Examen forense

La autopsia a los dos hombres sin hogar solo confirma una muerte por hipotermia

  • La causa del fallecimiento del otro sintecho no está clara y se analizará con más detalle en el laboratorio

Acto en recuerdo a las dos personas sin hogar muertas el 11 de enero en Barcelona.

Acto en recuerdo a las dos personas sin hogar muertas el 11 de enero en Barcelona. / ELISENDA PONS

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La autopsia practicada a los cuerpos de Amine y Mohamed, los dos hombres sin hogar que fallecieron en plena ola de frío con pocas horas de diferencia en Barcelona, solo ha permitido confirmar la muerte por hipotermia de uno de ellos, según fuentes consultadas por este diario. El examen forense no ha podido concluir la causa de la muerte del segundo. Se llevarán a cabo análisis más exhaustivos en el laboratorio para tratar de averiguarla. La exploración de los cadáveres sí ha permitido descartar el origen criminal: ninguno presentaba signos de violencia.

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El organismo humano se encuentra habitualmente a 36 grados de temperatura. Cuando esta desciende por debajo de los 35 grados, el aparato cardiovascular o el sistema respiratorio no pueden funcionar normalmente. Cuando la exposición a un clima frío se produce de forma continuada, los fallos del corazón o de la capacidad del cuerpo para oxigenarse pueden acabar resultando mortales. Dirimir si los dos sintecho fallecieron de Barcelona a causa de una hipotermia permite concluir si el hecho de vivir en la calle, durante las noches más heladas que se ha registrado en los últimos años, acabó matándolos. Ninguno de los dos, víctimas de una vida extremadamente marginal, se encontraba en buen estado de salud. Según el entorno de ambos, bebían en exceso y, en el caso de Amine, apenas comía. También consumía comprimidos de rivotril y de doxiciclina, según el joven de 19 años que vivía con él. El primero es un fármaco del grupo de las benzodiazepinas. El segundo es un antibiótico de amplio espectro prescrito para curar infecciones.

Mohamed (38 años) fue hallado sin vida por un vigilante de seguridad del Mercat de la Barceloneta a las 7.30 horas. Se encontraba como de costumbre en el rellano de la escalera que conduce al párking inferior. Estaba protegido del exterior por una puerta de cristal y a cubierto. Amine, que consta en las bases de los Mossos d'Esquadra como Faqqhi y de 32 años –sus amigos lo llamaban Amine y explicaban que tenía 27 años, un cambio de nombre y edad relativamente frecuente en jóvenes que se encuentran en situación irregular–, sí murió durmiendo a la intemperie. Llevaba varias semanas instalado en un rincón del Parc de la Ciutadella, había hecho de esta porción de jardín, ubicada de espaldas a la fuente del recinto, su domicilio. Era un campamento, en realidad.