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La familia de Yéremi cree que ‘el Rubio’ echó el cuerpo del menor a unos cerdos

La madre del pequeño desaparecido dice que sería capaz de perdonar a Antonio Ojeda

La familia de Yéremi cree que ‘el Rubio’ echó el cuerpo del menor a unos cerdos
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Mary Suárez Jaspe

La familia de Yéremi Vargas, desaparecido en 2007, maneja la tesis de que Antonio Ojeda, alias El Rubio, echó el cuerpo del menor a unos cerdos para que se lo comieran. Así lo hicieron saber ayer durante la rueda de prensa en la que estuvieron Ithaisa y José Suárez, madre y abuelo del pequeño, respectivamente, acompañados de su abogado, Marcos García Montes.

El primero en desvelar esa hipótesis fue el propio letrado, quien narró que han tenido «noticias de personas que no quieren declarar» sobre que el cuerpo del menor estuvo en un chiquero donde fue comida para los cochinos. Sin embargo, fue a oídos del abuelo del pequeño a donde llegó la información. «Hay gente que me ha dicho que, conociéndole, pudo habérselo dado de comer a los cochinos que tiene», apuntó José Suárez, al tiempo que explicó que esos testigos «no dan la cara para no verse implicados en un procedimiento judicial».

Por ello, la familia ha solicitado a esas personas que declaren en el caso todo lo que saben y les enviaron un mensaje en el que les recordaron que pueden ser tratados como testigos protegidos. Para los familiares del pequeño perdonar a El Rubio es una posibilidad que han manejado siempre que este devuelva los restos que queden del niño para darle sepultura. «Le damos la oportunidad de que lo diga. Nosotros no queremos venganza, ni siquiera justicia, de eso que se encargue el tema judicial», apuntó la progenitora del pequeño, a la vez que sentenció que «sólo queremos que nos entregue a Yéremi, esté como esté. Seríamos capaces hasta de perdonarlo pero que nos dé lo que haya del niño, queremos saber dónde está. Estamos sufriendo muchísimo, por favor que colabore», suplicó Ithaisa Suárez.

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La misma posición tiene el abuelo del pequeño, quien pidió a Ojeda que «hable de una vez, si es un hombre que diga dónde está para recoger lo que queda de él», insistió José Suárez. Además, aseveró que le daba «igual el tiempo que le den de condena» a El Rubio por, presuntamente, secuestrar y matar al niño. «Es más, si me dice dónde está el niño, yo sería capaz de perdonarlo. No queremos que Yéremi esté por ahí tirado. Queremos que vaya a descansar a un camposanto como todo el mundo», apostilló José Suárez. «Seguiremos hasta el final, hasta que él (Antonio Ojeda) se dé por vencido. Yo tengo clarísimo que fue él», reiteró el padre de Ithaisa Suárez.

El abogado de la familia, Marcos García Montes, entiende que el magistrado del Juzgado número 2 de San Bartolomé de Tirajana, Juan Manuel Hermo Costoya, ha reabierto la causa después de una «fracasada» instrucción. Por ello, desgranó una serie de indicios en los que se basan para dirigir la acusación contra Ojeda. En primer lugar señaló que Pedro Iván Llamas, menor de 11 años en aquel momento, situó el coche de El Rubio en el día y lugar de los hechos. Según el letrado, el joven le contó detalles de lo ocurrido y le explicó que, en su momento, el juez «no le dejó contar todo lo que sabía».