Tribunales

Condenado a seis años de cárcel por dejar en coma a un joven con dos puñetazos en Zaragoza

La Audiencia de Zaragoza exonera a la discoteca y a la empresa de seguridad privada de cualquier tipo de responsabilidad

Condenado a seis años de cárcel por dejar en coma a un joven con dos puñetazos en Zaragoza
3
Se lee en minutos
L. M. G.

Seis años de prisión e indemnizaciones que superan los 190.795 euros. Ese es el precio que tendrá que pagar el zaragozano Daniel Zarzuela Abadía por la agresión sufrida por un joven que le hizo estar un mes en coma y otro medio año ingresado en el hospital. Los "dos puñetazos" que noquearon a la víctima, un chico natural de Calamocha que estaba disfrutando de una boda en Zaragoza, tuvieron lugar el 30 de septiembre del 2018 frente a la discoteca Supernova.

Por otro lado, la Audiencia de Zaragoza exonera a la discoteca y a la empresa de seguridad privada de cualquier tipo de responsabilidad, tal y como defendieron las abogadas Marina Ons y Almudena Sonia Gracia. El abogado de la víctima, Pedro Roche, instaba inicialmente una condena de 7 años de privación de libertad. La sentencia no es firme, por lo que su defensa, ejercida por el penalista Enrique Trebolle, va a recurrir. 

El tribunal provincial señala como hechos probados que "ha quedado acreditado" que sobre las 6.12 horas Zarzuela Abadía, que se encontraba con su novia y amigos en la discoteca, fue expulsado del local. Situación que no era la primera vez que ocurría puesto que incluso se le había prohibido la entrada por un incidente anterior, si bien la sanción ya le había sido levantada y había acudido después varias veces a la discoteca con normalidad.

Fue sacado en volandas entre cinco miembros del personal de control de accesos de la discoteca, precedidos de una persona que llevaba guantes, cinto y chaleco de seguridad, y dejado en el suelo en el exterior. Daniel Zarzuela, que tenía sus facultades psicofísicas mermadas de forma leve por una previa ingesta alcohólica y que estaba muy alterado y agresivo, se levantó y se encaró con los porteros que estaban en la puerta, diciendo que salieran los que lo habían sacado e intentando subir las escaleras de la discoteca, sin que aquéllos le dejaran. Amigos suyos lo cogieron varias veces para alejarlo del lugar, peleándose el acusado con ellos hasta zafarse para volver a ir hacia la discoteca.

La víctima estaba en uno de los peldaños inferiores de la escalera de fuera, tranquilo. Daniel Zarzuela seguía mostrándose muy alterado, intentando subir las escaleras gritando y gesticulando, levantando en una ocasión la víctima su brazo izquierdo delante del encausado para que se tranquilizara, yéndose el encausado atrás y alejándose, seguido de sus amigos. Apenas 25 segundos después, sin embargo, Zarzuela se zafó nuevamente de sus amigos y volvió hacia las escaleras de la discoteca, en las que estaban los dos porteros. El agredido se interpuso y levantó nuevamente el brazo para que el otro cejara en su actitud de increpar a los porteros, mientras un amigo intentaba coger por detrás a Zarzuela y llevárselo.

A unos tres metros de las escaleras de acceso al edificio en el que se ubica la discoteca Supernova, Daniel Zarzuela, con la intención de menoscabar la integridad física de la víctima, le dio, al menos, dos fuertes puñetazos en la cara, cayendo al suelo. Estando ahí, recibió una patada en el costado de una persona que no ha sido identificada. El joven calamochino quedó tendido en el suelo y sangrando, yéndose andando Daniel Zarzuela del lugar con sus amigos.

Noticias relacionadas

La fiscala María Pilar Cavero y la acusación particular consideraban al agresor autor de un delito de tentativa de homicidio, ya que los partes facultativos indican que de no haber mediado asistencia médica urgente la víctima podría haber muerto. Sin embargo, tal y como defendió Trebolle, los magistrados aseveran en su sentencia que no hubo intención de matar, por lo que condenan al joven por un delito de lesiones graves, que le prohibirá también aproximarse o comunicarse con el vecino de Calamocha durante siete años.

Para imponer la condena de 6 años, los miembros del tribunal sentenciador tienen en cuenta los informes de los forenses Marisa Tomás y Salvador Baena entendieron que había una relación directa entre la agresión y las importantes lesiones y secuelas que sufrió la víctima.