Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Alerta

Alerta por el falso 'bono de 200 euros' de la Seguridad Social: así funciona la estafa telefónica que vacía tu cuenta

La campaña fraudulenta ha encendido las alarmas en las instituciones oficiales

Ojo a esta estafa: te escriben por sms haciéndose pasar por tu hijo para pedirte dinero

Una persona saca dinero de un cajero.

Una persona saca dinero de un cajero. / Valda Kaldina

Pedro Sanjuán

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las estrategias de los ciberdelincuentes evolucionan constantemente para encontrar nuevas víctimas, utilizando el gancho de supuestas ayudas económicas para vulnerar la seguridad financiera de los ciudadanos. Durante los últimos días, se ha detectado una ola de intentos de fraude a través de llamadas telefónicas en las que los estafadores se hacen pasar por funcionarios de la Administración Pública. El señuelo utilizado en esta ocasión es una promesa muy tentadora: un supuesto abono de 200 euros mensuales durante medio año, una oferta que ha generado numerosas consultas en canales de verificación ciudadana y servicios de mensajería como WhatsApp.

Esta campaña fraudulenta ha encendido las alarmas en las instituciones oficiales. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha sido tajante al respecto, confirmando a VerificaRTVE que dicha bonificación es completamente inexistente y que sus protocolos de actuación distan mucho de realizar llamadas comerciales para regalar dinero.

Mecánica del fraude: ingeniería social y suplantación de identidad

El engaño comienza con una llamada telefónica que puede parecer legítima a ojos de un usuario desprevenido. Los estafadores utilizan técnicas de spoofing (suplantación del identificador de llamadas) para que en la pantalla del teléfono móvil aparezcan nombres que inspiran confianza, como "Iss Bono 200euros Ayuda Social". Este detalle técnico es crucial, pues reduce las barreras de defensa de la víctima, quien cree estar interactuando con un organismo oficial.

Durante la conversación, el supuesto agente informa al ciudadano de que ha sido seleccionado para recibir esta ayuda extraordinaria. Para hacer efectivo el ingreso, solicitan los datos de una tarjeta bancaria. Sin embargo, el momento crítico llega instantes después: los delincuentes envían un mensaje SMS al móvil de la víctima con una clave numérica de seis dígitos y piden que se les dicte dicho código para "confirmar la operación".

La realidad detrás de este paso es peligrosa. Ese código no es para recibir dinero, sino que suele ser el sistema de doble autenticación (2FA) necesario para autorizar una compra online o una transferencia saliente desde la cuenta de la víctima. Entregar esa numeración supone dar las llaves de acceso directo a los fondos bancarios.

La postura oficial y las denuncias ciudadanas

Ante la proliferación de estos casos, las autoridades han reiterado que la administración pública nunca opera de esta manera. Fuentes del Ministerio aseguran que la Seguridad Social jamás realiza llamadas telefónicas proactivas para ofrecer prestaciones no solicitadas, ni mucho menos pide datos bancarios o códigos de verificación por teléfono. Toda comunicación oficial relativa a ayudas reales se realiza a través de notificaciones certificadas o mediante la Sede Electrónica.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) también ha tomado cartas en el asunto. A través de su Línea de Ayuda 017, han recibido múltiples reportes de usuarios anónimos que buscan asesoramiento tras recibir estas llamadas sospechosas. Los expertos de esta entidad clasifican estos intentos como claros casos de vishing (phishing de voz), diseñados para robar credenciales y dinero aprovechando la necesidad económica de las personas.

Pautas esenciales para la protección de datos

Identificar estas amenazas requiere mantener una actitud de alerta constante. La web de la Seguridad Social ofrece una serie de recomendaciones vitales para evitar caer en la trampa. Desconfiar es la primera regla: cualquier llamada que prometa dinero fácil por prestaciones desconocidas o atrasos inexistentes debe ser considerada, por defecto, un intento de estafa.

Proteger la información personal es imperativo. Los expertos aconsejan colgar inmediatamente si el interlocutor solicita códigos que acaban de llegar por SMS o correo electrónico, ya que estos son estrictamente confidenciales. Además, existen otras señales de alerta visuales en fraudes similares que llegan por escrito, como las faltas de ortografía, el uso de logotipos desactualizados o la mezcla de nombres de diferentes entidades en un mismo mensaje.

Recuerda que este tipo de fraudes es cíclico. Anteriormente, ya se alertó sobre estafas parecidas que prometían reembolsos de 380 euros por ingresos hospitalarios o devoluciones de la Agencia Tributaria. Mantenerse informado a través de canales oficiales y verificar cualquier oferta "demasiado buena para ser verdad" es la mejor barrera contra el cibercrimen.