Delito de odio

Ataque al cementerio judío de Madrid tras la crisis de Ceuta: "Puta Marruecos, puta Israel"

  • La Guardia Civil busca a los autores de las pintadas en el camposanto de Hoyo de Manzanares el pasado sábado y apunta a un grupo ultraderechista

  • Una oenegé que denuncia los ataques reclama que se investigue si son obra de una "organización neonazi clandestina", que "sigue la estela de otras campañas en Europa"

Pintadas realizadas en el cementerio judío de Hoyo de Manzanares (Madrid) el pasado sábado.

Pintadas realizadas en el cementerio judío de Hoyo de Manzanares (Madrid) el pasado sábado. / Ayuntamiento Hoyo de Manzanares

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Vanesa Lozano
Vanesa Lozano

Redactora

Especialista en Sucesos

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"Viva Ceuta española", "Puta Israel", "Puta Marruecos", "Arriba España". Son algunas de las pintadas que aparecieron el pasado sábado en las puertas de acceso del cementerio judío ubicado en el municipio madrileño de Hoyo de Manzanares, según la denuncia presentada por la comunidad judía ante la Fiscalía y la Guardia Civil, que ya han abierto una investigación para encontrar al autor o autores del ataque vandálico, quienes podrían enfrentarse a hasta cuatro años de cárcel por un delito de odio.

Se trata del segundo ataque antisemita y xenófobo que sufre el recinto en los últimos cinco meses y, según ha sabido EL PERIÓDICO, los investigadores no descartan que ambos estén relacionados, aunque todavía no han podido esclarecer quién está detrás del primero, perpetrado el pasado 23 de diciembre. Esta vez, las pintadas se produjeron solo cinco días después de que comenzara la crisis migratoria en Ceuta provocada por la entrada masiva de ciudadanos marroquíes y subsaharianos a la ciudad autónoma. No solo atentan contra la comunidad hebrea, sino que también ponen el foco sobre la población marroquí e incluyen soflamas franquistas y símbolos supremacistas, como la cruz celta, utilizado por muchos grupos neonazis.

Imagen difundida por el Consistorio de Hoyo de Manzanares tras el ataque al camposanto judío.

/ Ayuntamiento Hoyo de Manzanares

La Guardia Civil y la fiscalía mantienen abiertas varias líneas de investigación para tratar de dar con los responsables y, según ha sabido EL PERIÓDICO, sus pesquisas se centran en averiguar si las pintadas podrían ser obra de "un ataque poco organizado por parte de miembros o simpatizantes de la ultraderecha", de acuerdo con las fuentes consultadas. Una de las hipótesis que manejan los investigadores apunta a "un acto vandálico aislado por parte de una o varias personas de la zona, de ideología antisemita y neonazi, pero que no están institucionalizados, que no se reconocen en ningún grupo o colectivo".

"El judío es el culpable"

Se trataría, según las mismas fuentes, de personas "muy jóvenes, más o menos radicales, que comparten discurso y entorno con grupos ultraderechistas organizados, pero que no pertenecen a ellos y actúan en solitario y de forma unilateral, enfebrecidos por discursos xenófobos, racistas y antisemitas como los difundidos por algunas formaciones políticas, organizaciones neonazis como Bastión Frontal, o el que protagonizó en Madrid la joven falangista Isabel Peralta durante el homenaje a la División Azul el pasado febrero, asegurando que el judío es el culpable".

Sin embargo, los expertos consultados por este diario descartan casi por completo que las pintadas en el cementerio judío encajen con otro tipo de acciones coordinadas y ejecutadas por estos grupos: "Estas organizaciones suelen reivindicar como suyos este tipo de ataques". A veces, lo hacen abiertamente, a través de sus redes sociales, como el pasado 18 de mayo, cuando Bastión Frontal llamó a sus seguidores, a través de su cuenta de Twitter, a concentrarse frente a la Embajada de Marruecos para protestar por los incidentes de Ceuta con un cartel que decía: "Marruecos, Estado terrorista. Alto a la invasión". A la movilización, que no contó con la autorización de la Delegación del Gobierno, acudieron trescientas personas y se saldó con cinco detenidos.

En otras ocasiones, explican las fuentes consultadas, estos grupos "no reconocen su participación directa en determinadas acciones, porque saben que pueden acarrearles problemas legales, pero las apoyan públicamente, algo que no han hecho ni Bastión Frontal ni otros grupos ultras tras los ataques al cementerio judío de Hoyo de Manzanares, ni en diciembre ni ahora".

La estrella de David, tachada

La Fiscalía de delitos de odio y la Guardia Civil abrieron una investigación en diciembre después de que la asociación 'Movimiento contra la intolerancia' denunciara una primera oleada de mensajes amenazantes contra la comunidad judía que aparecieron escritos en los muros del camposanto, junto a la estrella de David tachada: "Judío, asesino, vamos a por ti", "Juden bueno, juden muerto".

En su denuncia, el presidente de la entidad, Esteban Ibarra, ya apuntaba a la posible implicación de una "organización neonazi clandestina", que actuaría "siguiendo la estela de otras campañas que se están produciendo en Europa" en los últimos años.

Odio a Marruecos

Para Ibarra, las pintadas del pasado fin de semana solo son la "continuación" de lo ocurrido en diciembre, con un matiz importante: "Si antes ya teníamos claro que era obra de un grupo o una pequeña célula neonazi, ahora que el autor del ataque mezcla en sus mensajes el odio a la comunidad judía con el odio a Marruecos, por haber establecido relaciones con Israel, nos reafirmamos en nuestras sospechas. Además, han dibujado la cruz celta, el símbolo nazi por excelencia a nivel internacional", asegura a EL PERIÓDICO.

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El presidente de la asociación también alude a discursos como el de Isabel Peralta para explicar el "contexto de odio y la demonización brutal del judío y de Israel que está incrementando los ataques antisemitas en España de forma preocupante". Añade que "nuestro país no tiene un contexto social importante antisemita, pero sí una base militante a tener en cuenta, pequeños grupúsculos descentralizados y disgregados por toda la geografía que gozan de una permisividad indignante".

Ibarra critica que en España "no se persigue lo suficiente este tipo de delitos de odio. A pesar de estar castigado específicamente en el código penal, en cuestiones de antisemitismo aquí no se tiene la misma sensibilidad que en Alemania o Francia".