Sustos en contexto de alarma antiyihadista

Un falso francotirador y un Kalashnikov de juguete activan dos operativos antiterroristas en Barcelona

  • El primer episodio tuvo lugar el viernes en el Eixample y el segundo, el domingo en un tejado con vistas a la Sagrada Família
  • Los Mossos piden prudencia ante la ostentación de armas de fuego, reales o simuladas, en un contexto de alerta yihadista que sigue en 4 sobre 5 
Arma simulada del vecino falso francotirador de la Sagrada Familia.

Arma simulada del vecino falso francotirador de la Sagrada Familia. / EL PERIÓDICO

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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Dos incidentes casi idénticos y consecutivos han activado este fin de semana sendos operativos policiales de los Mossos d'Esquadra que han acabado en falsa alarma, según fuentes consultadas por EL PERIÓDICO. El primero tuvo lugar el viernes sobre las cuatro de la tarde y el segundo, el domingo al mediodía. En un caso se trató de un piso de estudiantes que fueron divisados desde uno de los balcones del edificio esgrimiendo un fusil de asalto Kalashnikov en un patio interior de esta comunidad del distrito del Eixample. En el otro, un joven que fingía ser un francotirador apostado en un tejado que apuntaba a ciudadanos que merodeaban cerca del templo de la Sagrada Família.

El primer incidente

Un ciudadano alertó al 112 de que había presenciado desde su balcón a dos jóvenes manipulando en un patio un arma grande, una Kalashnikov –reconocible porque tiene parte de su estructura de madera y es frecuente en atentados yihadistas, como la matanza de la sala Bataclan en París–. El aviso, que acompañó de fotografías que había tomado con su teléfono móvil, activó de inmediato un operativo de los Mossos. Diversos agentes comenzaron a controlar el piso y sus aledaños. El joven que había aparecido en las imágenes sujetando el fusil abandonó el piso una hora después de la activación del dispositivo. Varios agentes de paisano lo siguieron. Cuando se encontraba a un par de manzanas de su domicilio, recibió el alto de los policías.

Según fuentes policiales, reaccionó sorprendido pero dando una explicación coherente. El Kalashnikov que había manipulado era un arma simulada, de aire. En Amazon se pueden conseguir por poco más de 30 euros. El joven dio permiso a los agentes para acceder al domicilio a comprobar la veracidad de lo relatado. La entrada en el piso tuvo que hacerse siguiendo las máximas precauciones. Ya con el arma en la mano, se confirmó que era simulada. Los agentes redactaron unas diligencias que enviaran a un juzgado de guardia y que, posiblemente, no tengan ningún recorrido. El joven entregó el juguete a los agentes y aseguró que prefería deshacerse de este.

El segundo incidente

El domingo al mediodía, un agente fuera de servicio que se encontraba cerca de la Sagrada Família detectó en el tejado de uno de los edificios que rodean el templo de Gaudí la silueta de un francotirador –un hombre recostado, mirando por el telescopio de un fusil de precisión– que parecía estar apuntando a ciudadanos que andaban cerca del monumento, un lugar que de forma reiterada la propaganda yihadista ha situado como uno de sus objetivos prioritarios. El aviso del policía fuera de servicio activó de forma inmediata a los efectivos de la Brigada Mòbil (Brimo) de guardia en ese emplazamiento, precisamente, en prevención de posibles ataques.

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Los antidisturbios subieron al tejado y allí arriba se toparon con cuatro jóvenes de nacionalidad española que tenían un fusil de precisión que estos identificaron enseguida como simulada. Otra vez. Los agentes comprobaron que efectivamente no se trataba de un arma de fuego real. El grupo afirmó que se trataba solo de un juego y subrayó que no era la primera vez que actuaban así. Varios testimonios recogidos por los agentes después del incidente confirmaron la versión del policía fuera de servicio y detallaron que también habían visto cómo fingían ser francotiradores.

Fuentes policiales agradecen y piden la colaboración ciudadana cada vez que se detecte un artefacto de fuego y también hacen un llamamiento general para que se tome conciencia de que exhibir armas reales o simuladas con una apariencia tan letal como las de este fin de semana –un fusil de precisión o un fusil de asalto– en un contexto de alerta terrorista que sigue en el nivel de 4 sobre 5 entraña un gran peligro y puede conducir a graves confusiones