Principal sospechoso
La Audiencia de Barcelona deja en libertad a Santiago Laiglesia, investigado por la muerte de Helena Jubany
Los testigos del caso Helena Jubany ratifican que Santi Laiglesia también vivía en el edificio del crimen

Santiago Laiglesia, acompañado por su abogado a su entrada a los Juzgado de Sabadell (Barcelona). / EUROPA PRESS - Archivo

La Audiencia de Barcelona ha dejado en libertad a Santiago Laiglesia, que se encontraba en prisión provisional por el asesinato de Helena Jubany desde el pasado 28 de noviembre. El abogado de la familia Jubany, Benet Salellas, subraya que en ningún caso esta decisión de la Audiencia discute los indicios de criminalidad que pesan sobre este vecino de Sabadell. La discrepancia entre el juzgado de Sabadell que lo encerró y la Audiencia de Barcelona es que este segundo tribunal no aprecia riesgo de fuga y, por ello, considera que no es necesario mantener al investigado entre rejas hasta la celebración del juicio.
Laiglesia, tras un mes y medio de encierro en el módulo de presos preventivos de Can Brians, regresa a su casa, en Sabadell.
Medidas cautelares
La Audiencia de Barcelona lo ha dejado en libertad pero le ha impuesto medidas cautelares: la obligación de que entregue su pasaporte, la prohibición de salir del territorio español sin autorización y la orden de que comparezca en los juzgados de Sabadell con una periodicidad mensual.
El texto de la Audiencia de Barcelona que ordena su puesta en libertad y tumba la prisión preventiva anterior remarca que "el juzgado de instrucción no valora ni el contundente dato del tiempo transcurrido desde la comisión del hecho (25 años), ni las vicisitudes ocurridas en el procedimiento, ni finalmente y, sobre todo, la conducta procesal del investigado durante tan prolongado periodo". Laiglesia, subraya el auto de la Audencia, "siempre ha comparecido a las llamadas o convocatorias del juzgado".
Para cuestionar el riesgo de fuga de Laiglesia que apreciaba el juzgado de Sabadell, la Audiencia de Barcelona sostiene que el investigado cuenta con un "alto nivel de arraigo social, incluyendo el familiar y el laboral". Es decir, Laiglesia tiene familia, casa y trabajo en Sabadell, donde llevaba una vida normal, una situación que para el tribunal de Barcelona indica que no tiene intención de huir.
Para la Audiencia, el único "argumento" para ordenar el ingreso en prisión del sospechoso es el “cambio de escenario, derivado del nuevo Informe del ADN". Pero ese cambio de escenario no debería cambiar la conducta de Laiglesia, que durante estos años ha seguido viviendo siempre en Sabadell.
Acorralado por su ADN
Laiglesia afirmó que no había mantenido ningún contacto con Helena Jubany en los días previos al asesinato. Sin embargo, las últimas pruebas de ADN efectuadas por la Policía Nacional han detectado que en el jersey que vestía Jubany cuando murió hay restos orgánicos de Laiglesia.
Laigleisa era el novio de Montse Careta, una mujer que vivía en el edificio desde el que fue lanzado el cuerpo de Helena Jubany. Según todos los indicios, la víctima fue drogada con Noctamid el viernes 30 de noviembre de 2001 al mediodía, retenida en el domicilio de Careta durante unas 40 horas y finalmente, en la madrugada del domingo, arrastrada hasta el tejado, desvestida y tirada al vacío por el tragaluz.
Suscríbete para seguir leyendo
- La llegada de un temporal dejará fuertes lluvias en Catalunya y buena parte del litoral Mediterráneo
- Temporal de lluvia y viento en Catalunya, en directo: última hora del tiempo y los avisos de Aemet y Meteocat en el Mediterráneo
- Una mujer denuncia una violación grupal en Navàs (Barcelona)
- Jordi, administrativo: 'Voy de Reus a Barcelona a trabajar en tren y cada día es una historia: averías, retrasos...
- Llega una masa de aire frío polar a Catalunya: durará varios días
- El hospital de Can Ruti estrena seis quirófanos que lo sitúan como referente de cirugía de alta complejidad en Europa
- Miguel Ángel, financiero, va de Valladolid a Madrid a trabajar: 'Tardo una hora; es como si viviera en Leganés
- Descubierta la maquinaria molecular que mantiene las células en marcha: se abre una nueva vía para tratar enfermedades raras