscalía por un delito de asesinato con alevosía, con las agravantes de parentesco y motivación de género, y por eso no se celebró el juicio en el Tribunal del Jurado.

Además de la pena de prisión, la sentencia también le impone que indemnice con 400.000 euros a la familia de la víctima por los daños morales. Por el momento ha ingresado unos 1.700 euros. El condenado y la víctima habían mantenido una relación sentimental desde 2015 a 2018 que estuvo marcada por los celos y el comportamiento posesivo y controlador del acusado, lo que hizo que la mujer rompiera con él. No obstante, en febrero de 2019 reanudaron la relación.

La sentencia indica que la madrugada del 30 de julio de 2023, después de una fiesta con amigos y compañeros de trabajo de la víctima, y mientras la mujer, de 29 años, estaba tumbada en la cama, completamente desnuda y afectada de forma importante por el alcohol, el hombre le asestó nueve puñaladas con un cuchillo de cocina y la mató. Tras el crimen llamó al 112 y se entregó a la policía.

El tribunal considera que el condenado "actuó con la intención de quitar la vida a su pareja sentimental", ya que "en el ataque sufrido la víctima no tuvo posibilidad alguna de defensa eficaz al hallarse confiada en la seguridad de su domicilio, y tendida en la cama, totalmente desnuda, indefensa y sorprendida por lo inesperado de la agresión, al usar el encausado un arma blanca cortante, y hallarse afectada por el consumo de alcohol que le afectaba gravemente a su capacidad de respuesta y de reacción".

"Al agredir de aquella manera a la víctima el acusado pretendía además ocasionarle un gran padecimiento que no era preciso para ocasionarle la muerte, dolor, que efectivamente iba a padecer la víctima como una consecuencia de las múltiples lesiones que le produjo con su ataque", remarca la sentencia. No constaban antecedentes de violencia machista en la pareja, aunque la mujer había explicado a compañeras de trabajo sus problemas con el acusado.

El tribunal también impone al condenado la prohibición de acercarse a menos de 1.000 metros o comunicarse con la familia de la víctima durante 35 años, así como la medida de libertad vigilada por un periodo de 5 años tras salir de la prisión.

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