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PROCESO JUDICIAL

El niño de cuatro años fallecido en una cacería "en ningún momento" se salió del puesto

El pequeño, que estaba junto a su padre y su abuelo, recibió un impacto de bala en la cabeza

La familia del menor se persona como acusación particular en la causa abierta en un juzgado de Sevilla

Europa Press

La finca ’La lapa’ en la localidad sevillana de Burguillos, donde un niño de cuatro años ha muerto de un disparo durante una cacería.

La finca ’La lapa’ en la localidad sevillana de Burguillos, donde un niño de cuatro años ha muerto de un disparo durante una cacería. / JOSÉ MANUEL VIDAL (EFE)

El Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla investiga la muerte de un niño de cuatro años y natural de Écija tras recibir de manera fortuita un disparo en una cacería celebrada el pasado sábado en una finca ubicada en el municipio sevillano de Guillena y por cuya muerte hay un detenido como presunto autor de homicidio imprudente. El pequeño, según la familia, que se ha personado como acusación particular, no se movió "en ningún momento" del puesto en el que se encontraba junto a su padre, que estaba como observador, y su abuelo, el único tirador autorizado.

"El niño no se movió del banco de caza en el que estaba sentado, lo tenía prohibido y estando sentado le impactó un disparo en la cabeza, un tiro que nunca debió llegar a ese puesto", ha explicado a la agencia Europa Press Rosario Serrano, la abogada de la familia.

Cabe recordar que el pasado lunes el juez de Instrucción número 16 de Sevilla, Juan Gutiérrez Casillas, acordó dejar en libertad provisional a L.A.G., el varón de nacionalidad argentina y de unos 60 años de edad, detenido como presunto autor de un delito de homicidio imprudente por ser el autor del disparo que acabó de manera fortuita con la vida del niño.

Citados los participantes en la cacería

El magistrado ahora dará comienzo a la práctica de diligencias que esclarezcan lo sucedido en este trágico suceso y que acabó con la vida de este menor. Así el próximo 8 de febrero están citados el primero grupo de testigos, en concreto, todos los participantes en la montería --entre ellos el padre de la víctima--, así como el organizador. Si bien, la abogada de la familia, personada en la causa, como ha avanzado este viernes 'Diario de Sevilla', ha aclarado que el padre del menor no es un cazador, sino que estaba allí de observador.

Minutos antes de las 11.30 horas del pasado sábado, el Servicio Coordinado de Emergencias 112 de Andalucía recibió una llamada de un testigo que indicaba que un menor había resultado herido por un disparo en la finca La Lapa, en Guillena, a donde se desplazaron la Guardia Civil y la Policía Local de Burguillos, además de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) 061.

El menor fue trasladado con vida en ambulancia al centro de salud más cercano, en este caso el de Burguillos, donde los sanitarios intentaron reanimarle sin éxito y oólo pudieron confirmar su muerte. El grupo de Policía Judicial del puesto de la Guardia Civil de La Rinconada (Sevilla) abrió la investigación para esclarecer las causas de la muerte del menor y detuvo al acusado, quien cuenta con las licencias para uso de armas y cazar en regla, así como con el seguro de responsabilidad civil en vigor.

Movimientos entre la maleza

El acusado, según declaró, no conocía a la víctima ni a su padre. Durante su declaración relató que, estando en su puesto, escuchó ruido y observó movimientos entre la ingente cantidad y alta maleza existente en la finca, por lo que "se adelantó" para observar qué era y, tras "un giro de 90 grados, disparó hacia la derecha", donde se encontraba el niño, resultando este herido y posteriormente muerto.

La abogada de la familia ha señalado que el padre de menor, que está "destrozado", "no es cazador ni tiene permiso de arma, iba de espectador y estaba junto a su hijo en el puesto número dos", mientras el acusado se encontraba en el uno. Entre estos dos puestos había una ladera por lo que "los disparos no pueden llegar de un puesto a otro si no te adelantas".

De otro lado, la letrada ha aclarado que en un puesto "puede haber más de una persona pero no más de un tirador", siendo el abuelo el titular de ese puesto. Los tres estaban en su puesto, cuando "de repente" oyeron un disparo y el niño cayó del banco en el que estaba sentado.

Llamado al orden

En este sentido, y reiterando que el cazador no se puede adelantar de su puesto para evitar tragedias como esta, ha explicado que "ellos -abuelo y padre del niño- vieron antes de los hechos al encargado de la rehala "llamar la atención al acusado para que se fuera a su puesto".

Por último, la abogada de la familia ha anunciado que están estudiando interponer acciones judiciales contra usuarios de redes sociales y medios de comunicación por ciertos comentarios, como el de "asesino", vertidos contra los padres de la víctima, "aprovechando esta desgracia".

Temas: Caza