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Pulso a la delincuencia

Los ladrones de móviles se ceban ahora en los festivales musicales

Los Mossos abren una campaña en redes sociales para prevenir sobre los hurtos en conciertos

"La gente debe mentalizarse que un teléfono es como un billete de 500 euros", explica un agente

Óscar Hernández

Festival RBF Beach Reaggeton, en julio del año pasado, en el Fòrum de Barcelona.

Festival RBF Beach Reaggeton, en julio del año pasado, en el Fòrum de Barcelona. / Joan Cortadellas

"Algunos no van a los festivales de música a disfrutar de los grupos y del ambiente. Van a robar todo lo que puedan. Ten tus cosas controladas". Este es el mensaje que los Mossos d'Esquadra divulgan en Twitter en la víspera de los grandes conciertos multitudinarios veraniegos para tratar de frenar los robos, especialmente de teléfonos móviles. El pasado fin de semana, sin ir más lejos, centenares de jóvenes sufrieron el robo de su teléfono, sin duda el bien más preciado e imprescindible, mientras disfrutaban de música y playa en el Barcelona Beach Festival (BBF) que se celebró en el Fòrum.

"Yo fui el sábado con una decena de amigos al BBF y a la mitad, yo incluida, nos robaron el móvil. Creo que hay un grupo organizado que va a los conciertos a robarlos. Cuando acabó, había centenares de personas pidiendo explicaciones al personal de seguridad y a los Mossos, que no daban abasto. Nos enviaron a una oficina de objetos perdidos, fuera del recinto, que no encontramos", denuncia Carlota Olmos, una joven estudiante universitaria de Sant Cugat del Vallès que, dos días después, aún se encontró a varios jovenes poniendo como ella la denuncia por el robo en la comisaría de su municipio.

En los mayores festivales

Fuentes de los Mossos d'Esquadra han explicado que son conscientes del problema, que últimamente se repite en cada concierto multitudinario. Los más conocidos y los de mayor asistencia son los más preciados por los ladrones, como el BBF, el Primavera Sound, el Sónar y el Tomorrow Land, que este próximo sábado puede reunir a más de 20.000 personas en Can Zam . En la madrugada del pasado domingo, al concluir el BBF, al que se calcula asistieron 100.000 personas, los 'secretas' de los Mossos y los vigilantes de seguridad del concierto detuvieron a un hombre con antencedentes por robo que llevaba encima cinco móviles. Los agentes de paisano son parte de la estrategia para intentar pillar a estos carteristas, o 'telefonistas', que actúan con total impunidad.

 "Compran su entrada y pasan desapercibidos. Se aprovechan de que la gente no para de bailar y moverse, tocarse, para hacerse con los teléfonos móviles sin que nadie se de cuenta", explica Imma Bastard cabo de la Unidad de Proximidad y Atención al Ciudadano de la comisaría de los Mossos en Sant Adrià de Besòs, a la que corresponde por proximidad el control del macroconcierto playero del BBF. "La gente tiene que pensar que el móvil es como un billete de 500 euros y que los ladrones harán lo que sea para conseguirlo. Todavía veo gente que va a los conciertos con el móvil en el bolsillo de atrás, cuando hay que tenerlos protegidos y controlados todo el rato", explica la experta.

Muchos chicos y chicas son conscientes del problema, porque se avisan unos a otros del riesgo y comparten malas experiencias anteriores. Tomás Mullor, estudiante de Márketing y Publicidad, de 18 años, explica que él asistió con tres amigos y a los tres les robaron el móvil en el BBF. El lo llevaba en el bolsillo delantero del pantalón. "Yo creo que me estaban vigilando y justo en un momento que subí a una chica sobre mis hombros para bailar me cogieron el móvil", cuenta.

Controlar las salidas

Otros, la mayoría, sobre todo las chicas, que no suelen utilizar los bolsillos de los pantalones, bailan con una riñonera en la que como mucho llevan el móvil, el carnet y las llaves de casa. "Yo tenía la riñonera todo el rato delante y pegada a mí. Y cuando quise coger el móvil, la cremallera estaba abierta y no tenía el móvil", explica Olmos, quien apunta que una solución para evitar estos robos sería aplicar las mismas medidas de control que hay a la entrada durante la salida del festival. "Si registraran a sospechosos cuando salen se podría ver si llevan los móviles", apunta.

Esta falta de seguridad es otra de las quejas en las que coincide Josep Maria Giralt, padre de una chica que el mismo dia 13 acudió al BBF y salió sin DNI y sin la tarjeta de crédito que llevaba en un bolso cruzado. "El móvil lo tenía en la mano", aclara Giralt. Este padre, que escribió a la organización para quejarse y aún espera respuesta, lamenta: "Mi hija pago 80 euros por la entrada que no solo les debia servir para disfrutar del concierto, sino también para garantizarles una buena organización y seguridad que han brillado por su ausencia. No había control de acceso. Fue un coladero para personas que no pagaron entrada", denuncia.

Este diario se ha puesto en contacto con los organizadores del BBF, el Primavera Sound y el Sónar para que se pronunciaran sobre el robo de los móviles en este tipo de eventos, pero ninguno de ellos ha dado su opinión. Los Mossos sí que están por la labor preventiva. En otro de suis tweets advierten estos días: "El móvil es el objeto más preciado por los ladrones en los festivales de música. Guárdalo bien, vigila cuando bailes y saltes y lleva contigo el IMEI para poder recuperarlo".