Repunte antes de verano

Los ladrones violentos de Barcelona, activos como antes de la pandemia

La labor de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana ha logrado frenar un repunte que en mayo se había situado en registros tan negativos como los de 2019, un año aciago para la seguridad de la capital catalana

Un carterista arranca por la fuerza un reloj a un turista en Barcelona.

Un carterista arranca por la fuerza un reloj a un turista en Barcelona.

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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Los hechos delictivos denunciados en la ciudad de Barcelona han disminuido en un 23% entre los meses de enero a mayo con respecto al mismo periodo de 2019, año especialmente negro para el histórico de las policías catalana y barcelonesa tomado como referencia debido a la alteración que provocó en 2020 y 2021 la pandemia. En la junta de seguridad local que Ayuntamiento de Barcelona y Conselleria d'Interior han celebrado este jueves no ha habido balance semestral, como habitualmente, porque el mes de junio ha quedado fuera del balance que se ha publicado. Tampoco se han dado datos del incremento de los delitos de robo con violencia o intimidación, que acostumbra a ser un ilícito que tiene un impacto notable en la percepción de seguridad del ciudadano.

A petición de los periodistas, un portavoz de Interior ha facilitado finalmente datos de delitos de robos con violencia o intimidación de los meses de mayo y junio. Ambos meses se consideraban necesarios, también para este diario, porque la recuperación de la actividad económica y la afluencia de turistas de los dos últimos meses había hecho crecer sensiblemente la comisión de los robos que los ladrones cometen por la calle cuando arrancan un reloj, cuando sacan una navaja o cuando actúan en grupo y se abalanzan sobre una víctima. Un crecimiento que no se observaba al mezclar todos los delitos y cerrar el recuento hasta mayo.

Los datos son los siguientes: los robos con violencia e intimidación que se denunciaron en el mes de mayo de 2022 fueron un 0,5% menos que los cometidos en el mes de mayo de 2019. Y los robos con violencia e intimidación que se cometieron en el mes de junio de 2022 fueron un 6% menos que los cometidos en el mes de junio de 2019. Es decir, sobrepasada la pandemia, los ladrones violentos actúan casi tanto como lo hicieron antes del verano negro de 2019, cuando acabaron creciendo estos ilícitos hasta casi un 30%, un récord negativo.

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Los datos confirman lo que los agentes, tanto de la Guardia Urbana como de los Mossos, explican en los últimos dos meses. Pero también dejan claro algo significativo: los esfuerzos policiales de ambos cuerpos han logrado frenar el repunte. Si en mayo la curva ascendente de la actividad de los ladrones violentos se había puesto a la altura de la tendencia más negra, la de junio ya ha perdido algo fuelle, aunque la tendencia sigue por encima de otros años sin pandemia como 2018 o 2017.

Fuentes policiales relacionan la contención de este incremento con el trabajo que los agentes están haciendo día y noche en la calle, trabajando con más efectivos, con grupos específicos como el que persigue a los llamados 'relojeros', aplicando la inteligencia policial para identificar a los reincidentes y entregando en los juzgados atestados más elaborados para lograr que se dicten más penas preventivas de prisión.