IRTA-CRESA
Macrooperativo policial en el laboratorio investigado por peste porcina: 40 agentes y 12 horas previstas de registro
Los cuerpos policiales clonan ordenadores y buscan información que luego analizarán
Los Mossos y la Guardia Civil buscan muestras del virus de la peste porcina en el laboratorio de Cerdanyola investigado por el brote

Registro policial en el laboratorio IRTA-CReSA de Cerdanyola, investigado por el origen de la peste porcina / ZOWY VOETEN
El dispositivo que desde antes de las nueve de la mañana ha accedido al laboratorio IRTA-CReSA, investigado por el brote de peste porcina y ubicado en las inmediaciones del campus universitario de la UAB, está formado por 40 agentes de la Unidad de Consumo de los Mossos d'Esquadra y del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). El objetivo es recabar muestras de virus para determinar si se trata de una cepa similar a la detectada en los jabalís infectados con peste porcina africana (PPA).
Días atrás, el Ministerio de Agricultura informó de que se había encontrado material genético del virus similar a otro detectado en Georgia en 2007, el cual se utiliza en los estudios sanitarios y veterinarios sobre este patógeno similar a los que se tratan en el IRTA-CreSA.
Secreto de actuaciones
Además de cotejar las muestras obtenidas en el laboratorio con las detectadas en los animales muertos en Collserola, los agentes están requisando documentación y dispositivos electrónicos, como ordenadores, en los que se almacena información sobre la actividad del centro, según han explicado varias fuentes a EL PERIÓDICO. Lo hacen por orden del Juzgado de Instrucción número 2 de Cerdanyola del Vallès, que ha señalado el secreto de las actuaciones.
El registro de las instalaciones podría alargarse cerca de 12 horas teniendo en cuenta que han reclamado documentación muy técnica y específica sobre experimentos y proyectos del laboratorio, así como el clonado de los ordenadores, un proceso complejo que requiere su tiempo. En este sentido, varias fuentes apuntan a que se ha tomado la decisión de copiarlos ante la imposibilidad de que los agentes puedan llevarse los aparatos debido a que el centro debe seguir funcionando.
Delito contra el medio ambiente
Fuentes policiales destacan que se deberá analizar la información obtenida y consultar a varios peritos para esclarecer, primero, si el virus salió o no de estas instalaciones y, en el hipotético caso afirmativo, si fue producto de una negligencia o incluso un sabotaje. En ambos casos se trataría de un delito contra el medio ambiente. Los agentes estiman que se tardarán semanas en procesar la información obtenida durante las horas de registro antes de presentar su atestado al juzgado de Cerdanyola.
Tanto los Mossos como la Guardia Civil han remarcado que la entrada y registro en las instalaciones se está llevando a cabo "siguiendo los protocolos y medidas de seguridad que requieren este tipo de centros de investigación". Por el momento, los agentes han tomado muestras y han pedido información sobre proyectos, experimentos, protocolos de seguridad y sanitarios así como los procesos para deshacerse de los animales usados para su actividad.
Suscríbete para seguir leyendo
- Miguel Ángel, financiero, va de Valladolid a Madrid a trabajar: 'Tardo una hora; es como si viviera en Leganés
- Una juez de Barcelona condena a Salut a atender a un enfermo de ELA en su domicilio
- Jordi, administrativo: 'Voy de Reus a Barcelona a trabajar en tren y cada día es una historia: averías, retrasos...
- Temporal de lluvia y viento en Catalunya, en directo: última hora del tiempo y los avisos de Aemet y Meteocat en el Mediterráneo
- El hospital de Can Ruti estrena seis quirófanos que lo sitúan como referente de cirugía de alta complejidad en Europa
- La borrasca deja intensas nevadas en el Pirineo y fuertes lluvias en Tarragona, con puntos rozando los 100 litros
- Una 'llevantada' intesificará las lluvias y nevadas en Catalunya este lunes y martes y dejará acumulaciones de hasta 200 litros
- Descubierta la maquinaria molecular que mantiene las células en marcha: se abre una nueva vía para tratar enfermedades raras