Nuevo modelo policial

Así son los mapas de calor delincuencial que usan los Mossos

  • La policía catalana reparten las unidades del cuerpo autonómico y de la Guardia Urbana en función de cómo se distribuyen los delitos

Mapa de hurtos de la primera semana de mayo en Barcelona.

Mapa de hurtos de la primera semana de mayo en Barcelona.

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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Los Mossos d'Esquadra usan mapas de calor que muestran la distribución de los principales delitos que sufren los vecinos de Barcelona por zonas, franja horaria y tipología, tal como ha avanzado EL PERIÓDICO. El mapa que publica este diario recoge todos los hurtos denunciados en la ciudad durante la primera semana de mayo de 2021.

La fotografía muestra que en una ciudad en la que no hay apenas turistas todavía, los carteristas siguen cebándose en las arterias comerciales más próximas a la plaza de Catalunya, paseo de Gràcia, Raval o Gòtic. También que las zonas que más merodean los ladrones son las de los centros comerciales: La Maquinista, L'Illa Diagonal, Diagonal Mar, Centre Comercial Glòries o Les Arenes.

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Cada una de las diez comisarías de la ciudad disponen de mapas de calor semanales que muestran la distribución de los principales delitos que sufre la ciudad: robos con violencia e intimidaciónhurtosrobos con fuerza en vehículosrobos con fuerza en establecimientos comerciales y robos con fuerza en domicilios. Esto significa que, gracias a la explotación del historial de delitos que se producen en Barcelona y al trabajo de campo de los agentes que identifican y detienen sobre el terreno, cada responsable de distrito conoce qué delitos abundan en cada zona, en qué franja horaria se producen y qué delincuentes habituales acostumbran a perpetrarlos. Con esa información, y en colaboración con al Guardia Urbana, los jefes esparcen unidades de ambos cuerpos policiales. Es un cambio de modelo que trata de evitar una ola criminal como la que vivió la ciudad en 2019 y que se comienza a aplicar con fin del toque de queda y cuando Barcelona se prepara para regresar a la normalidad tras más de un año de restricciones sanitarias que habían hundido a márgenes históricos la delincuencia.

Es un cambio de modelo policial más basado en la "inteligencia" que en el "patrullaje dinámico", explicaban este lunes en EL PERIÓDICO la intendente Sílvia Cata, coordinadora de Seguridad Ciudadana, y el indendente Joan Carles Granja, jefe de la Divisió d'Investigació Criminal en Barcelona. “El ciudadano no quiere ver coches patrullas pasando por su calle”, subrayaba la intendenta, “quiere ver policías yendo a pie”. Para responder a esa demanda, y ante la imposibilidad de poner a un agente en cada esquina, se usan los mapas de calor para decidir dónde ubicar tanto unidades de los Mossos como de la Guardia Urbana, con quienes comparten la información. El objetivo es "saturar" de agentes los puntos calientes y que la presencia uniformada "disuada" de actuar a los ladrones más reincidentes, los que protagonizan el grueso de delitos que padece la ciudad.