En Palma de Mallorca

Juicio a una prostituta y dos Ángeles del Infierno por secuestrar y extorsionar a un millonario

  • Asaltaron al empresario en su casa durante uno de sus encuentros sexuales con la mujer y amenazaron con matar a su familia si no pagaba 150.000 euros

  • El hombre sufrió un ataque al corazón. Los acusados continuaron presionándole en el hospital: "Vamos a terminar esto o le harán una visita a tu hija"

Los dos asaltantes, uno de ellos vestido con una camiseta de los Ángeles del infierno, en un hotel en Mallorca antes de secuestrar al empresario.

Los dos asaltantes, uno de ellos vestido con una camiseta de los Ángeles del infierno, en un hotel en Mallorca antes de secuestrar al empresario. / EL PERIÓDICO

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La prostituta, una mujer búlgara de 28 años, viajó en avión a Mallorca, con todos los gastos pagados, para tener una cita sexual con un millonario británico de 59 años, separado y padre de dos hijas, en su exclusiva casa del Port d'Andratx. Ambos mantenían encuentros sexuales esporádicos en la isla y en otros países de Europa, donde el empresario tiene propiedades, desde que se conocieron en un burdel de la zona roja de Bélgica en el que ella trabajaba, siete años atrás.

Aquel 4 de septiembre de 2019, la mujer no acudió sola: "Ella llegó sobre las once y veinte de la noche, la dejé entrar en mi casa. Me pidió que pusiera la música alta mientras me daba un baño. Y ahí estaba, en la bañera, cuando, de repente, dos hombres altos y fuertes, vestidos con pasamontañas, guantes, botas y armaduras militares y armados con dos machetes, entraron y me dijeron: no digas nada o te matamos", denunció este conocido magnate ante la Guardia Civil tres días después de ser asaltado.

Huyeron de España

Este viernes, 11 de junio, arranca el juicio en la Audiencia de Palma de Mallorca contra la prostituta y los dos asaltantes británicos, de 33 y 38 años, con antecedentes en Reino Unido, a los que la Guardia Civil vincula con la banda motera Hells Angels (Ángeles del Infierno), conocida por cometer delitos de naturaleza violenta. Los tres están acusados de actuar en connivencia para secuestrar y robar al empresario en Mallorca en septiembre de 2019, aprovechando que la mujer era "perfecta conocedora de su solvencia económica y de su vida familiar". Después, huyeron juntos de España a Reino Unido tras extorsionar al hombre, exigiéndole 150.000 euros bajo la amenaza de que si no les pagaba harían daño a su familia.

Asustado, el empresario llegó a enviarles 134.000 euros antes de denunciar el caso ante la Guardia Civil, que consiguió ubicar a los secuestradores en su casa la noche del asalto gracias al GPS del coche que alquilaron en el aeropuerto cuando llegaron a la isla. El fiscal pide 14 años y medio de cárcel para cada uno de ellos, mientras que la acusación particular, ejercida por el abogado Jaime Campaner, solicita 21 años de prisión. EL PERIÓDICO ha accedido a la investigación policial del caso y este es el relato de los hechos.

"Una estrella del porno"

"Me llevaron hasta la cama de mi dormitorio, me quitaron mi teléfono móvil y mi ordenador portátil para impedir que pidiera ayuda, uno de los hombres cerró las cortinas. El otro se sentó frente a mí. Me dijo que había estado en la unidad de fuerzas especiales del ejército británico, que ahora formaba parte de una red criminal internacional y que el marido de la prostituta le había contratado para matarme si no cooperaba", declaró el empresario ante los agentes. "Hablaba con acento inglés. Me amenazó diciendo: te quitaremos la columna como si fueses un pescado, eres un mal hombre por pagarle a esta mujer a cambio de sexo. Entonces, me preguntó si había tenido sexo pervertido con ella y me acusó de estar preparándola para ser una estrella del porno", añadió.

El empresario admitió ante sus secuestradores que llevaba años contratando los servicios sexuales de la mujer, pero aseguró que lo hacía porque ella le dijo que quería ganar dinero así. Más tarde, ante los investigadores, el hombre añadió que ayudaba económicamente a la joven desde hacía años y que ella había dejado de ejercer la prostitución cuando ambos iniciaron su relación: "La conocí en Bélgica hace siete años, ella trabajaba como prostituta. Yo me había separado de mi mujer, nos hicimos amigos, dejó su trabajo y nos hicimos novios. Ella me visitaba en algunas de mis casas. Durante el primer año, yo le pagaba 10.000 euros al mes, y luego lo reduje a 6.000 euros mensuales. Nos veíamos ocho o nueve veces al año".

Matar a sus hijas

Según las pesquisas, aquella noche los dos asaltantes y la prostituta retuvieron al empresario, desnudo y mojado, durante más de una hora en su casa. "Uno de ellos sacó su teléfono móvil y me enseñó fotografías de mis hijas, de 15 y 20 años, de mi exmujer y de mi casa en Bélgica. Me exigió que le entregara 150.000 euros o, de lo contrario, las matarían".

El hombre, atemorizado, accedió a hacerles una transferencia, pero "dada la elevada suma de dinero que le exigieron, no pudo realizarla inmediatamente, ya que debía contactar personalmente con su banco para autorizar la operación", por lo que los ladrones aceptaron marcharse con la promesa de que su víctima pagaría pronto: "Les aseguré que no causaría problemas. Antes de irse, me pidieron todo el dinero que tenía en casa, les di 700 euros y 300 libras y entonces se fueron los tres juntos, advirtiéndome de que me tendrían vigilado hasta que recibiesen la cantidad exigida y de que si denunciaba a la policía, me torturarían y matarían a mi familia".

Ataque al corazón

Cuando sus secuestradores se marcharon, el empresario sufrió un ataque al corazón, que le hizo ingresar en el hospital, donde le practicaron un cateterismo. Mientras luchaba por su vida, el hombre, preocupado porque los extorsionadores cumplieran con sus amenazas e hicieran daño a su familia si se retrasaba en el pago, envió a la prostituta varios mensajes informándole de su estado de salud, junto a una fotografía suya tumbado en la cama del hospital: "He tenido un gran ataque al corazón y estoy en cuidados intensivos, estaré en el hospital por muchos días. Por favor, no lastimen a mis hijos. Pagaré tan pronto como salga de cuidados intensivos".

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La respuesta no se hizo esperar: "No hay problema, pero me han dicho que debes pagar lo antes posible para evitar más problemas". El empresario insistió: "Diles a los hombres con los que viniste que tuve un ataque al corazón y muéstrales la foto". La mujer contestó: "Ya la han visto".

El empresario estuvo hospitalizado diez días, en los que sus extorsionadores lo apremiaron para que les enviara el dinero e incluso pretendieron elevar el chantaje hasta los 250.000 euros por la demora: "Vamos a terminar esto o realmente te joderé de todas las maneras posibles y luego volveré a verte o alguien te hará una visita, o quizás a tu hija". El hombre, presionado, accedió y llegó a hacer tres transferencias bancarias por un total de 134.000 euros, a la vez que les pedía más tiempo para pagar el resto, pero las amenazas no cesaron: "Mi paciencia se acabó y la mejor parte es que puedo hacer que pasen muchas cosas en muchas ocasiones o al mismo tiempo y no sabrás cuándo ni dónde sucederá. Trozo a trozo te quitaré tu vida dejándote hasta el final para que la veas caer ante ti, o volar por los aires digamos tus coches, tus propiedades, las personas que te rodean y que están cerca de ti". Unos días después de este último mensaje, todos fueron detenidos.