En Catalunya

Dos crímenes machistas que dejan cuatro muertos y dos huérfanos

  • En Catalunya hay diez hijos que han perdido a una madre, a un padre, o a ambos, por culpa de la violencia de género este 2021

Vecinos de Corbera de Llobregat durante el minuto de silencio por la muerte de Lucía.

Vecinos de Corbera de Llobregat durante el minuto de silencio por la muerte de Lucía. / Àlex Recolons / ACN

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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El hijo de Lucía, la mujer de 42 años asesinada a puñaladas por su marido en Corbera de Llobregat, envió ayer por la tarde a sus compañeros del colegio un mensaje de Whastapp para comunicarles que no haría el examen de este miércoles porque sus padres acababan de morir. Horas antes, el menor había llegado a su casa al terminar las clases en el instituto como cada día y había descubierto los cuerpos sin vida de sus progenitores.

Las banderas ondeaban a media asta este mediodía frente al Ayuntamiento. La alcaldesa Montserrat Febrero, provista de una mascarilla contra la violencia machista, ha dado el pésame al chico, de 13 años, y a su hermana, de 9 años, antes de comenzar un minuto de silencio y anunciar que el pueblo estará de luto hasta el jueves. El chico, y los compañeros de la clase que recibieron ese mensaje, estaban justo frente a la alcaldesa, sobre la acera opuesta. Y al finalizar el minuto, han formado una fila india y uno a uno han dado el pésame a su compañero: un abrazo de preadolescentes, de verdad, y sin saber a qué lado debían situar la cabeza ni a qué altura debían ir las manos para anillarlo. Porque todavía son demasiado pequeños, para hacer cosas que dominan los mayores, como los abrazos, o para digerir cosas que escapan a la comprensión de cualquier edad, como quedarse sin padres porque tu padre ha matado a tu madre y después se ha suicidado.

Una mujer, madre de uno de los amigos del hijo de Lucía, miraba la secuencia y revelaba que apenas había dormido durante la noche, conmocionada por lo que había leído en el chat de la clase. “Las primeras respuestas en el chat eran de incredulidad. Pero después, cuando supieron que no mentía, comenzaron a escribirle mensajes de apoyo que ya no se han detenido”, explicaba. Junto a la alcaldesa, una delegación de los Mossos d’Esquadra representaba al cuerpo en este gesto de rechazo a la violencia machista y de duelo institucional. Uno de los mandos policiales se preguntaba al ver al menor “si será capaz de asimilarlo”.

La jornada más negra

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La del 18 de mayo será tal vez la jornada más negra que se ha vivido en Catalunya desde que importa la violencia machista. Con pocas horas de diferencia se conocieron dos crímenes machistas en Creixell y Corbera de Llobregat. En ambos casos, el presunto agresor se suicidó después de asesinar a su pareja. El de Creixell, convivió cinco días con el cuerpo de Betty y solo se disparó en el pecho cuando comprendió que los Mossos estaban a punto de entrar por la fuerza. El de Corbera, el marido de Lucía, se ahorcó después de apuñalarla. Betty y Manuel, la víctima y el asesino de Creixel, también tenían hijos pero pertenecían a matrimonios anteriores. Es decir, han perdido a un progenitor pero siguen teniendo al otro. Y no tendrán que lidiar con el infierno de saber que todo ha sido por culpa de su padre.

En Catalunya la violencia ha enterrado a cuatro mujeres este 2021. El 14 de abril, en Manresa, Jordina murió estrangulada. Tenía dos hijas de 7 y 4 años. El 27 de abril, en la Bisbal del Penedès, Pilar murió porque su novio–supuestamente– la roció con gasolina y después le prendió fuego. Tenía una hija mayor de edad. El homicidio de Betty en Creixell fue público el 18 de mayo pero recibió un disparo en la cara y otro en el pecho entre el 12 y el 13 de mayo. Tenía dos hijos mayores de edad. Manuel, el presunto asesino de Betty que se suicidó tras matarla, tenía por su parte otros tres hijos mayores de edad. Un balance al que debe añadirse lo ocurrido ayer en Corbera. Este año en Catalunya ha habido diez hijos que han perdido a una madre o a un padre, o a ambos, por culpa del machismo. Cuatro de ellos eran menores de edad. Ahora son huérfanos.