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Los Mossos se preparan para un verano de repunte de la delincuencia

  • La policía catalana refuerza el litoral ante la avalancha turística y admite que la actividad criminal en Barcelona se parece a la de 2019, el peor año en robos violentos y homicidios

Mossos d’Esquadra patrullando a pie por el Passeig Marítim junto a la playa del Somorrostro

Mossos d’Esquadra patrullando a pie por el Passeig Marítim junto a la playa del Somorrostro / MANU MITRU

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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Los Mossos d'Esquadra han presentado este jueves un plan para contener el repunte delincuencial que se espera para los meses de julio y agosto. El turismo "transforma" el litoral de Catalunya, admite el 'conseller' d'Interior, Joan Ignasi Elena, porque algunas de sus poblaciones multiplican su densidad. Un crecimiento que trae buenas noticias para una economía escuálida tras dos años de eterna pandemia pero también "derivadas" no tan deseables como la recuperación de la actividad criminal que se acerca a los negros registros del 2019, explica el comisario jefe de la policía catalana, Josep Maria Estela. En Barcelona, por ejemplo, ese año se batieron los registros negativos de robos violentos y de homicidios en la historia del cuerpo autonómico, desplegado en la ciudad en 2005 para coger el relevo de la Policía Nacional.

"Estamos más preparados que en 2019", ha explicado Elena, rechazando, a preguntas de los periodistas, la afirmación que hizo el máximo responsable de seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, que aquel verano afirmó que la ciudad vivía una "crisis de seguridad". "La diferencia es que este año tenemos más musculatura y podremos trabajar mejor la prevención", ha argumentado Estela, admitiendo a continuación que la situación en la capital catalana no es buena: si se comparan los meses de mayo de 2019 y de mayo de 2022 la delincuencia anda pareja. Y la sospecha es que cuando se vacíen los datos de junio, el presente será tan o más malo que el del 2019.

Por eso la policía catalana ha activado un plan de verano que reforzará la seguridad en todo el territorio, especialmente en las ciudades del litoral, las que absorben la población flotante turística y atraen los problemas, a menudo en forma de carteristas, de ladrones violentos o de incremento de agresiones sexuales o abusos sexuales vinculados al entorno del ocio nocturno.

Más policías

Según ha explicado Elena, las 27 comisarías que se distribuyen por las principales ciudades del litoral catalán recibirán un incremento de más de 200 agentes de Seguretat Ciutadana –los llamados patrulleros–, y además se ha abierto una bolsa de horas extras que implicará que los policías puedan trabajar voluntariamente en estos lugares cuando se detecten problemas concretos que requieren más presencia policial. Asimismo, habrá agentes antidisturbios, tanto de la ARRO como de la Brimo –las dos unidades especializadas en orden público– disponibles todas las noches entre el 27 de junio y el 4 de septiembre, las fechas que abarcan el dispositivo del Pla Estiu.

El refuerzo del territorio, sin embargo, no implicará un abandono del territorio interior, han defendido Elena y Estela. Gracias al refuerzo de nuevas incorporaciones que aporta la última promoción, en las comisarías menos turísticas también habrá un incremento de 500 agentes. Y con respecto a los efectivos que se hacen cargo del tráfico, el comisario ha vindicado que el plan no se ha olvidado de la mortalidad en las carreteras, que también está cosechando el presente año un aumento preocupante. Habrán controles en las franjas nocturnas de los días más complicados para tratar de evitar que crezca el número de persona que pierden la vida sobre el asfalto. O por los alrededores de festivales o fiestas mayores.

Junta de seguridad para Barcelona

La próxima semana se celebrará una junta de seguridad local en el Ayuntamiento de Barcelona donde se abordará el problema de seguridad que afronta la ciudad, que suma al resto de delitos que también se dan en el resto de puntos turísticos algunos de propios, como el robo que protagonizan los llamados 'relojeros', ladrones violentos que asaltan turistas en busca de relojes de gama alta, o de los elementos de lujo que porten. Este es un fenómeno vinculado a la multirreincidencia.

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Según fuentes policiales, hay decenas de jóvenes que aglutinan la mayor parte de estos robos y pueden arrastrar 40 o 50 detenciones cada uno. El cambio legislativo que permitirá endurecer las consecuencias penales contra los multirreincidentes, delincuentes que de forma sistémica castigan algunas zonas de la ciudad como el Eixample o Ciutat Vella, podrá aliviar en un futuro cercano una situación que preocupa por la violencia que usan contra sus víctimas, no siempre turistas adinerados.

El verano que comienza preocupa a los Mossos, cuya plantilla no puede perder más de un 20% de los efectivos por vacaciones durante estas fechas. Inquieta Barcelona pero también el resto del territorio. "Trabajaremos con inteligencia, desplazando los recursos allí donde estén los problemas", ha tranquilizado Estela, una forma de actuar que ya se aplica en Barcelona desde hace algún tiempo.